Ocho años después de abandonar el acceso anticipado, Rust continúa funcionando prácticamente como un juego en constante construcción.

Facepunch publica actualizaciones regularmente, introduce nuevas mecánicas y modifica sistemas que llevan años formando parte de uno de los survival más populares del mercado. Es una estrategia especialmente importante para un título donde cada wipe mensual obliga a los jugadores a comenzar nuevamente y dedicar una cantidad considerable de horas para reconstruir su progreso.

A comienzos de 2026, el estudio presentó una extensa hoja de ruta mostrando muchas de las características que pretendía incorporar durante el año.

Ahora esos planes han cambiado.

Facepunch realizó una actualización discreta de su roadmap para lo que queda de 2026, eliminando algunas características y retrasando varias de las novedades más ambiciosas hasta el próximo año.

Entre todos los cambios existe uno que probablemente genere más conversación que el resto: el Battle Pass de Rust desapareció completamente de los planes.

Rust finalmente abandona sus planes para introducir un Battle Pass

Originalmente, Facepunch tenía previsto lanzar un sistema de Battle Pass durante el tercer trimestre de 2026.

Sin embargo, los meses fueron pasando y el estudio terminó priorizando otros apartados, incluyendo mejoras para los monumentos y una revisión del sistema de clanes.

La ausencia del Battle Pass tampoco parecía preocupar demasiado a una parte importante de la comunidad.

Desde su anuncio, algunos jugadores cuestionaron si un sistema de recompensas cosméticas asociado a una progresión de temporada realmente encajaba dentro de la filosofía de Rust, especialmente considerando la enorme cantidad de tiempo que ya exige cada wipe.

Ahora esa discusión podría haber terminado.

Battle Pass fue eliminado de la hoja de ruta y reemplazado por “Rust Premium”, un sistema que actualmente funciona de una manera considerablemente diferente.

Para conseguir el estado Premium, los jugadores deben poseer más de 15 dólares en objetos dentro de su inventario de Rust. Cumplido ese requisito, pueden acceder a servidores Premium específicos.

La idea detrás de estos servidores es crear espacios con menor presencia potencial de tramposos, ya que las cuentas completamente vacías o descartables tienen una barrera adicional para acceder.

Por ahora, las ventajas son bastante limitadas.

Facepunch tampoco ha explicado detalladamente cómo piensa ampliar Rust Premium en el futuro, por lo que queda por descubrir si eventualmente incorporará nuevas funciones, cosméticos exclusivos u otros beneficios.

Pero el Battle Pass no es la única característica que tendrá que esperar.

Cuevas, terreno deformable y otras grandes novedades se retrasan hasta 2027

La revisión de la hoja de ruta también afecta a algunas de las características más ambiciosas que Facepunch había planteado para este año.

Las cuevas procedurales, el sistema Nexus, Nomadic Dweller, las mejoras del terreno subterráneo, el gancho de agarre y la deformación del terreno fueron trasladados a 2027.

La lista incluye sistemas capaces de modificar considerablemente la manera en la que los jugadores exploran y utilizan el mapa.

La deformación del terreno, por ejemplo, podría introducir nuevas posibilidades alrededor de la construcción y el comportamiento del entorno, mientras que las cuevas procedurales prometen ampliar considerablemente la exploración subterránea.

El retraso significa que Facepunch está reduciendo el alcance de sus objetivos para los últimos meses de 2026, pero eso no implica que el resto del año vaya a quedarse sin contenido.

Varias características importantes siguen previstas.

Una de las más esperadas es Animal Husbandry, un sistema relacionado con la cría y gestión de animales que debería llegar antes de finalizar el año.

También permanecen en los planes la personalización de jugadores, el sistema de recompensas por encontrar bugs y los generadores de biocombustible.

Y existe una sorpresa.

Los perros eran un objetivo secundario y ahora llegarían este mismo año

Entre los cambios de la nueva hoja de ruta aparece una característica que, en lugar de retrasarse, avanzó posiciones.

Los perros como mascotas estaban anteriormente considerados como uno de los stretch goals de Facepunch, es decir, una característica secundaria cuya llegada dependía del progreso del resto del desarrollo.

Ahora forman oficialmente parte de los objetivos para 2026.

Todavía no se conocen todos los detalles sobre cómo funcionarán estas mascotas ni qué utilidad tendrán dentro de las partidas, pero su incorporación podría convertirse en una de las novedades más llamativas de las próximas actualizaciones.

La reorganización demuestra también cómo ha cambiado la estrategia de Facepunch durante el año.

En lugar de intentar completar absolutamente todas las características anunciadas inicialmente, el estudio parece haber decidido concentrar recursos en sistemas específicos y trasladar algunos de los proyectos técnicamente más ambiciosos hacia 2027.

Para un juego como Rust, estas decisiones pueden tener un impacto considerable.

Cada nueva mecánica tiene potencial para alterar la forma en la que los jugadores afrontan los wipes, construyen sus bases, exploran el mapa o interactúan con otros supervivientes.

La próxima oportunidad para conocer mejor esos planes podría estar muy cerca. El force wipe de septiembre está a pocos días de producirse y Facepunch suele acompañar las actualizaciones mensuales con publicaciones explicando los principales cambios.

Después de ocho años fuera del acceso anticipado, el estudio todavía parece lejos de considerar terminado a Rust.

Solo que ahora sabemos que algunas de sus transformaciones más grandes tendrán que esperar hasta 2027.

Y una que parecía inevitable en los videojuegos modernos directamente desapareció: por ahora, Rust no tendrá Battle Pass.

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