¿Hasta dónde llegarías para recuperar a alguien que amas en un mundo donde la comida prácticamente ha desaparecido? Esa es la pregunta que plantea una nueva aventura de supervivencia que mezcla combates por turnos, gestión de recursos y una ambientación tan incómoda como difícil de ignorar. Su objetivo parece sencillo, pero el camino está lleno de enemigos que no tienen ningún problema en convertir al protagonista en su próxima comida.
Un mundo sin recursos donde los humanos se han convertido en mercancía
La escasez ha cambiado por completo las reglas de este mundo. Los recursos alimentarios se han agotado y la supervivencia dejó de depender de encontrar provisiones para convertirse en una cuestión mucho más extrema. El canibalismo ya no es un acto aislado: se ha transformado en una industria organizada alrededor de la carne humana.
En medio de este escenario comienza una misión personal. La esposa del protagonista ha sido llevada hasta ExeCo, una enorme planta especializada en el procesamiento de carne humana situada en algún punto de una montaña. Llegar hasta allí será el objetivo principal, pero el camino está lejos de ser directo.
Entre el protagonista y su destino aparecen grupos de caníbales, personas infectadas y animales que han sufrido mutaciones. Cada tramo de la montaña plantea una nueva amenaza y obliga a decidir cuánto riesgo merece la pena asumir para continuar avanzando.
La propuesta combina esa premisa con una estructura de exploración por mazmorras y supervivencia. El escenario se organiza mediante mapas divididos en cuadrículas, donde cada movimiento puede tener consecuencias sobre los recursos disponibles y las posibilidades de regresar con vida.
La aventura también gira alrededor de una decisión constante: continuar avanzando hacia zonas más peligrosas o regresar a la base con lo conseguido. Esa elección puede marcar la diferencia entre una expedición rentable y perder todo lo acumulado.
El proyecto ha sido presentado por Payne Robinson y Peter Tinaglia, el equipo responsable de Execute, que ahora apuesta por una experiencia mucho más centrada en la supervivencia y el horror. La nueva propuesta llegará a PC a través de Steam en 2027.
Cada bala cuenta y el inventario se convierte en otro enemigo
La estructura de Medium Rare no busca que el jugador avance simplemente derrotando enemigos. La gestión de recursos tendrá un peso fundamental y obligará a pensar cada expedición como una operación en la que cualquier objeto puede terminar siendo importante.
Los enfrentamientos funcionan por turnos y utilizan un sistema basado en dados. Las armas, además, pueden combinarse para generar sinergias y crear efectos capaces de reducir el gasto de recursos durante los combates. Por eso, disparar sin pensar puede convertirse rápidamente en un problema.
La munición no es el único elemento que habrá que administrar. El inventario también tiene un espacio limitado y utiliza una organización similar a un rompecabezas. Cada objeto ocupa una determinada cantidad de espacio, por lo que recogerlo todo no siempre será una buena decisión.
Encontrar una pieza útil puede obligar a dejar atrás otro recurso. Llevar un arma adicional puede significar renunciar a suministros necesarios para sobrevivir. En una aventura basada en la escasez, incluso preparar la mochila se convierte en una decisión estratégica.
El juego también contempla momentos de descanso. En algún punto de la montaña existe un lugar que funciona como refugio frente a las amenazas del exterior. Allí será posible reorganizarse antes de volver a internarse en el territorio peligroso.
Los recursos recuperados durante las expediciones tendrán además una utilidad a largo plazo. Las piezas obtenidas pueden llevarse de vuelta para mejorar al protagonista y modificar sus herramientas, creando una progresión que recompensa las incursiones exitosas.
Todo esto construye un ciclo muy concreto: entrar, explorar, combatir, recoger recursos y decidir cuándo abandonar la zona. Cuanto más profundo se avance, mayor puede ser la recompensa, pero también aumenta el riesgo de perder aquello que ya se ha conseguido.
El verdadero riesgo está en decidir cuándo volver
La tensión principal no parece estar únicamente en los enemigos. Una parte importante de la experiencia nace de saber cuándo detenerse. Después de conseguir recursos valiosos, regresar a la base garantiza conservarlos, mientras que continuar explorando puede permitir obtener mejoras todavía más importantes.
Ese sistema de extracción convierte cada incursión en una apuesta. Volver demasiado pronto puede dejar al jugador sin recursos suficientes para afrontar los siguientes desafíos. Pero avanzar demasiado puede provocar que todo el esfuerzo termine perdido.
La progresión está diseñada alrededor de esa incertidumbre. Los materiales recuperados permiten mejorar al personaje y sus herramientas, mientras que las nuevas capacidades pueden abrir la puerta a zonas que antes resultaban demasiado peligrosas.
El escenario también refuerza la sensación de aislamiento. La montaña conduce hacia una instalación vinculada con una industria especialmente siniestra y cada paso acerca al protagonista a la persona que intenta rescatar. La historia personal funciona así como el motivo para asumir riesgos cada vez mayores.
El anuncio no ha revelado todavía todos los detalles de la aventura, pero su combinación de combate táctico, inventario limitado, mejoras y extracción apunta a una experiencia donde las decisiones tendrán más peso que la simple fuerza bruta.
Medium Rare ya cuenta con página en Steam y permite añadirlo a la lista de deseos. Su lanzamiento está previsto para 2027 en PC. Hasta entonces, el proyecto tendrá que demostrar cómo encaja su peculiar premisa de supervivencia con una estructura basada en decisiones tácticas y gestión de recursos.
La pregunta que deja sobre la mesa es tan sencilla como incómoda: cuando el mundo entero te considera comida, ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?