Hay juegos donde ganar una batalla depende de tener mejores personajes. Aquí, cada movimiento puede cambiar por completo el resultado. Entre cartas, habilidades y decisiones tomadas en segundos, escapar de una oscuridad interminable será solo una parte del desafío.
Seis héroes para sobrevivir a una noche sin final
Re:Night ya está disponible en Steam desde el 4 de agosto de 2026. Desarrollado por Seahorse Games y publicado por HARRISONWORLD, este RPG táctico propone combinar la construcción de mazos con combates por turnos y una estructura roguelike en la que cada partida puede tomar un rumbo diferente.
El jugador debe formar un grupo de tres personajes a partir de seis héroes disponibles. Cada uno cuenta con habilidades, cartas y funciones específicas, por lo que la composición del equipo tendrá un impacto directo en la forma de afrontar los enfrentamientos.
La construcción del mazo será otro de los pilares de la experiencia. Las cartas permiten potenciar las capacidades del grupo y crear estrategias adaptadas a cada situación, pero no bastará con encontrar una combinación poderosa. Las decisiones tomadas durante una partida pueden obligar a modificar el plan inicial y aprovechar nuevas oportunidades.
El escenario tampoco permanecerá estático en términos estratégicos. La estructura roguelike introduce recorridos y situaciones variables que hacen que cada intento tenga sus propias condiciones. Esto permite experimentar con diferentes equipos y estilos de juego sin convertir cada partida en una repetición de la anterior.
El terreno puede cambiar el resultado de una batalla
El sistema de combate busca ir más allá de elegir una carta y esperar el resultado. La posición de los personajes, la altura del terreno y la selección de objetivos forman parte de las decisiones que habrá que tomar durante cada turno.
A esto se suma un sistema elemental basado en Fuego, Agua y Planta. Cada héroe está vinculado a un elemento y aprovechar correctamente estas ventajas puede marcar la diferencia contra determinados enemigos.
La propuesta incluye más de 300 cartas y más de 100 objetos de combate. Con semejante cantidad de posibilidades, construir una estrategia efectiva dependerá tanto de las herramientas disponibles como de la capacidad para adaptarse cuando las circunstancias cambien.
El orden de las acciones también tendrá importancia. Decidir quién ataca primero, cuándo utilizar una habilidad o qué enemigo debe recibir el siguiente golpe puede alterar una batalla aparentemente controlada. Por eso, incluso una buena construcción puede necesitar ajustes sobre la marcha.
El objetivo es que cada combate funcione como un pequeño rompecabezas. No se trata únicamente de acumular poder, sino de encontrar la combinación adecuada entre cartas, habilidades, elementos y posicionamiento.
Los fragmentos que esconden el origen de la maldición
Detrás de esta estructura estratégica existe una historia centrada en un mundo atrapado en una noche interminable. Durante sus recorridos, los jugadores podrán encontrar Fragmentos Crono, recuerdos dispersos que contienen pistas sobre lo ocurrido.
Estos fragmentos también permitirán desbloquear cartas exclusivas asociadas con los diferentes héroes. A medida que avance la aventura, su recuperación ayudará a reconstruir un misterioso artefacto conocido como Cronodisco.
La narrativa se descubre poco a poco, vinculando la progresión de cada partida con el misterio que rodea a la oscuridad. De esta manera, perder o comenzar una nueva expedición no significa simplemente volver al principio: cada intento puede aportar nuevos recursos y piezas de información.
Re:Night está disponible en Steam por 13,99 dólares y cuenta con un descuento de lanzamiento del 10 % durante sus dos primeras semanas. Su propuesta combina la planificación característica de los RPG tácticos con la incertidumbre de los roguelike y una construcción de mazos que puede cambiar por completo la forma de afrontar cada batalla.
Con seis héroes, cientos de cartas y escenarios donde el posicionamiento importa, la aventura apuesta por partidas en las que ninguna decisión parece completamente insignificante.