Cada vez que mis hijos se quedan atascados en un juego, recorren la casa gritando para que los ayude. No importa dónde esté ni qué esté haciendo. Cocinando, sacando la basura o yendo al baño: ningún lugar es seguro. Con paciencia intento explicarles que, en mi época, no había ningún adulto que me ayudara a vencer a Snake Man en Mega Man 3 ni a encontrar Excalibur en Final Fantasy IV. Tenía que intentarlo una y otra vez hasta lograrlo… o rendirme hasta ser mayor.
¿Papá todo lo resuelve?
Nunca consideran suficiente esa sabiduría paternal, así que ahí estoy yo, buscándoles dispositivos Zonai en The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom o desactivando el daño en el menú de configuración de Minecraft, como si fuera un asistente personal de accesibilidad. ¿Harán lo mismo por sus propios hijos algún día? Puede que no sea necesario. Nuevos “fantasmas” de inteligencia artificial podrían encargarse de todo dentro del juego. Los videojuegos, a pedido, podrían jugarse solos. Ideal para farmear criptomonedas en las minas de Roblox mientras sube el nivel del mar. Descansen en paz, mis futuros nietos.
Una patente de Sony sobre estos fantasmas de IA comenzó a circular ampliamente en internet. Según informó VGC, los documentos de registro de septiembre de 2024, que se hicieron públicos a principios de esta semana, describen una tecnología que permitiría utilizar IA para ayudar a las personas a completar videojuegos. Estos “jugadores fantasma” se entrenarían con material de juego existente y podrían tanto demostrar cómo superar un obstáculo (“Modo Guía”) como completarlo por completo (“Modo Completar”).
No está claro, a partir de la patente, si Sony planea avanzar realmente con esta herramienta de ayuda basada en IA ahora o en el futuro. En internet ya surgieron bromas sobre lo mal que suele funcionar la IA actual al “alucinar” partidas, mostrando algo que parece normal y, segundos después, transformándolo en una pesadilla surrealista. También existen preocupaciones sobre cómo se entrenaría este “asistente” de IA, lo que aparentemente incluiría videos compartidos en redes sociales y en YouTube.
Uno siente que está haciendo trampa…
El mundo del gaming tiene una larga historia de empresas intentando ayudar a los jugadores a superar la dificultad que ellas mismas diseñaron. Antes existían líneas telefónicas de ayuda y manuales de estrategia. Más recientemente, las compañías intentaron integrar guías directamente en los juegos. Game Help en PlayStation 5, por ejemplo, muestra videos de cómo otros jugadores completaron una sección específica. Es una buena idea, aunque su implementación resulta irregular e incompleta. Microsoft, por su parte, intenta ir un paso más allá integrando su IA Copilot en los juegos, ofreciendo asistencia tipo chatbot como una superposición en pantalla, una especie de nueva versión de Clippy.
Herramientas como estas podrían ser muy útiles para que más personas disfruten de los videojuegos o, al menos, para ayudarlas a “desatascarse” antes de abandonarlos por aburrimiento o frustración. Pero también existe una versión al estilo Black Mirror, en la que toda la fricción de jugar se delega por completo a agentes de IA. ¿Cuántos juegos mejorarían si incluyeran un botón para “saltar” 20 segundos o 20 minutos de progreso? ¿Y cuántos dejarías de jugar por completo si pudieras delegar toda la parte tediosa?
Fantasmas de IA optimizando pases de batalla
A los jugadores les encanta optimizar estrategias y sacar ventaja de los juegos. A veces eso implica dedicar muchas horas a grindear de la forma más eficiente posible o crear la build más desequilibrada. Otras veces significa dejar el control presionado y marcharse mientras el juego hace todo el trabajo. ¿Cómo sería jugar Diablo 4 si esas builds que hoy se buscan en internet se recomendaran automáticamente dentro del árbol de habilidades?
¿Qué sentido tendría jugar si, en cualquier momento, pudieras soltar el teclado y el ratón y dejar que un agente de IA, entrenado con videos de YouTube o incluso con tu propio historial de juego, tome el control y farmee hasta que finalmente aparezca ese botín ultra raro? No todos optarían por ello. Tal vez algunos sí. Ya sabemos qué decisión tomaría Elon Musk.
Las excepciones a la regla
Los juegos basados en la experiencia probablemente estarían a salvo: aquellos centrados en las decisiones del jugador o en la narrativa. Aunque incluso los seguidores de propuestas como Dispatch podrían sentirse tentados a dejar que alguien más se encargue de los minijuegos menos atractivos. Los juegos multijugador llevan años enfrentando una carrera constante contra los tramposos. ¿Quién no se sentiría tentado a atribuirse una victoria en dúos de un Battle Royale lograda por su contraparte de IA? Nada de esto aparece explícitamente en la patente de ayuda con IA de Sony, pero todo forma parte de la misma caja de Pandora.
De hecho, algunos de los juegos más populares de los últimos años ya juegan con la idea de automatizar el rol del jugador hasta volverlo casi irrelevante para el resultado. Eso fue lo que llevó a muchas personas a obsesionarse con Vampire Survivors. Es lo que ayudó a Ball X Pit a vender más de un millón de copias. Y es lo que volvió tan popular a Megabonk que terminó siendo nominado a un premio en los Game Awards, al punto de que su propio desarrollador tuvo que apartarse. Algunos juegos nos invitan a aceptar la monotonía diaria del trabajo simulado. Otros nos seducen con la promesa de una carrera por el puntaje máximo, donde la gran recompensa es ver cómo nuestra propia participación se reduce poco a poco.
Dentro de 20 años, incluso ese concepto podría sonarles tan extraño a mis nietos como hoy lo es llamar a algo “machacabotones”. Para entonces, las computadoras seguramente podrán leer las entradas directamente desde sus mentes. Lo que la IA decida hacer con eso… eso ya es otra historia.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Mateo Lucio. Aquí podrás encontrar la versión original.