La realidad virtual lleva años intentando resolver un problema que ninguna mejora gráfica puede ocultar: colocar durante horas un dispositivo pesado sobre la cabeza continúa siendo incómodo para muchos usuarios. Meta cree haber encontrado otra forma de hacerlo. Su próximo dispositivo reduce drásticamente el peso sobre el rostro, pero para conseguirlo ha tenido que trasladar buena parte de su hardware a otro lugar.

Meta presenta unas gafas de realidad virtual de apenas 100 gramos

Meta aprovechó su evento Meta Connect 2026 para presentar oficialmente las nuevas Meta VR Glasses, un dispositivo que representa un cambio importante respecto a visores como Meta Quest 3.

La diferencia más evidente aparece nada más observarlas.

No utilizan la característica estructura voluminosa de un visor tradicional ni necesitan grandes correas alrededor de la cabeza.

Las gafas pesan aproximadamente 100 gramos, alrededor de cinco veces menos que unas Meta Quest 3.

Para conseguir semejante reducción, la compañía tomó una decisión particular: separar físicamente los componentes responsables de buena parte del peso.

El verdadero secreto está fuera de las gafas

Las Meta VR Glasses funcionan mediante un sistema dividido en dos partes.

Las propias gafas contienen principalmente las pantallas y sensores necesarios para reproducir la experiencia virtual.

El procesamiento, almacenamiento y batería se encuentran en un pequeño módulo externo conectado mediante un cable óptico.

Este dispositivo puede colocarse en un bolsillo o sujetarse a un bolso, evitando que todo ese peso termine directamente sobre la cabeza del usuario.

Meta utiliza una estructura de aleación de magnesio para reducir todavía más el peso sin comprometer la rigidez.

También desaparecen los laterales completamente cerrados. El diseño abierto y las cámaras passthrough permiten mantener cierta percepción del entorno físico mientras se utilizan.

Una pantalla 5K dentro de unas gafas mucho más pequeñas

Reducir el tamaño no significa que Meta quiera reducir las prestaciones visuales.

Las nuevas gafas incorporan lo que la compañía denomina 5K Infinite Display, construido mediante paneles micro-OLED y lentes especialmente diseñadas para este formato.

Meta habla de una densidad de 37 píxeles por grado, además de compatibilidad con Dolby Vision.

El sonido espacial Dolby Atmos estará integrado directamente en la montura.

Uno de los objetivos principales parece ser convertir el dispositivo en una especie de pantalla personal gigantesca.

Los usuarios podrán reproducir películas, crear varias pantallas virtuales para trabajar o conectarlas a un ordenador con Windows o Mac.

Incluso será posible convertir una superficie plana, como una mesa, en un teclado y panel táctil virtual.

Los videojuegos también forman parte del plan

Aunque Meta está promocionando fuertemente las posibilidades cinematográficas y profesionales del dispositivo, el gaming continúa teniendo un papel importante.

La compañía asegura que habrá más de 75 juegos disponibles desde el lanzamiento que podrán controlarse utilizando únicamente movimientos de las manos.

Sin embargo, los jugadores que prefieran controles tradicionales también tendrán alternativas.

Las gafas serán compatibles con los controladores Touch Plus y podrán utilizar Xbox Cloud Gaming para acceder mediante streaming a cientos de videojuegos utilizando un mando Bluetooth.

Meta AI estará integrado directamente en el sistema operativo y permitirá controlar diferentes funciones mediante voz, mirada y gestos.

Abrir aplicaciones, modificar el espacio virtual o comenzar a reproducir contenido podrá realizarse sin necesidad de utilizar un mando convencional.

Meta también quiere convertirlas en un cine portátil

El entretenimiento audiovisual será otro de sus principales argumentos.

Las Meta VR Glasses serán el primer dispositivo de realidad virtual certificado como IMAX Enhanced, según la compañía.

Meta ha anunciado acuerdos con servicios como Disney+, Prime Video, YouTube, Crunchyroll, HBO Max y Paramount+, entre otros.

Algunas plataformas ofrecerán además contenido tridimensional específicamente adaptado para el dispositivo.

La compañía también está trabajando con diferentes organizaciones deportivas para ofrecer retransmisiones inmersivas.

La idea es que las mismas gafas puedan funcionar como consola, cine privado, pantalla para eventos deportivos y estación de trabajo.

Un dispositivo mucho más ligero, pero no precisamente barato

La reducción de tamaño tendrá un precio considerable.

Las Meta VR Glasses costarán 1.299,99 dólares cuando lleguen al mercado durante la primavera de 2027.

El módulo externo ofrecerá aproximadamente tres horas de reproducción continua de contenido en alta resolución y será compatible con carga rápida de 45 W.

Todavía queda tiempo para comprobar cómo funcionará esta arquitectura durante sesiones prolongadas y qué experiencia ofrecerá realmente el cable que conecta las gafas con el módulo externo.

Pero Meta acaba de plantear una dirección bastante diferente para el futuro de la realidad virtual.

En lugar de seguir colocando componentes cada vez más potentes dentro de un visor pesado, la compañía ha decidido sacar buena parte de ellos fuera.

Y el resultado es un dispositivo de apenas 100 gramos que intenta acercar la realidad virtual al aspecto de unas gafas convencionales.

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