Grasshopper Manufacture nunca ha sido precisamente un estudio convencional. De No More Heroes a Killer7, buena parte de su identidad se construyó alrededor de videojuegos difíciles de confundir con cualquier otra producción. Durante los últimos cinco años, sin embargo, la compañía de Suda51 perteneció al gigante chino NetEase. Esa etapa acaba de llegar a su fin: el estudio recupera su independencia y ya está preparando el siguiente capítulo de su historia.

Grasshopper Manufacture vuelve a ser independiente

Grasshopper Manufacture ha anunciado oficialmente su separación de NetEase Games.

El cambio será efectivo desde el 1 de octubre de 2026, poniendo fin a aproximadamente cinco años bajo el paraguas de la compañía china.

NetEase adquirió Grasshopper Manufacture en 2021 a GungHo Online Entertainment. En aquel momento, el acuerdo buscaba proporcionar financiación y recursos técnicos al estudio mientras Suda51 y su equipo conservaban su identidad creativa.

Ahora las dos compañías vuelven a tomar caminos diferentes.

Según Goichi Suda, la decisión llegó después de completar el desarrollo de Romeo is a Dead Man, lanzado en febrero de 2026, y coincidiendo con un momento importante para la compañía: Grasshopper celebró su 28.º aniversario el pasado marzo.

Con aquel proyecto terminado, el equipo comenzó a discutir qué quería hacer durante su siguiente etapa.

La conclusión fue clara: necesitaba nuevamente independencia.

Suda51 quiere crear juegos todavía más diferentes

El motivo explicado por Grasshopper está relacionado principalmente con sus ambiciones creativas.

El estudio asegura que existe dentro del equipo un fuerte deseo de desarrollar videojuegos pertenecientes a una variedad todavía mayor de estilos.

Convertirse nuevamente en una desarrolladora independiente permitirá explorar esas posibilidades con mayor flexibilidad.

Eso no significa necesariamente que Grasshopper vaya a publicar todos sus próximos proyectos por su cuenta.

Durante los últimos años, el estudio ha adquirido experiencia relacionada con la autopublicación, especialmente gracias al desarrollo y lanzamiento de Romeo is a Dead Man. Ese conocimiento proporciona ahora diferentes alternativas para decidir cómo llevar sus próximos juegos al mercado.

Dependiendo del proyecto, Grasshopper podrá autopublicarlo o buscar socios externos.

Suda insiste en que, independientemente del modelo elegido, el objetivo continuará siendo mantener el particular estilo que caracteriza al estudio.

La ruptura con NetEase no parece haber sido problemática

Existe otro detalle importante alrededor del anuncio.

Grasshopper no está presentando su salida como consecuencia de un conflicto con NetEase.

Suda explica que la decisión se tomó después de mantener conversaciones exhaustivas con la compañía china y agradece expresamente su colaboración durante el proceso.

Ambas empresas mantienen una buena relación e incluso dejan abierta la posibilidad de trabajar nuevamente juntas si aparece una oportunidad adecuada.

El contexto empresarial resulta inevitable. NetEase ha reducido durante los últimos años parte de sus inversiones internacionales y diferentes estudios relacionados con la compañía han atravesado cierres, recortes o cambios de financiación.

Sin embargo, Grasshopper no atribuye oficialmente su independencia a esa reestructuración.

Su explicación se centra en los planes internos del estudio y en la libertad necesaria para afrontar una nueva etapa.

Cinco años que también cambiaron a Grasshopper

La relación con NetEase comenzó en 2021.

Cuando anunció la adquisición, la compañía china prometió apoyar la planificación empresarial de Grasshopper y proporcionar financiación para el desarrollo de videojuegos.

NetEase también puso a disposición del estudio recursos relacionados con arte y control de calidad.

Grasshopper, por su parte, mantendría la responsabilidad creativa de sus proyectos.

Cinco años después, el estudio asegura salir de aquella relación con algo especialmente importante para su futuro: más experiencia para gestionar directamente la publicación de sus propios videojuegos.

Romeo is a Dead Man fue una demostración de esa nueva capacidad.

Ahora Grasshopper tendrá que decidir hasta dónde quiere llevarla.

El estudio se encamina además hacia otro aniversario importante. En 2028 cumplirá 30 años, y Suda51 ya habla de esta independencia como el comienzo de la etapa que conducirá a esa fecha y más allá.

Después de cinco años formando parte de uno de los mayores grupos de videojuegos de Asia, Grasshopper vuelve a encontrarse exactamente donde probablemente resulte más reconocible: tomando sus propias decisiones y preparándose para hacer juegos difíciles de predecir.

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