Durante años, la industria de los videojuegos ha avanzado hacia la distribución digital, mientras las ventas físicas perdían protagonismo. Sin embargo, los últimos datos del mercado estadounidense muestran una situación inesperada. El gasto en videojuegos físicos ha aumentado durante 2026 y una de las principales responsables es una característica de Nintendo Switch 2 que ha generado numerosas críticas desde su presentación: las tarjetas llave. Las cifras son llamativas, aunque esconden algunos detalles importantes.
Las tarjetas llave de Nintendo Switch 2 impulsan el gasto en videojuegos físicos
El mercado estadounidense de videojuegos acaba de registrar un dato que rompe con la tendencia de los últimos años.
Según las cifras publicadas el 8 de octubre de 2026 por Mat Piscatella, analista de Circana, el gasto en videojuegos físicos nuevos aumentó un 5 % durante el período acumulado del año, en comparación con el mismo intervalo de 2025.
El total alcanzó los 738 millones de dólares, una cifra especialmente interesante en un contexto marcado por la expansión de las tiendas digitales y las suscripciones.
Sin embargo, el verdadero protagonista del informe es Nintendo Switch 2.
De acuerdo con Circana, el gasto en videojuegos comercializados mediante tarjetas llave, conocidas como Game-Key Cards, experimentó un crecimiento interanual del 631 %.
Este incremento permitió compensar la caída del 3 % registrada por el conjunto de los demás formatos físicos.
Es decir, sin el crecimiento de las tarjetas llave, el gasto en el resto de videojuegos físicos habría disminuido.
Los resultados muestran que este formato está adquiriendo una presencia cada vez mayor en el mercado estadounidense, aunque su funcionamiento continúa generando debate.
Qué son las tarjetas llave y por qué generan tanta polémica
Las tarjetas llave llegaron con Nintendo Switch 2 como una alternativa a los cartuchos tradicionales.
A simple vista, funcionan como un producto físico convencional: el usuario compra una caja que incluye una tarjeta compatible con la consola.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental.
Mientras un cartucho tradicional puede almacenar el videojuego completo, las tarjetas llave contienen principalmente la información necesaria para autorizar su descarga y ejecución.
Por lo tanto, el usuario necesita conectarse a Internet para descargar los archivos del juego antes de comenzar a utilizarlo.
Una vez instalado, debe mantener la tarjeta insertada en la consola para poder jugar.
Este sistema presenta algunas ventajas respecto a las descargas digitales convencionales, ya que las tarjetas pueden prestarse o revenderse como otros videojuegos físicos.
Sin embargo, también genera críticas entre los coleccionistas y quienes prefieren conservar copias completas de sus juegos.
La principal preocupación es que el contenido no se encuentra almacenado íntegramente en la tarjeta.

Por ese motivo, la posibilidad de instalarlo en el futuro depende de que los archivos sigan disponibles para su descarga.
El crecimiento del 631 % tiene una explicación importante
Aunque el incremento resulta espectacular, es necesario analizar las cifras con cuidado.
Un crecimiento del 631 % en el gasto no significa que se hayan vendido un 631 % más de unidades.
Tampoco demuestra por sí solo que los consumidores prefieran las tarjetas llave frente a los cartuchos tradicionales.
Existe un factor determinante: durante 2026 se publicaron muchos más videojuegos en este formato que durante 2025.
En declaraciones recogidas por Kotaku, Mat Piscatella explicó que el año anterior se habían lanzado diez títulos mediante tarjetas llave, mientras que en 2026 se incorporaron otros 54.
Esta expansión del catálogo ayuda a entender por qué el gasto aumentó de manera tan pronunciada.
La base de comparación de 2025 era relativamente pequeña y, por lo tanto, la llegada de numerosos lanzamientos adicionales tiene un impacto considerable sobre el porcentaje de crecimiento.
También influye el hecho de que Nintendo Switch 2 haya completado más tiempo en el mercado, ampliando su base de usuarios.
Por consiguiente, los resultados reflejan una mayor actividad comercial alrededor de las tarjetas llave, pero no permiten concluir que las críticas al formato hayan desaparecido.
Los videojuegos de terceros tienen un papel importante
Uno de los aspectos más relevantes de las tarjetas llave es su utilización por parte de compañías externas a Nintendo.
Diversas editoras han elegido este sistema para comercializar sus videojuegos en Nintendo Switch 2.
La modalidad permite distribuir un producto físico sin necesidad de almacenar todos los archivos del juego en el cartucho.
Esto resulta especialmente relevante para producciones de gran tamaño, que pueden requerir cantidades considerables de almacenamiento.
Entre los lanzamientos que han contribuido a dar visibilidad al formato se encuentra Elden Ring: Tarnished Edition.
Según los datos recogidos por medios especializados a partir del informe de Circana, su lanzamiento para Nintendo Switch 2 contribuyó a que Elden Ring pasara del puesto 41 al séptimo lugar en la clasificación estadounidense de ventas de videojuegos.
Sin embargo, las cifras generales de Circana no permiten identificar qué proporción del crecimiento del 631 % corresponde a cada título.
Tampoco detallan cuántas unidades de tarjetas llave se vendieron durante el período analizado.
El formato físico crece, pero el debate continúa abierto
Los nuevos resultados plantean una situación interesante para el futuro de los videojuegos físicos.
Por un lado, el gasto total aumentó y las tarjetas llave contribuyeron de manera decisiva a ese crecimiento.
Por otro, los formatos físicos restantes registraron una caída conjunta del 3 %, lo que demuestra que no todas las modalidades evolucionan de la misma manera.
La distinción resulta importante porque las tarjetas llave no ofrecen exactamente las mismas características que los cartuchos tradicionales.
Para algunos consumidores, la posibilidad de comprar, prestar y revender una tarjeta constituye una ventaja suficiente.
Otros consideran fundamental que el videojuego completo permanezca almacenado en el soporte físico, especialmente por cuestiones de conservación a largo plazo.
Los datos de Circana no resuelven esta discusión.
Lo que sí confirman es que las tarjetas llave se han convertido en una categoría comercial relevante para Nintendo Switch 2.
Su expansión está modificando la composición del mercado físico estadounidense y plantea nuevas preguntas sobre el futuro de los videojuegos distribuidos en cartuchos.
Con más lanzamientos previstos y una consola que continúa ampliando su catálogo, será interesante comprobar si esta tendencia se mantiene durante los próximos meses.