La inteligencia artificial continúa apareciendo en nuevas patentes relacionadas con los videojuegos, pero la última propuesta de Sony plantea una aplicación bastante particular. La compañía ha registrado un sistema capaz de estudiar cómo utiliza una persona el mando, interpretar determinadas dificultades y generar las señales necesarias para completar una acción. Lejos de buscar que la IA juegue automáticamente, la idea está orientada principalmente a eliminar barreras para personas con movilidad reducida.
Sony estudia una nueva forma de utilizar la inteligencia artificial
Una patente recientemente publicada de Sony describe un sistema de asistencia que utiliza inteligencia artificial para interpretar las entradas realizadas mediante un mando.
La documentación fue publicada el 17 de septiembre de 2026 y contempla situaciones en las que una persona puede tener dificultades para utilizar completamente determinados controles.
El ejemplo resulta bastante sencillo.
Un jugador podría tener problemas para presionar correctamente un botón, desplazar uno de los sticks analógicos o accionar un gatillo. El sistema analizaría esas entradas y trataría de determinar qué acción pretendía realizar.
La IA podría entonces generar la señal correspondiente para completar correctamente el comando.
El objetivo no sería sustituir al jugador, sino compensar determinadas limitaciones físicas que pueden dificultar el uso convencional de un mando.
La IA analizaría mucho más que un botón
Lo interesante de la patente está en la cantidad de información que podría utilizar el sistema.
La inteligencia artificial podría estudiar aspectos como el momento en el que se produce una pulsación, cuánto dura, los patrones habituales de movimiento y la forma particular en la que cada persona utiliza los controles.
También podría tener en cuenta información relacionada con las necesidades de accesibilidad del usuario.
Pero existe otro elemento todavía más llamativo: el contexto del propio videojuego.
Esto permitiría que el sistema no analizara únicamente qué botón acaba de tocar una persona, sino también qué está ocurriendo dentro del juego cuando realiza esa entrada.
A partir de toda esa información, el modelo podría intentar predecir cuál era la acción pretendida y generar una señal que permita completarla.
No necesariamente sería un nuevo DualSense

Aunque la patente recuerda inevitablemente al funcionamiento de un DualSense, hay una diferencia importante.
La documentación no establece que esta tecnología tenga que estar limitada exclusivamente al actual mando de PlayStation 5.
El sistema podría generar señales adaptadas al controlador concreto que esté utilizando cada persona.
Eso abre la posibilidad teórica de que la tecnología funcione como una capa de asistencia más amplia y no necesariamente como una característica exclusiva de un hipotético nuevo DualSense.
También se contempla que el procesamiento pueda realizarse de diferentes maneras.
El modelo podría funcionar localmente o recurrir a procesamiento remoto mediante la nube, dependiendo de cómo terminara implementándose.
Incluso aparecen escenarios relacionados con partidas multijugador, donde podría indicarse que uno de los participantes está utilizando este tipo de asistencia.
La accesibilidad está en el centro de la propuesta
La finalidad descrita resulta especialmente importante para entender la patente.
Sony plantea la tecnología como una herramienta destinada a jugadores que puedan tener movilidad reducida o dificultades motrices para accionar determinados elementos de un controlador tradicional.
Un sistema capaz de reconocer cómo juega cada persona podría reducir la precisión física necesaria para ejecutar algunas acciones.
Por ejemplo, si alguien no puede desplazar completamente un stick o presionar un gatillo hasta el recorrido esperado, la inteligencia artificial podría interpretar la intención a partir de sus patrones anteriores y del contexto.
La propuesta encajaría así dentro de los esfuerzos que diferentes compañías de videojuegos están realizando para ampliar las opciones de accesibilidad tanto mediante software como mediante hardware especializado.
Una patente no significa que vaya a convertirse en un producto
Hay una consideración fundamental alrededor de este tipo de documentos.
Que Sony haya registrado una patente no significa que esté preparando un mando comercial con esta tecnología.
Las grandes compañías registran regularmente ideas, sistemas y conceptos que posteriormente pueden modificarse, integrarse parcialmente en otros productos o simplemente no llegar nunca al mercado.
Por eso tampoco puede afirmarse que estemos ante una característica del próximo mando de PlayStation.
Lo que sí permite conocer la documentación es una de las posibles aplicaciones que Sony está investigando para la inteligencia artificial.
En lugar de utilizarla simplemente para automatizar acciones, la compañía plantea un escenario donde el sistema aprende cómo interactúa cada persona con el mando y utiliza esa información para intentar eliminar una barrera física.
Puede que nunca veamos exactamente este dispositivo en una tienda.
Pero la patente muestra una posibilidad bastante diferente para el futuro de los controles: un mando que no solamente recibe nuestras órdenes, sino que intenta comprender qué queríamos hacer cuando físicamente no podemos ejecutarlas de la manera convencional.