Mantenga una salud impecable

Parece una maldición escribir esto, pero el éxito y la satisfacción de la gira de retiro de John Cena dependen de su salud.
Para su ventaja, Cena siempre ha sido biónico por naturaleza, al igual que LeBron James, con su longevidad inigualable, lesiones mínimas y físico de locura. Su dolencia más grave llegó en 2007, cuando se desgarró completamente el músculo pectoral del hueso. Aún así, Cena demostró lo resistente que era, rehabilitándose y regresando tres meses antes de lo esperado para ganar el Royal Rumble. Eso no es normal, incluso para un joven de 29 años en ese entonces.
Ahora tiene 47 años y tiene el kilometraje para demostrarlo. Compitió 300 días al año durante casi dos décadas, viajó por el mundo varias veces y participó habitualmente en los combates de mayor intensidad. Véase: el combate de squash de “suplex city” con Brock Lesnar.
La buena noticia es que el calendario de 36 fechas de Cena le permitirá centrarse en la calidad del partido (y la recuperación) en lugar de la cantidad.