Durante años, Meta intentó posicionarse como uno de los grandes motores de la realidad virtual, no solo desde el hardware, sino también desde el contenido. La compra de estudios, el impulso al metaverso y el desarrollo de juegos exclusivos formaban parte de una estrategia que apuntaba a largo plazo. Sin embargo, algo cambió.
En las últimas horas se confirmó el cierre de tres estudios de videojuegos vinculados directamente a la realidad virtual, una decisión que marca un punto de inflexión en la hoja de ruta de la compañía. El movimiento no solo afecta a desarrolladores con trayectoria, sino que también deja en evidencia un replanteo más profundo sobre el rol del gaming dentro del universo Meta.

La medida impacta de lleno en Sanzaru Games, Armature Studio y Twisted Pixel Games, tres nombres con historia propia dentro de la industria. Detrás del anuncio, además, hay una consecuencia inevitable: la pérdida de múltiples puestos de trabajo en un sector que ya venía golpeado por recortes y reestructuraciones.
Reality Labs y el ajuste que redefine prioridades
La decisión se enmarca dentro de una reestructuración más amplia de Reality Labs, la división de Meta encargada del desarrollo de visores, software de realidad virtual y proyectos relacionados con el metaverso. Según reportes del medio especializado Gematsu, el plan incluye la reducción de más de 1.000 empleos a nivel global.
Este ajuste no es un hecho aislado. Desde hace meses, Meta viene moderando su discurso sobre el metaverso, un concepto que durante años fue presentado como el futuro de la compañía. Las inversiones millonarias no lograron el impacto esperado en adopción masiva, y la presión por mejorar resultados financieros aceleró las decisiones.
El cierre de estudios de videojuegos confirma que el desarrollo interno de contenido VR ya no ocupa el lugar central que tuvo en el pasado. En lugar de expandir su catálogo exclusivo, Meta parece optar por un enfoque más conservador, priorizando otras áreas tecnológicas con proyección comercial más inmediata.
Los estudios afectados y su legado en la industria
Armature Studio fue fundado en 2008 y adquirido por Meta en 2022. Su nombre ganó relevancia mundial gracias a Resident Evil 4 VR, una adaptación muy celebrada del clásico de Capcom que demostró el potencial narrativo y técnico de la realidad virtual. Antes de ese proyecto, el estudio había trabajado en ReCore (2016) y colaborado en múltiples desarrollos fuera del ecosistema VR.
Sanzaru Games, por su parte, nació en 2006 y pasó a formar parte de Meta en 2020. Su historial incluye títulos como Sly Cooper: Thieves in Time y The Sly Collection, pero su mayor reconocimiento reciente llegó con Asgard’s Wrath, una franquicia de realidad virtual que destacó por su ambición, duración y escala, convirtiéndose en uno de los proyectos más valorados del catálogo de Meta.
El tercer estudio afectado es Twisted Pixel Games, también fundado en 2006. Se hizo conocido durante la era de Xbox Live Arcade con juegos como The Maw y ‘Splosion Man. Meta lo adquirió en 2021 y su lanzamiento más reciente fue Marvel’s Deadpool VR, publicado en 2025, un título que tuvo una recepción mayormente positiva y que reforzó la idea de que el estudio todavía tenía margen creativo dentro del VR.
Qué significa este giro para el futuro de Meta
El cierre de estos estudios deja un mensaje claro: Meta está reorientando su inversión. La compañía confirmó que su foco se desplaza hacia el desarrollo de wearables, como gafas inteligentes y otros dispositivos portátiles, un segmento donde ya comenzó a mostrar avances concretos.
Según Vanguardia Gamer, esto no implica un abandono total de la realidad virtual, pero sí un cambio de intensidad. En lugar de apostar fuerte al contenido propio y al metaverso como plataforma central, Meta parece inclinarse por integrar la tecnología de forma más gradual y comercialmente viable.
Para la industria del gaming en realidad virtual, la noticia es un golpe simbólico. Estudios con experiencia, talento y proyectos bien recibidos quedan fuera del tablero, mientras el sector sigue buscando su lugar definitivo en el mercado masivo.
El sueño de un metaverso impulsado por grandes producciones exclusivas no desaparece del todo, pero claramente ya no ocupa el centro de la escena en los planes de Meta.