Pocas adaptaciones de videojuegos han pasado tanto tiempo atrapadas entre anuncios, cancelaciones y nuevos intentos como Sleeping Dogs. El querido mundo abierto ambientado en Hong Kong lleva desde 2017 intentando encontrar un camino hacia el cine. Cuando parecía definitivamente enterrado, Simu Liu decidió rescatarlo. El proyecto ha sumado director, productora y protagonista, pero todavía existe un obstáculo capaz de detener nuevamente toda la operación.
Sleeping Dogs lleva casi una década intentando llegar a los cines
La historia cinematográfica de Sleeping Dogs comenzó hace casi diez años. En 2017 se anunció una adaptación del videojuego de Square Enix que tenía como principal atractivo la participación de Donnie Yen, legendario actor y artista marcial conocido internacionalmente por producciones como Ip Man.
Sobre el papel, parecía una combinación perfecta. Sleeping Dogs mezcla persecuciones, tiroteos, artes marciales y una historia criminal ambientada en Hong Kong, elementos especialmente apropiados para una película de acción protagonizada por Yen.
Pero los años comenzaron a pasar sin que el proyecto consiguiera avanzar. Las actualizaciones fueron cada vez más escasas hasta que, finalmente, en 2025 quedó claro que aquella versión no terminaría llegando a las salas de cine.
Cuando todo indicaba que la adaptación había muerto definitivamente, apareció Simu Liu, conocido por protagonizar Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos dentro del Universo Cinematográfico de Marvel.
El actor decidió impulsar una nueva versión considerablemente más pequeña y aparentemente más cercana al material original. Desde entonces, el proyecto ha conseguido sumar varias piezas importantes.
Una de ellas es el director Timo Tjahjanto, cineasta especializado en acción y responsable de trabajos como Nobody 2 y Fuera de las sombras. También se incorporó Story Kitchen, productora involucrada en diferentes adaptaciones de videojuegos y relacionada con proyectos como Sonic y el regreso de Tomb Raider bajo Amazon MGM Studios.
Sin embargo, tener talento detrás y delante de las cámaras no significa que la película pueda comenzar a rodarse.
Todo depende ahora de convencer a Square Enix
El principal obstáculo está en manos de la compañía propietaria de Sleeping Dogs. Antes de avanzar realmente con la producción, el equipo necesita alcanzar un acuerdo con Square Enix para poder utilizar comercialmente la licencia.
Simu Liu ha confirmado que las negociaciones todavía se encuentran en marcha y que están ultimando ese proceso. Por tanto, la adaptación todavía no cuenta con la luz verde definitiva que permitiría convertir todos estos planes en una producción cinematográfica real.
La situación explica también por qué todavía no existe un calendario de rodaje ni una fecha aproximada de estreno.
Incluso el guion continúa en una fase temprana. D.J. Cotrona, conocido por trabajos como Fight or Flight, está vinculado como guionista, pero todavía no habría un primer borrador terminado.
Esto coloca al proyecto en una situación peculiar. Por un lado, cuenta con productor, protagonista, director, guionista y una compañía especializada en adaptaciones de videojuegos. Por otro, todavía necesita resolver la pieza más importante: los derechos necesarios para seguir adelante.
La buena noticia es que el interés continúa existiendo.
Simu Liu no pretende limitarse a trabajar detrás de las cámaras. El actor también planea interpretar a Wei Shen, protagonista del videojuego original, un policía encubierto que debe infiltrarse en las tríadas de Hong Kong mientras intenta mantener el equilibrio entre su misión y las relaciones que establece dentro del mundo criminal.
Precisamente esa historia podría convertirse en uno de los principales argumentos para diferenciar la película de otras adaptaciones de videojuegos.
Sleeping Dogs tiene muchos ingredientes para funcionar en el cine
Publicado originalmente en 2012, Sleeping Dogs apareció en una época dominada por comparaciones inevitables con Grand Theft Auto. Sin embargo, el juego desarrollado por United Front Games consiguió construir una identidad propia gracias a su ambientación, su historia y, especialmente, su sistema de combate cuerpo a cuerpo.
Su versión de Hong Kong ofrecía persecuciones en vehículos y libertad de exploración, pero también ponía un énfasis considerable en las artes marciales y en una narrativa inspirada en el cine policial asiático.
Ese ADN hace que una adaptación cinematográfica resulte especialmente natural.
Simu Liu tiene experiencia en escenas de acción y artes marciales, mientras que Timo Tjahjanto ha construido buena parte de su carrera alrededor de películas caracterizadas por enfrentamientos físicos intensos. Si el proyecto consigue respetar el tono del videojuego, la combinación tiene potencial.
Además, las adaptaciones de videojuegos atraviesan un momento completamente diferente al de 2017. El éxito de producciones basadas en Sonic, Fallout, The Last of Us y otras propiedades ha demostrado que existe un público considerable cuando los proyectos encuentran el enfoque adecuado.
Pero antes de pensar en rodajes, reparto adicional o una posible fecha de estreno, queda pendiente la decisión fundamental.
La nueva película de Sleeping Dogs ha conseguido regresar después de que su primera versión permaneciera años atrapada en el limbo. Ahora tiene nuevamente una oportunidad de convertirse en realidad, aunque deberá superar exactamente el tipo de obstáculo que puede detener una adaptación antes incluso de que las cámaras comiencen a grabar.