No todos los juegos de gestión buscan poner a prueba los reflejos o la capacidad para optimizar recursos al límite. Algunos prefieren ofrecer un espacio donde relajarse, crear y avanzar sin presión. Esa es precisamente la filosofía de una propuesta que muy pronto ampliará su alcance y permitirá que nuevos jugadores descubran una aventura donde el ritmo de la música marca cada receta y la creatividad ocupa un lugar protagonista.
Nom Nom: Cozy Forest Café lleva su acogedora cafetería a una nueva generación de jugadores
Tras recibir una excelente acogida entre la comunidad de PC, Nom Nom: Cozy Forest Café prepara su estreno en PlayStation, Xbox y Nintendo Switch el próximo 15 de julio. El simulador desarrollado por Anaïs Salla y publicado por Entalto Publishing amplía así su disponibilidad para que los usuarios de consolas puedan disfrutar de una experiencia diseñada alrededor de la tranquilidad y la creatividad.
La aventura invita a abandonar el bullicio cotidiano para instalarse en un pequeño bosque donde el objetivo principal consiste en dirigir una cafetería rodeada de naturaleza. Allí, cada jornada gira en torno a preparar bebidas, hornear dulces y atender a una peculiar clientela que poco a poco irá convirtiéndose en parte de la vida del establecimiento.
Sin embargo, la gestión del negocio no se limita únicamente a servir pedidos. El juego apuesta por un desarrollo pausado donde decorar cada rincón resulta tan importante como cocinar. Los jugadores podrán transformar completamente el local con muebles, papeles pintados, lámparas, suelos y numerosos elementos decorativos que permitirán construir una cafetería completamente personalizada.
Todo ello se combina con un estilo visual colorido y una ambientación relajante que busca transmitir una sensación constante de calma, alejándose de la presión habitual presente en otros simuladores de gestión.
Cocinar siguiendo el ritmo de la música cambia por completo la forma de preparar cada receta
Uno de los elementos que más distingue a esta propuesta es su sistema de preparación de alimentos.
En lugar de limitarse a seleccionar ingredientes, cada receta se elabora siguiendo el compás de distintas melodías. Preparar gofres recién hechos, refrescos o aperitivos implica sincronizar las acciones con la música, convirtiendo la cocina en una especie de pequeño juego rítmico integrado dentro de la gestión diaria del negocio.
El sistema incluye más de cincuenta variantes diferentes entre comidas y bebidas, ofreciendo una progresión constante conforme se desbloquean nuevas elaboraciones.
Para quienes prefieran una experiencia todavía más relajada, el juego incorpora una opción que permite omitir las secuencias rítmicas, manteniendo el enfoque accesible que caracteriza toda la aventura.
La música también se convierte en parte esencial de la identidad del proyecto gracias a animaciones muy cuidadas y un apartado sonoro pensado para acompañar cada tarea sin generar tensión. El resultado busca que incluso las acciones más repetitivas mantengan un ritmo agradable durante toda la partida.
De esta manera, la cocina deja de ser únicamente un proceso mecánico para convertirse en una actividad creativa donde cada preparación aporta dinamismo a la gestión de la cafetería.
La decoración y unos clientes muy particulares completan una experiencia centrada en la creatividad
Además de administrar el local, los jugadores tendrán libertad para expresar su estilo mediante distintas herramientas de personalización.
Será posible diseñar carteles, crear pósteres, pintar diferentes elementos decorativos e incluso elaborar camisetas personalizadas para los visitantes habituales. El juego también permitirá capturar imágenes de la cafetería y compartirlas dentro de una página integrada en el propio universo del título.
La clientela también aporta personalidad a la experiencia. Entre los visitantes aparecerán criaturas tan peculiares como un tiburón capaz de caminar por tierra firme o un simpático hombre rana, personajes que irán desbloqueando nuevas recompensas y objetos decorativos conforme aumente la relación con ellos.
Este enfoque convierte la interacción con los clientes en una parte importante del progreso, incentivando no solo la gestión eficiente del negocio, sino también la construcción de un espacio acogedor donde cada visitante tenga motivos para regresar.
Con su llegada a consolas, el juego busca ampliar una propuesta que combina simulación, decoración, cocina y ritmo musical dentro de un entorno relajado, ofreciendo una alternativa para quienes buscan disfrutar de una experiencia tranquila donde la creatividad pesa mucho más que la competición.