Sony ha publicado una nueva política básica de PlayStation contra el acoso y los comportamientos agresivos de los clientes, estableciendo las medidas que podrá adoptar cuando considere que la seguridad o dignidad de sus empleados están en riesgo.

El documento apareció en el sitio web japonés de PlayStation y establece diferentes ejemplos de conductas que la compañía podrá considerar como acoso hacia sus trabajadores.

Entre ellas aparecen insultos, amenazas, difamación, exigencias reiteradas o excesivamente prolongadas y solicitudes consideradas poco razonables de compensaciones o disculpas.

En los casos que Sony considere necesarios, PlayStation podrá limitar o incluso terminar por completo la atención proporcionada al cliente involucrado.

Las situaciones más graves podrían ir todavía más lejos: la compañía advierte que podrá colaborar con la policía, abogados y otras organizaciones pertinentes.

Sony establece qué comportamientos puede considerar acoso

PlayStation asegura que pretende ofrecer una atención de calidad y justa para sus clientes, además de tener en cuenta sus comentarios y opiniones.

Sin embargo, la compañía establece que esas interacciones no deben poner en peligro la “dignidad y seguridad” de sus empleados.

“Nos opondremos firmemente a estas acciones y nos esforzaremos por construir relaciones saludables y sostenibles, respetando tanto a nuestros clientes como a nuestros empleados”, señala PlayStation en el documento.

La nueva política incluye diferentes ejemplos de comportamientos que podrían provocar una respuesta de la compañía.

Sony menciona las demandas repetidas o excesivamente prolongadas, además de solicitudes de compensaciones o disculpas que considere poco razonables.

También aparecen insultos, amenazas y difamación.

La política contempla igualmente las exigencias que no tengan relación con productos o servicios de PlayStation, así como la intimidación dirigida contra trabajadores.

PlayStation podrá limitar o terminar la atención al cliente

Otros comportamientos contemplados por el documento incluyen obligar a los empleados a realizar actos humillantes, conductas discriminatorias o sexuales y ataques personales dirigidos específicamente contra determinados trabajadores.

Sony también establece una restricción relacionada con sus instalaciones.

La compañía advierte que los usuarios no deben presentarse sin autorización en oficinas u otras instalaciones relacionadas con Sony para exigir reuniones personales o solicitar asistencia directamente.

En caso de que PlayStation determine que una interacción representa un riesgo para sus empleados, la compañía se reserva el derecho de limitar la atención ofrecida.

También podrá terminar completamente el servicio de atención al cliente para esa persona cuando considere que la medida es necesaria para proteger a sus trabajadores.

El documento no establece que todas las situaciones vayan a recibir automáticamente la misma respuesta.

Las medidas dependerán de las circunstancias y de cómo Sony evalúe cada caso.

Los casos graves podrían terminar involucrando a la policía

La nueva política contempla además medidas externas cuando los incidentes alcancen una mayor gravedad.

Sony indica que podrá cooperar con la policía, abogados y otras organizaciones relevantes en situaciones graves.

La lista de comportamientos publicada tampoco pretende cubrir todas las circunstancias posibles.

PlayStation aclara que los ejemplos incluidos en el documento no son exhaustivos, por lo que otras conductas podrían ser consideradas acoso dependiendo de cada situación.

Con esta política, Sony establece formalmente los límites que pretende aplicar en las interacciones entre clientes y trabajadores de PlayStation.

Las críticas, solicitudes y comentarios de los usuarios seguirán formando parte de la relación con el servicio de atención al cliente, pero la compañía advierte que podrá intervenir cuando considere que esas interacciones se convierten en amenazas, intimidación, ataques personales u otras formas de acoso.

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