El próximo Mass Effect podría haber sido uno de los proyectos más ambiciosos de BioWare. Según testimonios de antiguos desarrolladores recogidos por el medio francés BFM, el estudio trabajaba en una experiencia que aspiraba a convertirse en el juego de mundo abierto definitivo, con sistemas capaces de reaccionar no solamente a las decisiones de los jugadores, sino también a la manera en que resolvían cada situación.

El proyecto, identificado en el informe como Mass Effect Universe, habría representado una evolución importante respecto de las entregas anteriores de la franquicia. Su objetivo era superar las limitaciones de Mass Effect: Andromeda y construir una aventura de ciencia ficción con mayor libertad e interacción.

Las declaraciones también describen las dificultades técnicas que enfrentó el equipo durante el desarrollo, incluyendo un cambio de motor gráfico que obligó a reconstruir buena parte del trabajo realizado.

El informe vincula estos planes con el supuesto cierre de BioWare por parte de Electronic Arts y la cancelación del proyecto. Sin embargo, esas afirmaciones deben distinguirse de la información confirmada oficialmente: los detalles del juego proceden de testimonios atribuidos a exempleados, y no de una presentación pública de sus sistemas.

Mass Effect 5 buscaba convertirse en el mundo abierto definitivo

De acuerdo con BFM, varios antiguos integrantes de BioWare explicaron que el equipo tenía una visión especialmente ambiciosa para la próxima entrega de Mass Effect.

La intención era crear una experiencia de mundo abierto que ofreciera un nivel de libertad y respuesta a las acciones del jugador superior al de los títulos anteriores.

Este enfoque resulta interesante si se considera la recepción de Mass Effect: Andromeda, lanzado en 2017.

Aquella entrega incorporó escenarios extensos, exploración planetaria y diferentes actividades secundarias, pero recibió críticas por determinados aspectos de su ejecución técnica y narrativa.

Según los testimonios, el nuevo proyecto no pretendía repetir directamente esa fórmula. Por el contrario, los desarrolladores buscaban dejar atrás varias de las ideas de Andromeda para construir sistemas más ambiciosos.

Una de las prioridades era ampliar el impacto de las decisiones del jugador.

Tradicionalmente, Mass Effect ha destacado por sus conversaciones ramificadas, relaciones entre personajes y elecciones capaces de modificar determinados acontecimientos de la historia.

Sin embargo, Mass Effect Universe habría intentado ir más allá de las opciones de diálogo.

El objetivo era que el videojuego también tuviera en cuenta cómo se abordaba una situación, permitiendo que diferentes formas de actuar influyeran en la experiencia.

Esto podría haber abierto nuevas posibilidades para la resolución de misiones y la interacción con los escenarios, aunque los testimonios no explican exactamente cómo funcionarían esos sistemas.

Tampoco se ha confirmado si las consecuencias estarían relacionadas con el combate, la exploración, las misiones secundarias o una combinación de diferentes mecánicas.

Por lo tanto, no es posible asegurar que el proyecto incluyera características específicas como destrucción dinámica de escenarios o rutas narrativas completamente independientes.

Lo que sí describen los antiguos desarrolladores es una intención clara: conseguir que las acciones del jugador tuvieran un peso mayor dentro del universo del videojuego.

BioWare tuvo que reconstruir el proyecto por un cambio de motor gráfico

Otro de los aspectos destacados del informe está relacionado con las dificultades técnicas que enfrentó el equipo.

Según los testimonios, el desarrollo de Mass Effect Universe avanzaba de manera positiva, aunque había experimentado retrasos y modificaciones importantes.

Uno de los mayores desafíos fue la transición desde Frostbite hacia Unreal Engine.

Frostbite había sido utilizado anteriormente por BioWare en proyectos como Mass Effect: Andromeda y Anthem.

Aunque se trata de un motor gráfico con capacidades avanzadas, su utilización en determinados tipos de videojuegos había generado dificultades durante el desarrollo de esas producciones.

Especialmente, la adaptación de herramientas y sistemas para experiencias de rol, exploración y combate en tercera persona había requerido esfuerzos adicionales.

Por ese motivo, el equipo habría decidido utilizar Unreal Engine para el nuevo Mass Effect.

Sin embargo, cambiar de tecnología durante la producción de un videojuego puede implicar reconstruir sistemas, adaptar herramientas y rehacer contenido previamente desarrollado.

Una de las personas entrevistadas por BFM, identificada con el seudónimo de Sandra, explicó que el equipo tuvo que rehacer prácticamente todo.

Esta situación habría provocado retrasos internos, aunque los desarrolladores mantenían una perspectiva optimista sobre el futuro del proyecto.

Según el informe, el equipo consideraba posible cumplir con una ventana de lanzamiento prevista para 2028.

Esa fecha, sin embargo, no había sido anunciada oficialmente por Electronic Arts ni por BioWare.

La información también sugiere que los responsables del proyecto confiaban en la dirección que estaba tomando el videojuego, pese a las dificultades experimentadas durante su producción.

No obstante, los testimonios disponibles no permiten determinar cuánto contenido estaba terminado, qué sistemas funcionaban realmente o qué parte de las ideas había superado la fase de planificación.

El futuro de Mass Effect queda rodeado de incertidumbre

Las declaraciones recogidas por BFM aparecen en un contexto de preocupación por el futuro de BioWare y de una de las franquicias de ciencia ficción más importantes de los videojuegos.

El informe sostiene que Electronic Arts decidió cerrar el estudio y cancelar Mass Effect Universe, una situación que habría dejado sin concretar las ambiciones del equipo.

De acuerdo con esa versión, el proyecto no llegaría a materializarse en la forma que sus desarrolladores habían imaginado.

Sin embargo, es importante señalar que las afirmaciones sobre el cierre, la cancelación y el estado final del desarrollo requieren confirmación oficial independiente. No deben interpretarse únicamente a partir de estos testimonios como una comunicación definitiva de Electronic Arts.

Más allá de esa incertidumbre, las revelaciones permiten conocer algunas de las ideas que se estaban considerando para el futuro de la franquicia.

Desde su primera entrega, publicada en 2007, Mass Effect ha construido su identidad alrededor de la exploración espacial, las relaciones entre personajes y las decisiones narrativas.

La trilogía original, protagonizada por el comandante Shepard, se convirtió en una referencia para los RPG de ciencia ficción gracias a la continuidad de sus historias y a las consecuencias de determinadas elecciones.

Por ese motivo, la posibilidad de ampliar esos sistemas hacia un mundo abierto más reactivo representa una evolución interesante de su fórmula.

El proyecto descrito por los exempleados parecía buscar una combinación entre la libertad de exploración y la profundidad narrativa que caracteriza a la serie.

También existe interés por el futuro de Mass Effect fuera de los videojuegos, especialmente por su adaptación televisiva.

Sin embargo, no hay motivos para asumir que el desempeño de una serie determinará automáticamente la venta de la propiedad intelectual o el desarrollo de una nueva entrega. Cualquier decisión de ese tipo dependería de sus propietarios y tendría que comunicarse oficialmente.

Por ahora, los testimonios publicados por BFM ofrecen una mirada a los planes que BioWare habría preparado para su próximo gran RPG.

Mass Effect Universe aspiraba a superar las limitaciones de Andromeda y convertirse en una aventura donde las decisiones y la manera de jugar tuvieran consecuencias más profundas.

Queda por conocer cuánto de esa visión llegó a desarrollarse y si algunas de sus ideas podrían recuperarse en futuros proyectos relacionados con la franquicia.

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