Durante años, los juegos de supervivencia han girado alrededor de una idea muy concreta: encontrar un lugar seguro y convertirlo en un hogar. Sin embargo, algunos desarrolladores comienzan a preguntarse qué ocurriría si el viaje fuese más importante que el destino. Esa es precisamente la premisa de Nokai, una aventura de mundo abierto que traslada a los jugadores a un océano tan fascinante como inquietante. Con una demo ya disponible para PC, el proyecto ofrece un primer vistazo a una experiencia que combina exploración, cooperación y una constante sensación de incertidumbre.
Un océano inmenso donde detenerse demasiado tiempo no es una opción
Desde el inicio queda claro que esta aventura no pretende seguir las fórmulas habituales del género. Aquí no se trata de construir una gigantesca base y permanecer durante horas en una misma región. Por el contrario, todo está diseñado para impulsar a los jugadores hacia nuevos horizontes.
La travesía se desarrolla en un mundo formado por numerosas islas repartidas a lo largo de un vasto océano. Cada una presenta recursos distintos, desafíos propios y pequeños fragmentos de una historia que se va revelando poco a poco. Algunas zonas parecen tranquilas a primera vista, pero esconden amenazas inesperadas, mientras que otras ofrecen oportunidades para mejorar el equipamiento antes de continuar el viaje.
La verdadera protagonista de la experiencia es la embarcación. Más que un simple vehículo, funciona como una base móvil que requiere atención constante. Reparar daños, instalar mejoras y garantizar que todo funcione correctamente será esencial para seguir avanzando hacia regiones cada vez más peligrosas.
Esta decisión de diseño crea una dinámica muy diferente a la de otros juegos de supervivencia. La sensación de progreso no depende únicamente de acumular recursos, sino también de la capacidad para explorar territorios desconocidos y adaptarse a los peligros que aparecen en el camino. Cada nueva isla representa una promesa de descubrimientos, pero también una amenaza potencial que obliga a planificar cuidadosamente cada expedición.
Cooperación, combate y misterios en un mundo que parece estar desapareciendo
Aunque la experiencia puede disfrutarse en solitario, gran parte de su atractivo gira alrededor del modo cooperativo. Hasta cinco jugadores pueden compartir la misma aventura y colaborar para superar los desafíos que plantea este extraño entorno marítimo.
La organización del grupo resulta fundamental. Mientras algunos exploran nuevas localizaciones en busca de materiales, otros pueden centrarse en fortalecer el barco o construir campamentos temporales que sirvan como puntos de apoyo durante la travesía. Estos refugios permiten descansar, recuperarse y prepararse para los desafíos que aguardan más adelante.
El combate también tiene un papel relevante. A lo largo del viaje aparecen criaturas peculiares y enemigos que convierten determinadas zonas en auténticas pruebas de supervivencia. No basta con tener buenos recursos; también será necesario dominar las mecánicas de enfrentamiento y coordinarse con otros jugadores para salir adelante.
Sin embargo, la propuesta va más allá de la acción y la gestión de recursos. Poco a poco emerge una narrativa ambiental que plantea preguntas inquietantes sobre el estado del mundo. El entorno muestra señales evidentes de deterioro, como si una fuerza desconocida estuviera consumiéndolo lentamente.
En lugar de ofrecer respuestas inmediatas, el juego invita a descubrirlas mediante la exploración. Los secretos se encuentran dispersos por las islas, escondidos entre ruinas, paisajes extraños y acontecimientos que sugieren que algo mucho más grande está ocurriendo bajo la superficie.
Un proyecto independiente que lleva años creciendo y ya mira hacia su próximo gran escaparate
Detrás de esta aventura se encuentra el desarrollador islandés Hrafnkell «Keli» Þrastarson, fundador de Pretty Potato Games. El proyecto comenzó su desarrollo en 2021 con la intención de crear una experiencia cooperativa centrada en la exploración constante y el sentido de aventura.
La inspiración detrás del juego parte de una idea sencilla pero poderosa: recrear la sensación de un viaje impredecible entre amigos, donde cada nueva parada pueda convertirse en una historia memorable. Esa filosofía se refleja en todas las mecánicas mostradas hasta ahora, desde la importancia del barco hasta la necesidad de seguir avanzando sin permanecer demasiado tiempo en un mismo lugar.
El desarrollo también ha contado con apoyo institucional mediante una subvención de innovación concedida en Islandia, un respaldo que ha permitido al proyecto evolucionar durante los últimos años. Ahora, con una demo pública disponible, el equipo entra en una etapa clave para recopilar comentarios de los jugadores y seguir ajustando sistemas antes del lanzamiento definitivo.
El siguiente gran objetivo será participar en Steam Next Fest durante octubre de 2026, un evento que suele servir como escaparate para algunas de las propuestas independientes más prometedoras del mercado. Hasta entonces, la demo ofrece una oportunidad ideal para descubrir una aventura que busca diferenciarse de la competencia apostando por el movimiento constante, la exploración y el misterio.