El desarrollo de Marathon vuelve a situarse bajo el foco mediático, esta vez no por un tráiler ni por nuevas mecánicas, sino por la marcha de una de sus piezas creativas más importantes. Joseph Cross, director de arte del proyecto, ha dejado Bungie cuando el juego entra en una de sus fases más sensibles: la recta final antes del lanzamiento.
Una salida que pesa más por cuándo ocurre que por cómo
Cross no es un nombre menor dentro del estudio. Su trayectoria está estrechamente ligada a la identidad visual de Destiny, una de las franquicias más reconocibles del FPS moderno. Su incorporación a Marathon apuntaba precisamente a eso: construir un universo visual potente y diferenciador dentro de un género, el de los shooters de extracción, donde el tono artístico es clave para destacar.
La salida, en sí misma, no ha estado rodeada de conflicto. El propio Cross se despidió públicamente con un mensaje positivo, asegurando sentirse orgulloso del mundo visual creado y elogiando al equipo artístico del estudio. Sin embargo, que el director de arte abandone el proyecto antes de ver el juego publicado no deja de resultar llamativo, especialmente en un título cuyo apartado visual es uno de sus principales reclamos.
I'm incredibly proud of the visual world we built for Marathon. Getting support at this scale for something a bit different is rare, and the art team at Bungie is the best in the biz. I'll be enjoying playing the game as a fan with all of you. Massive thank you to everyone who…
— Joseph Cross (@josephacross) December 19, 2025
Un proyecto marcado por ajustes y controversias
El contexto no ayuda a calmar las dudas. Marathon estaba previsto originalmente para finales de 2025, pero terminó retrasándose hasta marzo de 2026 tras una etapa de reajustes internos. A ello se sumaron críticas por el uso de piezas artísticas presuntamente plagiadas durante el desarrollo, un asunto especialmente delicado en un proyecto que aspira a construir una identidad propia tras décadas de ausencia de la saga.
En paralelo, Bungie ha introducido cambios relevantes en el diseño, como la incorporación del chat de proximidad, una función muy demandada en este tipo de experiencias competitivas y que no estaba presente en planteamientos iniciales. Todo ello dibuja un desarrollo más turbulento de lo que el estudio acostumbra mostrar de puertas hacia fuera.
¿Señal de alarma o ruido inevitable?
Que un creativo de alto perfil abandone un proyecto no implica necesariamente problemas graves, pero sí añade presión en un momento clave. Bungie necesita demostrar que Marathon es algo más que un regreso nostálgico o una apuesta tardía por un género de moda. Con un lanzamiento cada vez más cercano, cualquier movimiento interno se analiza con lupa.
Por ahora, el estudio insiste en transmitir normalidad y confianza. El reto será que el juego, cuando llegue a manos de los jugadores, hable por sí mismo y disipe la sensación de que su desarrollo ha sido más accidentado de lo deseable.
[Fuente: IGN]