Sobrevivir en un mundo congelado ya sería suficiente desafío. Pero si además tu único refugio es un tren que debe seguir avanzando, cada salida al exterior puede convertirse en una apuesta peligrosa. Frostrail plantea precisamente esa situación y combina exploración, combate, fabricación y cooperación alrededor de una locomotora que será mucho más importante de lo que parece.
El frío convierte cada expedición en una carrera
La beta cerrada comenzó el 31 de agosto y permite conocer mejor la propuesta de FakeFish antes de su llegada al acceso anticipado. La aventura está diseñada para uno a cuatro jugadores y combina acción en primera persona con sistemas de supervivencia que obligan a administrar cuidadosamente lo que se encuentra durante cada recorrido. El objetivo no consiste únicamente en derrotar enemigos o reunir materiales, sino en decidir hasta dónde merece la pena alejarse antes de regresar al único lugar donde el grupo puede ponerse a salvo.
El escenario está cubierto por una ventisca permanente que ha convertido buena parte del mundo en un territorio prácticamente inhabitable. Los supervivientes tendrán que abandonar los vagones para explorar asentamientos en ruinas, minas abandonadas y complejos subterráneos en busca de comida, armas y recursos. Cada incursión tendrá un coste y, cuanto más tiempo permanezcan fuera, mayor será el riesgo de que el frío termine por impedir el regreso.
La amenaza tampoco procede únicamente del clima. En este páramo helado aparecen los llamados espectros, criaturas hostiles que obligarán a recurrir a diferentes tipos de armamento. Las armas a distancia permitirán mantener cierta separación, mientras que los enfrentamientos cuerpo a cuerpo ofrecerán otra alternativa cuando la situación se complique.
La cooperación puede cambiar por completo la forma de afrontar estas expediciones. Un jugador puede concentrarse en buscar recursos mientras otro vigila los alrededores y un tercero se ocupa de combatir. En solitario, todas esas responsabilidades recaen sobre una sola persona, haciendo que la planificación tenga todavía más peso. En ambos casos, regresar al tren antes de que el frío sea insoportable será una prioridad constante.
Una locomotora que crecerá con cada partida
Encontrar recursos solo será el principio. Los materiales recuperados durante las expediciones podrán utilizarse para fabricar equipamiento, mejorar las defensas y aumentar las posibilidades de supervivencia. La progresión estará ligada tanto al estado de los personajes como a la evolución de la propia locomotora, que funcionará como centro de operaciones durante la aventura.
El tren comenzará siendo principalmente un refugio móvil, pero podrá transformarse progresivamente mediante nuevos vagones y módulos. Entre las opciones disponibles habrá instalaciones relacionadas con la investigación médica y sistemas defensivos destinados a proteger a la tripulación. De esta manera, aquello que inicialmente sirve para escapar del frío puede terminar convirtiéndose en una auténtica fortaleza capaz de afrontar amenazas cada vez mayores.
Esta evolución también introduce decisiones estratégicas. Los recursos no serán infinitos y habrá que decidir si conviene invertirlos en mejorar el equipo personal, fabricar nuevos objetos o reforzar las instalaciones del tren. Una mejora puede solucionar una necesidad inmediata, mientras que otra puede proporcionar beneficios durante muchas expediciones posteriores.
La estructura crea así un ciclo constante entre exploración y preparación. El jugador abandona el tren para conseguir materiales, regresa con lo encontrado y utiliza esos recursos para aumentar sus posibilidades de supervivencia. Después comienza una nueva expedición, esta vez con mejores herramientas y mayores riesgos. La clave estará en conseguir que cada salida aporte algo útil sin poner en peligro todo lo conseguido anteriormente.
La beta será especialmente importante para comprobar si este equilibrio funciona. FakeFish pretende utilizar los comentarios de los jugadores para ajustar diferentes aspectos de la experiencia antes de su lanzamiento. En un título donde el frío, los enemigos, la fabricación y la gestión del tren están tan conectados, pequeños cambios en la dificultad pueden modificar bastante el ritmo de una partida.
La beta prepara su llegada a Steam
Las primeras pruebas coinciden con el PvE Survival Crafting Fest de Steam, un evento dedicado a juegos centrados en supervivencia, creación y cooperación. La propuesta también ha despertado interés antes de su lanzamiento y se ha situado entre los 100 juegos más añadidos a las listas de deseados de la plataforma. Para FakeFish, esa atención previa supone una oportunidad para probar el juego con una comunidad que ya sigue de cerca su desarrollo.
El acceso a la beta cerrada es gratuito para los usuarios seleccionados. Quienes quieran intentar participar pueden solicitarlo desde la ficha del juego en Steam, aunque la entrada está limitada a los jugadores que reciban acceso durante esta fase. La prueba permitirá recopilar impresiones sobre los sistemas de supervivencia y sobre la manera en que se combinan la exploración, el combate y la gestión de la locomotora.
El equipo ya ha señalado que los comentarios tendrán un papel relevante durante este periodo. Ez Jämsen, diseñador principal de FakeFish, ha destacado la importancia de trabajar junto a los jugadores para ajustar el equilibrio antes del lanzamiento. El objetivo será llegar al acceso anticipado con una experiencia suficientemente sólida, pero todavía preparada para seguir evolucionando.
La llegada comercial está prevista para el cuarto trimestre de 2026 en PC a través de Steam. El juego contará además con localización al español, aunque por ahora no se ha anunciado el precio definitivo con el que debutará en la plataforma.
Queda todavía camino por recorrer, pero la beta permite comprobar que la idea central tiene una identidad bastante clara. Aquí, el refugio no es una base estática que permanece esperando al jugador: es una locomotora que acompaña constantemente a la tripulación. Eso convierte cada expedición en una decisión entre conseguir más recursos o volver a tiempo. Y cuando el frío puede acabar con un superviviente antes de que encuentre el camino de regreso, la codicia puede ser tan peligrosa como cualquier criatura que aceche en la nieve.