12. Siguiendo (1998)
Excluyendo sus pantalones cortos, como el surrealista Bicho garabatoNo encontrarás a Christopher Nolan en un estado más crudo que en su película de 1998. Siguiendo. Un debut impresionante de un artista que todavía está encontrando su voz. Siguiendo Se centra en un escritor sin nombre (Jeremy Theobald), cuyo hábito de seguir a desconocidos en Londres lo arrastra a los planes de un ladrón en serie. Es un neo-noir de 70 minutos, sencillo y mezquino, que “representa la cima” de lo que podría hacer “usando [mis] propios recursos”, según A Nolan en 2014 VICIO entrevista
Siguiendo ve a Nolan como su propio director de fotografía, que confía en la iluminación natural y emplea una abundancia de primeros planos y movimientos de vérité, técnicas que evocan más a la Nouvelle Vague francesa que al formalismo de estudio que llegaría a tener. Siguiente Puede que no sorprenda a nadie con el poder de mil soles, pero es innegable que es el trabajo de un narrador que ya está seguro de sí mismo para atraer la atención.