Durante prácticamente toda la vida de Nintendo Switch, los seguidores de The Legend of Zelda han tenido motivos de sobra para mantener la consola. Nintendo convirtió a la plataforma en uno de los mejores lugares para descubrir diferentes etapas de la franquicia, combinando clásicos, remakes, spin-offs y algunas de las entregas más ambiciosas de toda su historia.
Breath of the Wild fue fundamental para el lanzamiento de la consola en 2017, mientras que Tears of the Kingdom llevó aquella fórmula mucho más lejos seis años después. Entre ambos aparecieron proyectos como el remake de Link’s Awakening, diferentes entregas de Hyrule Warriors y numerosas aventuras clásicas disponibles mediante Nintendo Switch Online. Más recientemente, Echoes of Wisdom permitió incluso que la princesa Zelda asumiera finalmente el papel protagonista en una entrega propia.
Sin embargo, esa etapa está comenzando a terminar. Nintendo ya tiene una nueva generación en marcha y una de sus franquicias más importantes está a punto de marcar una separación mucho más clara entre ambas consolas. El próximo gran lanzamiento de The Legend of Zelda llegará este mismo año, pero quienes continúen jugando exclusivamente en la Switch original no podrán acceder a él.
El próximo Zelda será exclusivo de Nintendo Switch 2
El juego encargado de marcar este cambio será el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, previsto para finales de este año exclusivamente en Nintendo Switch 2. La decisión significa que, por primera vez en aproximadamente nueve años, un nuevo lanzamiento importante de la franquicia dejará fuera a los propietarios de la primera Switch.
Nintendo todavía cuenta con una enorme base de usuarios que no ha dado el salto a su nueva consola, por lo que la exclusividad probablemente genere cierta frustración. Sin embargo, desde una perspectiva técnica, también puede permitir que el proyecto aproveche completamente las capacidades del nuevo hardware sin tener que adaptarse a las limitaciones de una plataforma lanzada originalmente en 2017.
La Switch 2 ofrece un margen considerablemente mayor para mejorar resolución, iluminación, rendimiento, densidad de escenarios y diferentes aspectos técnicos. En un remake de un juego tan importante como Ocarina of Time, disponer de esa potencia adicional podría terminar siendo especialmente relevante.
El gran misterio está en cuánto piensa modificar Nintendo el clásico de Nintendo 64. Hasta ahora, la compañía solamente mostró un breve adelanto y buena parte de lo que ofrecerá esta nueva versión continúa siendo una incógnita.
Ocarina of Time podría recibir mucho más que una mejora gráfica
Nintendo tiene diferentes caminos posibles para recuperar Ocarina of Time. El más conservador sería mantener prácticamente intacta la estructura del título original y concentrar los esfuerzos en reconstruir sus gráficos, actualizar sus controles y mejorar su presentación para las pantallas modernas.
Pero también existe una alternativa mucho más ambiciosa. Nintendo podría utilizar el remake para reinterpretar algunos elementos de la aventura, manteniendo su historia, mazmorras y esencia mientras moderniza sistemas que fueron diseñados originalmente para un videojuego de 1998.
La industria ha demostrado durante los últimos años que los remakes pueden ir mucho más allá de una actualización visual. Producciones como las nuevas versiones de Resident Evil han recuperado juegos clásicos respetando sus elementos fundamentales, pero introduciendo cambios significativos en controles, cámaras, escenarios y diseño.
Todavía no sabemos dónde se ubicará Ocarina of Time dentro de ese espectro. Nintendo no ha explicado qué modificaciones realizará ni cuánto se alejará esta versión de la aventura original de Nintendo 64.
El breve teaser presentado durante el último Nintendo Direct confirmó la existencia del proyecto, pero dejó suficientes preguntas abiertas como para convertir su próxima aparición en uno de los momentos más esperados por los seguidores de la compañía.
Nintendo podría revelar mucho más en su habitual Direct de septiembre
Si Nintendo mantiene el patrón de los últimos años, septiembre podría convertirse en el momento elegido para mostrar realmente qué está preparando con Ocarina of Time. La compañía ha celebrado presentaciones Nintendo Direct durante ese mes de manera bastante habitual y, con el lanzamiento previsto para este año, el remake necesitará comenzar pronto su campaña promocional.
Una nueva presentación podría revelar finalmente elementos fundamentales como su fecha exacta de lanzamiento, cambios en la jugabilidad y la magnitud de la reconstrucción gráfica. También permitiría comprobar hasta qué punto la exclusividad de Switch 2 está relacionada con las ambiciones técnicas del proyecto.
La decisión tiene además una importancia simbólica para Nintendo. Durante los primeros meses de una transición generacional es habitual que las compañías mantengan lanzamientos compartidos entre dos consolas para aprovechar la enorme cantidad de usuarios de la generación anterior. Pero eventualmente necesitan ofrecer razones suficientemente importantes para impulsar la migración hacia el nuevo hardware.
Una nueva versión de uno de los videojuegos más importantes de la historia puede convertirse precisamente en ese incentivo.
Eso no significa necesariamente que la primera Nintendo Switch vaya a quedarse completamente sin contenido relacionado con Zelda. De hecho, existen dos juegos especialmente mencionados desde hace años cuando se habla del futuro catálogo de la franquicia.
La primera Switch todavía podría recibir dos clásicos muy esperados
Desde hace tiempo circulan informaciones sobre posibles versiones para Switch de The Legend of Zelda: The Wind Waker HD y Twilight Princess HD, dos remasterizaciones que actualmente permanecen asociadas principalmente a Wii U.
Nintendo nunca ha anunciado oficialmente esas adaptaciones para la primera Switch, por lo que su existencia debe continuar tratándose como un rumor. Además, con Switch 2 ya disponible, también existe la posibilidad de que cualquier futura recuperación de estos juegos termine dirigida directamente hacia la nueva consola.
Sin embargo, lanzar versiones compatibles con la primera Switch permitiría a Nintendo aprovechar una gigantesca base instalada que todavía no ha actualizado su hardware. También serviría para mantener activa a esa comunidad mientras los principales proyectos futuros comienzan a trasladarse definitivamente hacia Switch 2.
Lo que parece cada vez más claro es que la transición generacional de The Legend of Zelda está comenzando. La primera Switch recibió Breath of the Wild, Tears of the Kingdom, Echoes of Wisdom y una enorme selección de aventuras clásicas, convirtiéndose en una plataforma especialmente importante para la historia de la saga.
Ahora Nintendo parece preparada para comenzar una nueva etapa. Y si Ocarina of Time es realmente el primer gran Zelda desarrollado exclusivamente pensando en Switch 2, millones de jugadores tendrán finalmente una poderosa razón para dejar atrás la consola que acompañó a la franquicia durante casi una década.