Hay universos que no se agotan, solo esperan el momento adecuado para reinventarse. Después de años de silencio en el terreno interactivo, la saga de Scott Pilgrim vuelve a escena con una propuesta que mezcla nostalgia, caos y una energía completamente renovada. Esta vez, no se trata solo de volver a pelear en las calles, sino de hacerlo bajo nuevas reglas y con una ambición mucho mayor.
Un regreso que mezcla nostalgia y ambición moderna
El nuevo título se lanzará el 3 de marzo en PC y consolas, y lo hará con una propuesta que no busca simplemente repetir fórmulas conocidas. Scott Pilgrim EX apuesta por un enfoque más dinámico dentro del género beat ‘em up, incorporando mecánicas modernas sin perder el espíritu arcade que definió a sus predecesores.
El juego sitúa a los jugadores en una versión distorsionada de Toronto, donde tres facciones —robots, demonios y veganos radicales— han tomado el control de la ciudad. A partir de ese punto, la historia se despliega como una carrera contra el caos, con misiones que cruzan barrios, playas e incluso momentos donde el tiempo parece doblarse sobre sí mismo.
Uno de los pilares de esta nueva entrega es su sistema de combate. Cada personaje cuenta desde el inicio con un repertorio completo de movimientos, pero la progresión permite personalizar habilidades, atributos y estilo de juego mediante medallas y objetos especiales. El resultado es una experiencia que combina acción inmediata con una capa estratégica que recompensa la experimentación.
Además, el modo cooperativo para hasta cuatro jugadores —tanto local como en línea— refuerza el espíritu caótico y colaborativo que siempre caracterizó a la saga, pero ahora con un ritmo más fluido y escenarios altamente interactivos.
Dos enemigos clásicos vuelven convertidos en protagonistas jugables
Entre las novedades más llamativas se encuentran dos personajes jugables que hasta ahora habían sido villanos: Matthew Patel y Robot-01. Ambos llegan con estilos de combate que no solo amplían el elenco, sino que también cambian la dinámica de las peleas.
Matthew Patel aporta un enfoque teatral y místico. Su estilo mezcla fuego, invocaciones y control del campo de batalla, permitiendo manipular grupos de enemigos, crear distracciones y desencadenar ataques finales cargados de energía sobrenatural. Es un personaje pensado para quienes disfrutan dominar el ritmo del combate más que simplemente golpear sin pausa.
Robot-01, en cambio, representa la brutalidad mecánica. Diseñado para el daño directo, se mueve por la pantalla con propulsores, dispara proyectiles de largo alcance y ejecuta transformaciones en pleno combate. Su ataque especial convierte el escenario en una tormenta de explosiones, ideal para limpiar multitudes en segundos.
Estas incorporaciones no son simples añadidos estéticos. Refuerzan la idea de que esta entrega quiere expandir el universo jugable, ofreciendo estilos radicalmente distintos dentro de un mismo sistema, y alentando a los jugadores a experimentar con combinaciones de equipo.
Un proyecto creativo que vuelve a reunir a nombres clave
Detrás del juego hay una alineación creativa que mezcla experiencia, nostalgia y una clara intención de evolución. Bryan Lee O’Malley, creador de la franquicia, participa como consultor creativo, colaborando estrechamente con los equipos narrativos y de diseño para construir una historia completamente nueva que expande el universo original.
La música vuelve a estar en manos de Anamanaguchi, responsables de la icónica banda sonora del juego de 2010. En esta ocasión, aportan composiciones inéditas que combinan energía rock, melodías electrónicas y ese estilo hipermelódico que se convirtió en una marca registrada de la saga.
El apartado visual también refuerza la identidad: el pixel art está supervisado por Paul Robertson junto al equipo interno de Tribute Games, logrando una estética vibrante, expresiva y cargada de referencias visuales que conectan con el pasado, pero con una ejecución claramente contemporánea.
Todo este conjunto creativo apunta a algo más que un simple regreso. Scott Pilgrim EX busca consolidarse como una reinterpretación moderna del brawler clásico, capaz de atraer tanto a los fans de siempre como a una nueva generación de jugadores.