Durante meses, la sensación general era que 2025 sería un año de transición. El retraso de Grand Theft Auto VI a 2026 y la ausencia de otros megatones parecían augurar un ejercicio sólido, pero sin grandes sobresaltos. Sin embargo, los últimos datos dibujan un escenario muy distinto: el videojuego está a punto de firmar uno de los años más rentables de su historia.
Un mercado que crece más de lo esperado
Las previsiones llegan de la mano de Newzoo, una de las consultoras más influyentes del sector. Según su último informe, el mercado global del videojuego podría cerrar 2025 con unos ingresos cercanos a los 197.000 millones de dólares, una cifra que supera estimaciones anteriores.
El motivo principal de esta revisión al alza está en el mejor rendimiento de lo previsto tanto en PC como en móviles. “La industria está superando las expectativas”, explica Tianyi Gu, analista principal de Newzoo, que destaca especialmente la fortaleza de estos dos segmentos frente a un contexto económico y laboral complicado.
PC resiste, consolas avanzan y el móvil sigue mandando
El crecimiento no es uniforme, pero sí es significativo. El mercado de PC apunta a un aumento cercano al 10,4 % interanual, una cifra notable para una plataforma que muchos daban por estancada frente al empuje del juego como servicio y el dominio del móvil.
Las consolas, por su parte, crecerían alrededor de un 4,2 %, apoyadas en parte por la llegada de nuevo hardware y un calendario más estable en la segunda mitad del año. Aun así, el verdadero gigante sigue siendo el juego para móviles, que continúa concentrando aproximadamente el doble de cuota de mercado que el PC.
El contenido premium sigue funcionando
Uno de los datos más llamativos del informe es que el crecimiento en PC no se debe solo a modelos free-to-play o micropagos. Según Newzoo, los lanzamientos premium de alta calidad han rendido mejor de lo esperado, demostrando que todavía hay espacio para grandes juegos de pago en un mercado cada vez más saturado de estímulos.
Entre los títulos más rentables del año en PC aparecen nombres de peso como Battlefield 6, Monster Hunter Wilds, Borderlands 4 o Dune: Awakening, junto a apuestas más sorprendentes que han logrado hacerse un hueco en los primeros puestos por ingresos.
Una paradoja difícil de ignorar
El contraste resulta incómodo. Mientras se suceden las noticias sobre despidos, cierres de estudios y reestructuraciones internas, la industria en su conjunto sigue generando cifras récord. La pregunta es inevitable: ¿dónde está yendo ese dinero?
El éxito económico global no parece traducirse de forma directa en estabilidad laboral ni en mejores condiciones para quienes desarrollan los juegos. 2025 podría pasar a la historia como uno de los años más rentables del videojuego… y también como uno de los más contradictorios.