Call of Duty está a pocos meses de sumar un nuevo capítulo a su gigantesca trayectoria, pero Activision parece especialmente interesada en mirar por el retrovisor. Durante los últimos días, varios juegos veteranos de la franquicia han recibido actualizaciones completamente inesperadas. Algunas tienen una explicación bastante lógica; otras, sin embargo, están provocando que los jugadores se pregunten qué prepara realmente la compañía.
Un Call of Duty de hace 17 años vuelve a recibir atención
Resulta extraño hablar de una actualización importante para un videojuego lanzado hace casi dos décadas, pero eso es precisamente lo que acaba de ocurrir. Activision ha sorprendido a los jugadores de PC al publicar el pasado 3 de septiembre un nuevo parche para Call of Duty: Modern Warfare 2, la entrega original estrenada en 2009.
No estamos ante una actualización destinada a introducir mapas, armas o contenido adicional. El objetivo es mucho más importante para quienes todavía mantienen instalado el título y continúan jugando a través de sus servidores.
Activision confirmó a Windows Central que el parche se encarga de solucionar todas las vulnerabilidades conocidas de Modern Warfare 2. Una intervención especialmente relevante teniendo en cuenta los problemas de seguridad que durante años han rodeado a algunas entregas antiguas de Call of Duty en PC.
Entre las principales preocupaciones se encontraban las vulnerabilidades relacionadas con la ejecución remota de código, capaces de representar un riesgo considerable para los usuarios. En términos generales, este tipo de fallos puede permitir que un atacante ejecute determinadas acciones o código en el equipo de otra persona aprovechando una vulnerabilidad del software.
Que Activision haya decidido actuar tantos años después es, por tanto, una excelente noticia. Sin embargo, existe un detalle importante: la intervención se ha centrado en PC. Las versiones clásicas disponibles en Xbox Series mediante retrocompatibilidad no han recibido una actualización equivalente.
Hasta aquí podría parecer simplemente una necesaria operación de mantenimiento. El problema es que Modern Warfare 2 no está solo.
Activision también ha actualizado otros juegos que parecían abandonados
La situación se vuelve mucho más interesante cuando observamos lo ocurrido durante las últimas semanas. Activision no solo ha intervenido en Modern Warfare 2. Otros Call of Duty veteranos han comenzado a recibir parches después de largos periodos sin novedades relevantes.
Call of Duty: Advanced Warfare, lanzado originalmente en 2014, recibió una actualización el 27 de agosto. El movimiento llamó especialmente la atención porque actualmente mantiene una comunidad activa muy pequeña en comparación con las entregas contemporáneas de la franquicia.
También han aparecido actualizaciones para Call of Duty: Ghosts, de 2013, y Modern Warfare 3, estrenado en 2011.
Activision todavía no ha explicado públicamente qué pretende conseguir con todos estos movimientos. Y precisamente esa ausencia de información está alimentando las especulaciones.
El ejemplo más llamativo probablemente sea Modern Warfare 3. Su actualización alcanzó aproximadamente 14,1 GB, un tamaño considerable para un videojuego de estas características y antigüedad. Además, el parche habría realizado una modificación técnica particularmente importante: el juego habría pasado de una arquitectura de 32 bits a otra de 64 bits.
No se trata precisamente del tipo de cambio que los jugadores esperan encontrar de repente en un título publicado hace unos 15 años.
Por separado, cada actualización podría interpretarse como mantenimiento técnico. Cuando aparecen varias en cuestión de días y afectan a diferentes capítulos históricos de una misma franquicia, la situación empieza a resultar mucho más intrigante.
La pregunta que ahora rodea a los Call of Duty clásicos
Existe además un precedente reciente que hace inevitable mirar estos parches desde otra perspectiva.
Activision viene de comprobar que todavía existe un importante interés comercial alrededor de los Call of Duty clásicos. Los recientes relanzamientos de Black Ops y Black Ops 2 en PlayStation 5 tuvieron una respuesta suficientemente positiva como para demostrar que recuperar entregas antiguas puede seguir siendo un negocio atractivo.
Y ahí aparece la gran incógnita.
¿Activision simplemente está reforzando la seguridad y compatibilidad de su catálogo histórico o está preparando el terreno para nuevos movimientos?
Por ahora, no existe confirmación oficial de que Modern Warfare 2, Modern Warfare 3, Ghosts o Advanced Warfare vayan a protagonizar relanzamientos similares. Convertir estas actualizaciones en una prueba definitiva sería adelantarse a los acontecimientos.
Sin embargo, tampoco resulta difícil entender por qué parte de la comunidad ha comenzado a conectar los puntos.
Activision tiene a su disposición algunas de las entregas más populares de la historia de Call of Duty y acaba de comprobar que recuperar juegos clásicos puede generar nuevamente interés entre los jugadores. Al mismo tiempo, títulos que llevaban años prácticamente congelados están recibiendo modificaciones técnicas inesperadas.
Quizá todo responda únicamente a una necesaria puesta al día de seguridad y compatibilidad. O quizá Activision haya descubierto que el pasado de Call of Duty todavía tiene mucho que ofrecer. De momento, la compañía solo ha explicado una pieza del rompecabezas.