Durante años, cada nueva liga ha ampliado el universo del popular ARPG con desafíos y mecánicas originales, pero la siguiente actualización apunta mucho más alto. Esta vez no solo cambiará la forma de progresar, sino también el lugar donde se desarrolla la aventura, llevando a los jugadores a enfrentarse a peligros completamente distintos mientras descubren algunos de los mayores secretos del mundo de Wraeclast.
Una expedición al fondo del océano que redefine la exploración en Wraeclast
Grinding Gear Games presentó oficialmente Path of Exile: Curse of the Allflame, una expansión gratuita que estará disponible el próximo 24 de julio de 2026 en PC, PlayStation y Xbox. Durante la presentación, los directores Jonathan Rogers y Mark Roberts revelaron que, por primera vez en la historia del juego, los exiliados abandonarán la superficie para adentrarse en las profundidades marinas de Wraeclast.
La aventura comienza junto a Valerie, una capitana corsaria que busca recuperar antiguos tesoros ocultos bajo las aguas heladas. Para iniciar cada expedición será necesario reunir cartas de navegación que permitirán embarcarse en El Soberano y descender mediante una batisfera hacia un territorio completamente nuevo, donde cada incursión estará marcada por el riesgo constante.
Uno de los elementos centrales de la nueva liga será la gestión de la Llama Eterna. Durante la exploración, unas lámparas especiales protegerán a los jugadores de la presión del océano y de las criaturas que acechan en la oscuridad. Sin embargo, esa energía se consumirá con el paso del tiempo, obligando a calcular cuidadosamente cuánto explorar antes de emprender el regreso.
Las cartas de navegación también adquieren un papel estratégico. En lugar de limitarse a desbloquear zonas, podrán combinarse en un tablero de hasta nueve espacios para crear expediciones mucho más extensas. Cada área añadirá modificadores únicos que alterarán tanto el lugar visitado como las regiones cercanas, permitiendo diseñar rutas cargadas de recompensas, peligros y efectos especiales que cambiarán cada recorrido.
Nuevas mecánicas, mercenarios permanentes y cambios que afectan a todo el juego
Las profundidades también esconden un nuevo recurso conocido como Azufre de Hombre Muerto. Este material servirá para alimentar a Vesper, una misteriosa entidad atrapada bajo la cubierta del barco capaz de dividir objetos y divisas de fabricación en varias versiones fantasmales, permitiendo seleccionar el resultado más favorable para cada construcción.
Otra de las grandes incorporaciones será el regreso definitivo de los mercenarios de Trarthus. Los jugadores podrán enfrentarse a ellos en duelos apostando oro y, tras derrotarlos, conseguir parte de su equipamiento e incluso contar con su ayuda durante futuras expediciones.
Esta característica se potencia todavía más gracias a la llegada de la nueva ascendencia Luminaria para la Heredera. Esta especialización permitirá contratar un mercenario permanente cuyo equipamiento podrá modificarse libremente, abriendo un enorme abanico de configuraciones y estrategias para afrontar el contenido más exigente.
La actualización también revisa algunas de las mecánicas más veteranas del juego. Abyss recibe un rediseño completo eliminando el seguimiento de grietas por el escenario y añadiendo un nuevo jefe Pinnacle, mientras que Legion sustituye las antiguas incubadoras por Cristales Envolventes capaces de transformar determinados objetos únicos en versiones vestigiales mucho más poderosas.
Quizá el cambio más importante para muchos jugadores llegue con la desaparición de una limitación histórica: los colores de los engarces dejarán de restringir qué gemas pueden utilizarse. A partir de ahora, cualquier habilidad podrá colocarse en cualquier ranura, mientras que los colores pasarán a ofrecer bonificaciones adicionales de calidad.
El Atlas evoluciona con nuevas anomalías y más de cien habilidades renovadas
Grinding Gear Games también aprovechó la expansión para realizar un importante reequilibrio del sistema de combate. Más de cien hechizos recibirán ajustes, los báculos serán mejorados y aparecerán las nuevas gemas excepcionales llamadas Pactos, capaces de ofrecer un enorme incremento de poder a cambio de importantes desventajas que obligarán a planificar cuidadosamente cada build.
El contenido del final del juego también crecerá con la llegada de las Anomalías, zonas especiales generadas por la inestabilidad del Atlas que funcionarán de forma independiente al árbol de pasivas tradicional. Estas áreas ofrecerán eventos exclusivos, encuentros únicos y el regreso de personajes muy conocidos por la comunidad, como Cadiro Perandus, que volverá para intercambiar reliquias por oro.
La actualización también estará acompañada por nuevos paquetes de colaborador pertenecientes a las colecciones Peste y Remedius. Estos incluirán armaduras, mascotas y efectos visuales reactivos, además de mantener compatibilidad con Path of Exile 2, permitiendo compartir buena parte de estos elementos cosméticos entre ambos títulos.
Con esta expansión, el estudio no solo introduce una nueva liga, sino que renueva múltiples sistemas fundamentales del juego. La combinación entre exploración submarina, fabricación inédita, cambios profundos en las mecánicas clásicas y un importante rediseño del contenido final convierte a esta actualización en una de las más ambiciosas que ha recibido el ARPG desde su lanzamiento, consolidando una nueva etapa para una comunidad que sigue creciendo año tras año.