Durante años, Assassin’s Creed ha sido sinónimo de grandes mundos históricos y conspiraciones milenarias, pero sus saltos a otros medios no siempre han estado a la altura. Ahora, Netflix quiere cambiar eso con una decisión muy clara: poner la serie live-action en manos de Johan Renck, el director que convirtió Chernobyl en uno de los mayores éxitos televisivos de la última década.
Johan Renck, el fichaje clave de Netflix
Según cuenta Variety, el proyecto estará dirigido por Johan Renck, cineasta sueco conocido sobre todo por su trabajo en Chernobyl, por el que ganó un Emmy. Su trayectoria incluye episodios de series como Breaking Bad, The Walking Dead, Vikings o Halt and Catch Fire, además de colaboraciones previas con Netflix en Bloodline y la película Spaceman.
Su incorporación deja claro el tono que busca la plataforma: una adaptación más adulta, cuidada y ambiciosa, lejos de enfoques superficiales o puramente comerciales.
Qué sabemos de la serie de Assassin’s Creed
La serie fue anunciada como el primer gran proyecto surgido del acuerdo entre Netflix y Ubisoft, firmado en 2020. Aunque los detalles argumentales se mantienen en secreto, la sinopsis oficial apunta a los pilares clásicos de la franquicia: una guerra oculta entre dos facciones que luchan por controlar —o liberar— el destino de la humanidad.
Los protagonistas ya están confirmados. Toby Wallace y Lola Petticrew encabezarán el reparto, acompañados por actores como Zachary Hart y Laura Marcus. Al frente del proyecto como creadores y showrunners se encuentran Roberto Patino y David Wiener, con Ubisoft Film & Television implicada directamente en la producción.
Un universo enorme que pide una adaptación a la altura
Desde su debut en 2007, Assassin’s Creed se ha convertido en una de las sagas más exitosas de la industria, con más de 230 millones de copias vendidas y 14 entregas principales. La más reciente, Assassin’s Creed: Shadows, llegó en 2025 y confirmó que la franquicia sigue teniendo tirón.
El recuerdo de la película de 2016 protagonizada por Michael Fassbender todavía pesa, pero precisamente por eso esta serie se percibe como una segunda oportunidad real para trasladar el universo del Animus a la pantalla.
Por qué este movimiento importa
Elegir a Renck no es solo una cuestión de prestigio. Es una señal de intenciones. Netflix parece apostar por una narrativa más densa, con peso histórico y dramático, algo que encaja bien con la idea de recorrer distintos momentos clave de la humanidad desde la perspectiva de Asesinos y Templarios.
Si la serie consigue equilibrar espectáculo, rigor y personaje —como hizo Chernobyl en su terreno—, Assassin’s Creed podría por fin encontrar en la televisión el formato que siempre le ha venido mejor que el cine.
Por ahora, no hay fecha de estreno confirmada. Pero con este director al mando, la adaptación ya no suena a experimento: suena a proyecto serio.