Algunos de los videojuegos gratuitos más populares del mundo están a punto de mostrar una clasificación por edades diferente, aunque sus gráficos, personajes y mecánicas principales permanezcan prácticamente iguales. El sistema europeo PEGI comenzó a aplicar una nueva normativa que endurece la evaluación de los títulos con recompensas aleatorias de pago. La medida afecta a juegos conocidos como Brawl Stars, Genshin Impact y Overwatch, y representa un cambio importante en la manera de informar a las familias.
PEGI comienza a aplicar sus nuevas reglas a videojuegos que ya estaban disponibles
El sistema europeo de clasificación por edades Pan-European Game Information (PEGI) comenzó a modificar las recomendaciones de edad de los videojuegos gratuitos que incluyen cajas de botín y otros sistemas de compras aleatorias.
La medida forma parte de una reforma anunciada en marzo de 2026, cuyo objetivo es ofrecer información más clara sobre determinadas prácticas comerciales presentes en los videojuegos.
Desde junio, las nuevas reglas comenzaron a aplicarse a los lanzamientos que solicitaban una clasificación por edades.
Sin embargo, durante octubre llegó una segunda etapa especialmente importante: la revisión de videojuegos gratuitos que ya estaban publicados y que habían recibido una clasificación bajo los criterios anteriores.
Según informó Vandal, el proceso comenzó durante la semana del 12 de octubre y continuará a lo largo del mes.
Esto significa que determinados títulos clasificados anteriormente como PEGI 3, PEGI 7 o PEGI 12 pasarán a mostrar una recomendación mínima de PEGI 16 si incorporan mecanismos de compra de recompensas aleatorias.
El cambio no depende necesariamente de la violencia, el lenguaje o el contenido visual del videojuego, sino de la presencia de estas mecánicas comerciales.
Brawl Stars, Genshin Impact y Overwatch están entre los videojuegos afectados
La aplicación de las nuevas reglas puede modificar la clasificación de varios títulos conocidos por millones de jugadores.
Entre los videojuegos mencionados como afectados aparecen Brawl Stars, Genshin Impact, Overwatch, League of Legends, Clash Royale y Juego de Cartas Coleccionables Pokémon Pocket.
Todos ellos incorporan diferentes sistemas de recompensas, objetos o contenidos cuya obtención puede depender de mecanismos aleatorios asociados a compras.
La normativa establece que los videojuegos con este tipo de transacciones deberán recibir, como mínimo, una clasificación PEGI 16.
La identificación también incorporará una referencia a la compra de objetos aleatorios, con el objetivo de que los consumidores puedan reconocer fácilmente la presencia de estas mecánicas.
No obstante, el cambio de clasificación no significa que todos los videojuegos mencionados incorporen exactamente el mismo sistema de monetización.
Cada título utiliza sus propias mecánicas, por lo que el funcionamiento de las recompensas puede variar considerablemente.
La intención del organismo es establecer un criterio común que permita informar sobre la presencia de compras aleatorias independientemente del género o la apariencia del videojuego.
Qué significa realmente que un videojuego pase a ser PEGI 16
Uno de los aspectos más importantes de esta modificación es comprender qué representa la clasificación PEGI 16.
El sistema PEGI establece recomendaciones de edad para orientar a consumidores y familias sobre las características de los videojuegos.
Por lo tanto, recibir una clasificación PEGI 16 no implica automáticamente que un título quede prohibido para los menores de esa edad en todos los países europeos.
Las consecuencias legales y comerciales pueden variar dependiendo de la legislación nacional y de las políticas de cada plataforma.
La nueva clasificación tampoco significa que los desarrolladores deban retirar inmediatamente las cajas de botín de sus videojuegos.
En cambio, deberán informar de su presencia mediante una recomendación de edad más elevada.
El objetivo es que los usuarios conozcan con mayor claridad los mecanismos comerciales incluidos antes de descargar o adquirir un título.
La medida también puede influir en las decisiones de las familias que utilizan herramientas de control parental basadas en las clasificaciones por edades.
En esos casos, un cambio de PEGI podría modificar qué juegos aparecen como adecuados según la configuración establecida.
Las cajas de botín no son el único elemento que PEGI quiere controlar
La reforma del sistema europeo de clasificación por edades contempla otras prácticas comerciales y características de los videojuegos modernos.
Entre ellas se encuentran las compras dentro del juego, los pases de batalla y los mecanismos diseñados para incentivar la participación frecuente.
Los títulos que incluyen determinadas compras internas pueden recibir una clasificación mínima PEGI 12.
Por otra parte, los sistemas que recompensan la conexión diaria o incentivan regresar periódicamente al videojuego también pueden influir en su clasificación.
PEGI busca que estas características sean visibles para los consumidores, incluso cuando el contenido audiovisual del juego resulte apropiado para edades inferiores.
La normativa también contempla criterios relacionados con la seguridad de las comunicaciones en línea y otras funciones que pueden afectar a la experiencia de los menores.
Estas modificaciones representan una ampliación del sistema tradicional de clasificación, que históricamente se centraba principalmente en aspectos como la violencia, el lenguaje, el miedo o el contenido sexual.
Ahora, las características comerciales y determinadas mecánicas de interacción también forman parte de la evaluación.
La nueva clasificación se extenderá durante octubre
Según la información publicada el 20 de octubre, PEGI continuará revisando durante el mes los videojuegos gratuitos que contienen compras aleatorias y fueron clasificados mediante sus procedimientos habituales o a través de la International Age Rating Coalition (IARC).
Las compañías responsables de los títulos afectados pueden comunicarse con el organismo para resolver dudas sobre la aplicación de las nuevas reglas.
Uno de los antecedentes más visibles de esta reforma fue EA Sports FC 27, que llegó al mercado en septiembre con una clasificación PEGI 16 debido a la presencia de compras aleatorias.
Ahora, el mismo criterio comienza a extenderse a títulos gratuitos que llevan años disponibles.
El resultado será un cambio visible en las recomendaciones de edad de algunos de los videojuegos más conocidos, sin necesidad de que sus desarrolladores modifiquen su contenido.
Para las familias y los jugadores, la principal novedad es que la clasificación PEGI ofrecerá más información sobre los sistemas de monetización, además de los contenidos tradicionales del videojuego.