Las consecuencias de la reestructuración de Xbox continúan saliendo a la luz días después de que Microsoft ejecutara miles de despidos en su división de videojuegos. Lo que comenzó como un ajuste interno ya empieza a tener impacto en algunos de los proyectos más importantes de Bethesda, y uno de los títulos que más ha evolucionado en los últimos años podría ser el siguiente en notar los efectos de esta decisión.
Un desarrollador de Bethesda pone en duda el futuro del soporte de Fallout 76
Pocos videojuegos han protagonizado una transformación tan llamativa como Fallout 76. Su lanzamiento estuvo marcado por errores técnicos, problemas de rendimiento y una enorme decepción entre los jugadores. Sin embargo, Bethesda consiguió revertir aquella situación gracias a una estrategia basada en actualizaciones constantes, expansiones gratuitas y mejoras que, con el paso del tiempo, terminaron consolidando una comunidad muy activa.
Ahora, esa continuidad podría verse amenazada.
Los más de 3.200 despidos ejecutados por Microsoft en la división Xbox también han tenido un fuerte impacto en Bethesda. Según informa Windows Central, más de medio centenar de trabajadores han abandonado las oficinas del estudio en Rockville (Maryland) y Dallas, una reducción de plantilla que ya comienza a generar preocupación entre quienes permanecen dentro de la compañía.
La inquietud ha quedado reflejada en unas declaraciones anónimas recogidas por IGN, donde un desarrollador reconoce que el futuro del juego es incierto tras los recortes.
«No tengo ni idea de cómo van a continuar actualizando Fallout 76 sin contratar a un estudio externo».
Sus palabras reflejan las dudas que existen dentro del equipo sobre la capacidad de mantener el ritmo de contenido que ha caracterizado al juego durante los últimos años.
Por el momento, Bethesda no ha realizado ningún anuncio oficial sobre posibles cambios en la hoja de ruta de Fallout 76. Sin embargo, el testimonio deja abierta la posibilidad de varios escenarios: desde una reducción considerable en la frecuencia de las actualizaciones hasta la externalización del desarrollo para mantener vivo el proyecto.
Mientras tanto, todo apunta a que la compañía concentrará una parte cada vez mayor de sus recursos en las franquicias consideradas estratégicas para los próximos años.
Los recortes también golpean a The Elder Scrolls, DOOM y otros estudios de ZeniMax
Las consecuencias de la reestructuración no afectan únicamente a Fallout 76. El impacto se extiende por buena parte de los equipos que forman parte de Bethesda y ZeniMax Media.
Según distintas informaciones, algunos desarrolladores que trabajan en The Elder Scrolls VI viven estos cambios con preocupación. Además del descenso en la moral del equipo, existe el temor de que la reducción de personal pueda traducirse en mayores cargas de trabajo, periodos de crunch y posibles retrasos durante el desarrollo de uno de los juegos más esperados de la industria, cuyo lanzamiento todavía estaría a varios años de distancia.
Los efectos de los despidos también alcanzan a ZeniMax Online Studios, donde más de 200 empleados habrían abandonado la compañía. Esta situación obligaría al estudio a revisar la planificación de The Elder Scrolls Online, modificando su estrategia de actualizaciones y contenido futuro.
Otro de los estudios más afectados sería id Software. Diversas fuentes aseguran que el equipo responsable de la saga DOOM ha sufrido una profunda reducción de plantilla, una situación que algunos veteranos del estudio han descrito como especialmente dolorosa tras el reciente lanzamiento del contenido adicional de DOOM: The Dark Ages.
Incluso algunos trabajadores afectados han expresado públicamente su frustración, llegando a afirmar que habrían preferido el cierre completo del estudio antes que verlo continuar con un equipo tan reducido.
Mientras tanto, otro nombre histórico del universo Fallout vuelve a cobrar protagonismo. Obsidian Entertainment, responsable de Fallout: New Vegas, ya trabaja en un nuevo proyecto ambientado en la franquicia pese a haber perdido alrededor del 25 % de su plantilla durante la misma ronda de despidos.
Con este panorama, el futuro inmediato de Fallout 76 permanece rodeado de incertidumbre. Bethesda todavía no ha confirmado si el juego continuará recibiendo el mismo volumen de contenido que hasta ahora, pero las declaraciones surgidas desde el propio estudio reflejan que los recientes recortes podrían marcar un antes y un después para uno de los mayores casos de recuperación que ha vivido la industria del videojuego.