Durante años, pocas franquicias de lucha fueron tan conocidas por la enorme cantidad de contenido descargable como Dead or Alive. Ahora, su regreso vuelve a colocar ese tema en el centro de la conversación.

La nueva edición prometía convertirse en la versión definitiva del juego. Sin embargo, apenas llegó al mercado comenzaron a aparecer las primeras quejas. Los jugadores detectaron problemas técnicos, decisiones comerciales polémicas y un modelo de contenido que despertó un fuerte rechazo.

Las críticas crecieron rápidamente en las plataformas digitales. En cuestión de días, la recepción inicial quedó muy lejos de lo que Koei Tecmo probablemente esperaba para el regreso de una de sus franquicias más importantes.

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La nueva edición incluye cientos de DLC y genera una fuerte reacción entre los jugadores

La polémica gira alrededor de Dead or Alive 6: Last Round, una nueva edición del juego de lucha lanzado originalmente en 2019.

Aunque incorpora un modo fotografía, mejoras visuales y cinco personajes adicionales, muchos jugadores consideran que las novedades resultan insuficientes para justificar su precio. También critican la ausencia de funciones muy demandadas, como el rollback netcode y el juego cruzado, características que hoy son habituales dentro del género.

Otro de los puntos más cuestionados es la enorme cantidad de contenido descargable disponible desde el lanzamiento. La página del juego muestra 440 DLC, aunque parte de ellos corresponden a paquetes que agrupan otros contenidos o a la versión gratuita Core Fighters.

Sin embargo, el verdadero malestar aparece por otro motivo. Una parte importante del contenido procede directamente de la edición de 2019 y sigue vendiéndose por separado.

Además, algunos jugadores descubrieron que determinados personajes descargables que ya habían comprado anteriormente no pueden transferirse a la nueva versión. Entre ellos aparecen Mai Shiranui y Kula Diamond, dos luchadoras pertenecientes a la franquicia The King of Fighters. Debido a cuestiones de licencia, quienes quieran volver a utilizarlas deberán comprarlas otra vez.

También hay problemas con trajes, precios y contenido inaccesible

La situación no termina ahí. Varios usuarios señalaron que algunos trajes del juego original ya no pueden adquirirse directamente en Dead or Alive 6: Last Round.

Existe una alternativa, aunque solo funciona para quienes todavía conservan la versión de 2019. Es posible comprar esos trajes allí y luego transferirlos. El inconveniente es que esa edición fue retirada de las tiendas digitales semanas antes del relanzamiento. Para muchos jugadores, ese contenido quedó inaccesible.

Las críticas también alcanzan la política de precios. Algunos personajes descargables aumentaron su valor respecto a la edición anterior, una decisión que incrementó aún más el descontento de la comunidad.

Como consecuencia, el estreno de Dead or Alive 6: Last Round recibió una gran cantidad de valoraciones negativas en Steam. Buena parte de los comentarios cuestiona tanto la falta de mejoras técnicas como el tratamiento dado a quienes ya habían invertido dinero en el juego original.

Lo que debía representar el regreso definitivo de la franquicia terminó convirtiéndose en uno de los lanzamientos más polémicos del año dentro del género de lucha.

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