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Giro radical en Hollywood: Disney cancela sus planes y reconstruye desde cero una saga de ciencia ficción histórica

Disney cancela los planes para continuar la reciente trilogía de El planeta de los simios y opta por un drástico reinicio creativo de la saga.

El peso de la taquilla y el fin de una era planeada

La historia del cine está llena de proyectos que se quedan a medias debido a las implacables matemáticas de la industria. El caso que nos ocupa es el más claro ejemplo de cómo un rendimiento considerado «moderado» puede sepultar los planes a largo plazo de un gran estudio. Hace apenas un par de años, las salas de cine recibían una nueva entrega que pretendía heredar el gigantesco legado de una aclamada trilogía de la década pasada, aquella que maravilló al mundo con la evolución digital de sus personajes.

Aquella película, aunque logró una recepción crítica aceptable y rozó los 400 millones de dólares en la taquilla global partiendo de un presupuesto de 160 millones, no alcanzó las astronómicas cotas de sus predecesoras (que llegaron a superar los 700 millones). Para los baremos actuales de Hollywood, obtener un beneficio modesto ya no es suficiente garantía para mantener el rumbo establecido. Las alarmas saltaron en las oficinas de la compañía y la decisión no se ha hecho esperar: el viaje de los protagonistas que acabamos de conocer ha llegado a su fin antes de lo previsto.

Los seguidores daban por hecho que la siguiente producción funcionaría como una secuela directa, cerrando las tramas abiertas y explorando el conflicto latente entre las facciones presentadas. Sin embargo, los últimos informes confirman que el estudio ha decidido desestimar por completo la continuación de esa línea narrativa. La historia planeada se ha descartado en favor de un nuevo comienzo, un reinicio (o al menos un reinicio suave) que buscará recuperar el impacto comercial perdido.

Nuevos arquitectos para un planeta dominado por la evolución

Para llevar a cabo semejante tarea de reestructuración, el estudio ha decidido confiar los mandos a un equipo creativo que goza de total confianza dentro de sus filas corporativas. El elegido para dirigir esta nueva etapa es un cineasta que viene de pilotar grandes producciones de superhéroes y que ha demostrado manejarse a la perfección con los presupuestos mastodónticos y los efectos digitales de última generación. Junto a él, un guionista que ya conoce los entresijos de la franquicia se encargará de redactar una historia completamente original desde cero.

Hablamos de la icónica saga de El planeta de los simios. Tras el sabor agridulce que dejó El reino del planeta de los simios en 2024, el director Matt Shakman (reconocido por su trabajo en WandaVision y la reciente The Fantastic Four: First Steps) se unirá al guionista Josh Friedman para dar vida a una nueva visión cinematográfica de este universo. La noticia ha generado un enorme debate, ya que implica que los personajes de Noa y Mae, así como los hilos argumentales que se sembraron con tanto detalle, quedan oficialmente en el olvido.

La gran incógnita que ahora mismo quita el sueño a los fans es qué dirección tomará este nuevo rumbo. Al tratarse de un relato original desconectado de la última película, las posibilidades son tan amplias como arriesgadas. El estudio podría intentar un remake más directo de la mítica obra original de 1968 protagonizada por Charlton Heston, adaptándola a las sensibilidades y tecnologías del público actual, algo que no se intenta desde el divisivo experimento que realizó Tim Burton a principios de siglo.

Un terreno inexplorado y un futuro en la cuerda floja

La otra alternativa que barajan los analistas de la industria es que el proyecto decida explorar épocas jamás transitadas dentro de la cronología oficial. La franquicia cuenta con vacíos temporales gigantescos: desde los siglos de evolución que transcurrieron entre la muerte del legendario César y los eventos de la última película, hasta el caótico destino de la humanidad tras la llegada de los primeros astronautas a la Tierra postapocalíptica. Cualquier enfoque requerirá, obligatoriamente, la creación de personajes inéditos y un nuevo trasfondo político y social.

No obstante, esta estrategia de «borrón y cuenta nueva» es un arma de doble filo. Narrativamente, el nuevo largometraje se enfrentará exactamente al mismo desafío que condenó los planes de la entrega de 2024: intentar arrastrar a las masas a los cines sin contar con el magnetismo de personajes sumamente queridos por el público, teniendo que construir la empatía desde el primer minuto.

En el plano puramente financiero, este movimiento es el síntoma inequívoco de que una de las marcas de ciencia ficción más respetadas de Hollywood se encuentra en un terreno peligrosamente inestable. Disney no destruye una trilogía a medio hacer a menos que perciba un riesgo sistémico en el potencial económico de la marca. La presión sobre los hombros del nuevo equipo es absoluta; el destino de la coexistencia entre humanos y simios en la gran pantalla dependerá enteramente de que este próximo disparo dé en el centro del blanco.

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