Durante años, Netflix dejó claro que no quería limitarse a las series y películas. La compañía comenzó a comprar estudios, contratar desarrolladores experimentados y lanzar videojuegos incluidos dentro de su suscripción con la intención de convertir el gaming en otra de las grandes razones para permanecer dentro de su ecosistema.

Pero esa estrategia está cambiando.

Después de varios cierres, ventas y cancelaciones durante los últimos años, Netflix acaba de tomar otra decisión que reduce todavía más su estructura interna de desarrollo.

Dos nuevos estudios dejarán de operar, incluyendo uno responsable de una de las sagas independientes más reconocidas de la última década.

Y el momento resulta especialmente llamativo: uno de ellos había estrenado un nuevo juego apenas unas semanas atrás.

Netflix cierra otros dos estudios de videojuegos

Netflix cerrará Night School Studio, desarrolladora con sede en Los Ángeles conocida principalmente por la saga Oxenfree, y también planea cerrar Moonloot, un estudio ubicado en Helsinki.

Night School había sido adquirido por Netflix en 2021, en uno de los movimientos que marcaron el comienzo de la expansión de la compañía hacia el desarrollo interno de videojuegos.

Moonloot, por su parte, fue fundado en 2022 y todavía no había publicado oficialmente su primer proyecto.

Los cierres forman parte de una reorganización mucho más amplia dentro de Netflix Games.

Durante los últimos años, la compañía comenzó a reducir progresivamente algunas de las inversiones que había realizado cuando su estrategia parecía apuntar hacia una expansión mucho más agresiva.

En 2024 cerró Team Blue, un ambicioso estudio interno que había reunido talento procedente de algunas de las compañías más importantes de la industria.

Posteriormente también cerró Boss Fight Entertainment, desarrolladora de Squid Game: Unleashed, y vendió Spry Fox nuevamente a sus fundadores.

A esa lista se suma la complicada situación de Refactor Games, estudio que participó en el recientemente lanzado FIFA World Cup: Launch Edition. La desarrolladora despidió al 85% de su plantilla después de que Delphi Interactive retirara supuestamente su financiación.

Las últimas decisiones dejan cada vez más claro que Netflix no está abandonando los videojuegos, pero sí está reconsiderando qué tipo de juegos quiere producir.

La nueva estrategia de Netflix apunta a juegos mucho más específicos

La compañía explicó que sus esfuerzos estarán concentrados principalmente en cuatro categorías: videojuegos infantiles, juegos para fiestas, experiencias narrativas y títulos capaces de atraer a un público masivo.

Algunos de sus lanzamientos recientes muestran claramente esa dirección.

Netflix publicó Toca Boca Jr Kitchen, una experiencia de cocina abierta dirigida principalmente al público infantil, y también lanzó Netflix Minigolf, un juego multijugador local que utiliza escenarios inspirados en algunas de sus propiedades más conocidas.

Entre ellas aparecen Stranger Things, Squid Game y Bridgerton.

La estrategia permite aprovechar una de las principales ventajas competitivas de Netflix: su enorme catálogo de propiedades intelectuales y una audiencia que ya conoce sus personajes, series y universos.

En lugar de intentar competir directamente con grandes editoras tradicionales mediante producciones de enorme escala, la compañía parece estar buscando experiencias más accesibles que puedan integrarse fácilmente dentro de Netflix.

Un portavoz explicó a Game File que la empresa detectó una oportunidad para ser más precisa en su ejecución y que está realizando cambios organizativos para adaptar el negocio a esas nuevas prioridades.

Pero uno de los estudios afectados por esta reorganización hace que la decisión resulte particularmente significativa.

Night School Studio cierra poco después de lanzar uno de los experimentos más interesantes de Netflix

Night School Studio construyó su reputación mucho antes de formar parte de Netflix.

El estudio es principalmente conocido por Oxenfree, la aventura sobrenatural publicada originalmente en 2016 que recibió elogios por su narrativa, sus diálogos y su particular atmósfera.

Posteriormente desarrolló Afterparty y, después de ser adquirido por Netflix, lanzó Oxenfree 2: Lost Signals.

También trabajó en Thronglets, un videojuego para móviles inspirado en el universo de Black Mirror.

Sin embargo, su proyecto más reciente era especialmente interesante para entender hacia dónde podía evolucionar la plataforma.

Hace apenas unas seis semanas, Night School estrenó Unhinged, una experiencia de terror en primera persona de aproximadamente 30 minutos protagonizada por Zoë Kravitz, Sadie Sink y Troy Baker.

El juego utiliza una fórmula poco convencional: se reproduce directamente a través de Netflix en televisores compatibles, mientras que el teléfono del usuario funciona como controlador.

La propuesta eliminaba algunas de las barreras tradicionales asociadas con los videojuegos. No era necesario comprar una consola específica ni descargar una producción de decenas de gigabytes: la intención era acercar el gaming a una experiencia similar a elegir una película dentro del catálogo.

Incluso Greg Peters, co-CEO de Netflix, había señalado recientemente que Unhinged estaba consiguiendo resultados sólidos.

A pesar de ello, Night School cerrará sus puertas.

Moonloot ni siquiera llegó a publicar su primer videojuego

El segundo estudio afectado representa una situación diferente.

Moonloot fue fundado en Helsinki en 2022 y todavía estaba trabajando en su primer videojuego.

Según los reportes disponibles, el equipo desarrollaba una experiencia de simulación de vida con características similares a Animal Crossing, la popular franquicia de Nintendo.

El proyecto nunca llegó al mercado.

El cierre muestra hasta qué punto Netflix está revisando no solamente sus juegos actuales, sino también aquellos proyectos que todavía se encontraban en desarrollo.

La reestructuración tampoco se limita a estos dos estudios.

Netflix está reduciendo puestos dentro de su equipo general de videojuegos, aunque la compañía no reveló públicamente cuántos trabajadores se verán afectados.

Todo esto dibuja una división considerablemente diferente de aquella que Netflix comenzó a construir hace algunos años.

La compañía sigue apostando por los videojuegos, pero parece alejarse de la idea de mantener una gran red de estudios internos capaces de producir proyectos tradicionales de manera constante.

Netflix no abandona los videojuegos, pero su apuesta ya es muy diferente

El cambio de estrategia resulta especialmente interesante porque Netflix posee algo que prácticamente ninguna compañía tradicional de videojuegos puede replicar: cientos de millones de usuarios acostumbrados a abrir regularmente su aplicación.

Convertir incluso una pequeña parte de esa audiencia en jugadores podría crear un negocio enorme.

El problema siempre ha sido encontrar la forma correcta de hacerlo.

Comprar estudios y desarrollar videojuegos tradicionales fue una de las primeras respuestas. Ahora Netflix parece buscar otra.

Los juegos infantiles pueden aprovechar hogares donde la plataforma ya funciona como una de las principales fuentes de entretenimiento. Los títulos para fiestas pueden transformar el televisor en una experiencia social. Los proyectos narrativos encajan naturalmente con el ADN de la compañía, mientras que las adaptaciones de propiedades conocidas pueden atraer a usuarios que normalmente no se consideran jugadores.

Experimentos como Unhinged, donde el televisor funciona como pantalla y el teléfono como mando, también muestran que Netflix sigue explorando formatos capaces de diferenciarse de PlayStation, Xbox, Nintendo o el gaming tradicional en PC.

Por eso, los últimos cierres no necesariamente significan el final de Netflix Games.

Pero sí parecen marcar el final de una etapa.

Después de años comprando estudios y ampliando rápidamente su presencia dentro de la industria, Netflix está reduciendo su estructura y concentrando recursos en menos tipos de experiencias.

La compañía todavía quiere que sus usuarios jueguen.

La gran diferencia es que ahora parece tener una idea mucho más específica de qué quiere que jueguen y cómo quiere que lo hagan.

You May Also Like