Un gimnasio mental entre súbditos y torretas
El estudio se centró en analizar cómo la estructura de un MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) afecta al cerebro del jugador a largo plazo. Tras semanas de pruebas exhaustivas, los investigadores determinaron que quienes juegan habitualmente a League of Legends desarrollan una agilidad mental significativamente superior a la media.
La clave reside en la naturaleza del juego: una mezcla constante de microgestión mecánica y visión estratégica macroscópica. El informe destaca tres áreas donde los jugadores mostraron una mejora sustancial:
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Atención selectiva: La capacidad de filtrar información irrelevante mientras se monitorizan múltiples elementos en pantalla (mapa, enfriamientos de habilidades y posición del enemigo).
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Memoria de trabajo: El cerebro se vuelve más eficiente gestionando datos a corto plazo para ejecutar combos o predecir movimientos del rival.
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Toma de decisiones bajo presión: La necesidad de elegir entre varios objetivos en milisegundos refuerza la plasticidad neuronal.
Superando a la estrategia tradicional
Uno de los hallazgos más sorprendentes de la investigación fue la comparativa entre géneros. Según los datos de MDPI, los jugadores de League of Legends mostraron una capacidad de reacción superior incluso a la de usuarios dedicados a otros juegos de estrategia clásica o puzles.
Esto se debe a que el LoL no solo exige pensar, sino hacerlo mientras se coordina una respuesta motora precisa. El estudio concluye que esta «gimnasia rítmica intelectual» podría tener aplicaciones futuras en terapias de rehabilitación cognitiva o en el entrenamiento de profesiones que requieran una alta carga de multitarea y respuestas rápidas en entornos de estrés controlado. Parece que, después de todo, esas horas acumuladas en la Grieta han estado esculpiendo un cerebro mucho más ágil de lo que pensabas.