9. Scooby-Doo y el hombre lobo reacio (1988)
Scooby-Doo y el hombre lobo reacio es una versión divertida y apta para toda la familia sobre los hombres lobo. El título, que llama la atención, se refiere a Shaggy, quien es convertido en un hombre lobo por Drácula, nada menos, y tiene que revertir la maldición ganando un rally de monstruos. Es un concepto divertido porque el pobre Shaggy es la última persona que quiere tener su rutina de comer. ¡Buenos bocadillos interrumpidos por convertirse en el tipo de monstruo del que siempre ha tenido miedo! Esta película me obsesionó cuando era niño y todavía se mantiene vigente hoy en día, ofreciendo muchos chistes ingeniosos y travesuras locas donde la pandilla no se centra en resolver un misterio, sino más bien en ayudar a Shaggy a liberarse de su peludo predicamento.