Hubo una época en la que los shooters en primera persona no tenían miedo de experimentar con sus escenarios, sus sistemas de interacción y hasta con la forma de contar una historia. Uno de esos juegos está a punto de regresar con una versión preparada para equipos y consolas actuales. La espera ya tiene fecha y también hay una demo que permite echar un primer vistazo al resultado.
Un shooter de 1998 vuelve con algo más que un lavado de cara
Nightdive Studios ha confirmado que SiN: Reloaded llegará el 24 de septiembre a PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2. La nueva edición recupera el FPS publicado originalmente en 1998 y reúne tanto la campaña principal como su expansión Wages of Sin.
El proyecto parte de un juego construido originalmente sobre la tecnología de Quake II, aunque su propuesta buscaba diferenciarse con una estructura más interactiva y escenarios que permitían hacer algo más que avanzar de una zona de combate a otra.
La historia coloca al jugador en la piel de John R. Blade, un coronel que trabaja como consultor de seguridad y termina enfrentándose a Elexis Sinclaire, responsable de una compañía tecnológica que utiliza una sustancia capaz de modificar el ADN. El conflicto da pie a una combinación de ciencia ficción, estética cyberpunk y elementos de novela pulp.
Pero uno de los aspectos más interesantes del juego estaba en la forma en que utilizaba sus escenarios. Los niveles incluían terminales informáticas, cámaras de seguridad, ascensores y diferentes vehículos que podían utilizarse durante determinadas secciones. Algunas acciones también podían modificar la manera de avanzar por determinadas zonas.
El combate seguía una filosofía similar. No todos los enfrentamientos consistían simplemente en vaciar un cargador sobre el enemigo. Era posible apuntar a sus armas para intentar desarmarlos y aprovechar el daño localizado en diferentes partes del cuerpo.
Estas ideas ayudaron a darle personalidad dentro de una generación de shooters que estaba experimentando con nuevas posibilidades. Ahora, Nightdive pretende recuperar esa experiencia sin obligar a los jugadores actuales a enfrentarse a las limitaciones técnicas de finales de los noventa.
La remasterización moderniza el juego sin borrar su identidad
Para adaptar el título a los sistemas actuales, Nightdive Studios ha trasladado tanto la campaña original como Wages of Sin al KEX Engine, su tecnología utilizada en diferentes proyectos de restauración de clásicos.
El objetivo es mejorar la presentación sin alterar la estructura fundamental de la aventura. La remasterización incorporará nuevas texturas y modelos en alta definición, además de técnicas de suavizado de imagen y compatibilidad con resoluciones de hasta 4K.
En equipos capaces de aprovecharlo, el juego podrá alcanzar hasta 144 imágenes por segundo. El rendimiento final dependerá de la plataforma y de sus características, pero la intención es ofrecer una experiencia mucho más fluida que la del lanzamiento original.
Los cambios también alcanzan a elementos que pueden parecer secundarios. Los menús, la interfaz y las pantallas bidimensionales han sido revisados para adaptarse mejor a los estándares actuales. Los controles, por su parte, estarán preparados tanto para teclado y mouse como para mandos.
Uno de los detalles más interesantes será la posibilidad de alternar durante la partida entre la presentación remasterizada y los gráficos de SiN Gold. Esta opción permitirá comprobar de manera directa cuánto ha cambiado la apariencia del juego después de la restauración.
La edición incluirá además nuevos logros y una bóveda con contenido relacionado con el desarrollo. La banda sonora también recibirá un tratamiento actualizado, con la música de Zak Belika presentada en una calidad superior y una nueva mezcla realizada por Chris Mock.
Wages of Sin completa el paquete. La expansión introduce una historia adicional relacionada con el mundo criminal y añade nuevos enemigos y desafíos, por lo que los jugadores no tendrán que adquirirla por separado para ampliar la campaña principal.
El resultado apunta a una remasterización que busca conservar la esencia del original mientras elimina buena parte de las barreras técnicas que podrían dificultar su disfrute en la actualidad.
PC, PlayStation, Xbox y Nintendo recibirán el regreso
El lanzamiento tendrá un alcance amplio. SiN: Reloaded estará disponible simultáneamente en PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2 a partir del 24 de septiembre.
En PC, la remasterización podrá adquirirse mediante Steam, GOG y Epic Games Store. Además, los usuarios de Steam ya pueden probar una demo que permite comprobar algunos de los cambios introducidos por Nightdive antes del estreno.
La estrategia también contempla a quienes todavía utilicen la primera Nintendo Switch. Los jugadores que compren la versión para esta consola podrán actualizarla posteriormente a la edición de Nintendo Switch 2 sin pagar un coste adicional.
La llegada a varias generaciones permite que el regreso del clásico no quede limitado a los equipos modernos. Al mismo tiempo, las mejoras técnicas ofrecen una forma de descubrirlo con una presentación mucho más cercana a los estándares actuales.
La fecha elegida también sitúa el lanzamiento en una etapa especialmente cargada para los videojuegos, por lo que tendrá que competir por la atención de jugadores que estarán pendientes de numerosos estrenos. Aun así, el atractivo de recuperar un shooter de 1998 con su campaña y expansión incluidas puede resultar suficiente para despertar la curiosidad de quienes vivieron aquella época y de quienes nunca tuvieron la oportunidad de jugarlo.
Nightdive vuelve a apostar así por una de sus especialidades: recuperar una pieza de la historia del PC y adaptarla para el presente. En este caso, el objetivo no es convertir el clásico en un juego completamente nuevo, sino conseguir que sus ideas originales puedan funcionar en pantallas, controles y sistemas actuales.
El 24 de septiembre será el momento de comprobar si esta nueva versión consigue que el regreso de John R. Blade se sienta tan particular como lo fue hace casi tres décadas.