Hay ciudades que necesitan médicos, otras necesitan detectives y algunas parecen necesitar directamente un exorcista. Blight Doctors combina esas tres ideas en una aventura de fantasía oscura donde cada noche trae nuevos problemas, pistas y criaturas que obligan a los jugadores a trabajar juntos para descubrir qué está ocurriendo.
Una ciudad condenada donde cada noche cambia las reglas
La historia lleva a los jugadores hasta Seracheim, una ciudad consumida por la peste y la decadencia. Los muertos han comenzado a levantarse y el lugar lleva años sin contemplar un amanecer normal, mientras diferentes maldiciones convierten sus calles en un escenario cada vez más peligroso.
El jugador asume el papel de un investigador de fenómenos paranormales con conocimientos de exorcismo y medicina. Su trabajo consiste en descubrir qué está afectando a los habitantes, identificar el origen de cada problema y encontrar una forma de ponerle fin antes de que la situación termine de descontrolarse.
La propuesta no quiere entregar las soluciones directamente. Las pistas tendrán que analizarse y las conclusiones dependerán de las decisiones tomadas por el grupo. Una aparición puede esconder una causa concreta, una enfermedad puede estar relacionada con una maldición y determinados lugares pueden actuar como anclas para los espíritus.
Cada noche presenta una combinación diferente de historias diseñadas manualmente y elementos colocados de forma procedural. El sistema permite mezclar plagas, monstruos, apariciones y misterios para crear situaciones que cambian entre partidas. Esto significa que conocer la ciudad no garantiza saber qué ocurrirá en la siguiente visita.
Las decisiones también tienen consecuencias sobre el entorno. Los personajes y edificios reaccionan a las maldiciones activas y a las acciones de los jugadores, haciendo que la ciudad funcione como algo más que un simple escenario. La sensación buscada es la de investigar un lugar que está cambiando constantemente mientras el equipo intenta evitar que llegue su último día.
El tiempo será otro enemigo. En lugar de establecer una duración fija para cada noche, el reloj avanzará cuando los jugadores provoquen a los espíritus o fallen al intentar resolver determinadas deducciones. Investigar demasiado mal puede ser tan peligroso como enfrentarse directamente a una criatura.
Exorcismos, medicina y decisiones que pueden salir mal
La cooperación ocupa un lugar central en la experiencia. El equipo puede dividirse para buscar pistas, reunirse para afrontar amenazas o ayudarse utilizando herramientas específicas. La comunicación será especialmente importante gracias al sistema de chat por proximidad, que permite coordinarse mientras cada integrante se mueve por diferentes zonas de la ciudad.
Los jugadores podrán compartir información, proteger a sus compañeros mediante la luz de las linternas y utilizar líneas de sal para mantener determinadas amenazas bajo control. La investigación no se limita a encontrar pistas: también exige decidir cuándo conviene avanzar juntos y cuándo resulta más eficiente separarse.
La parte médica introduce otra capa de posibilidades. Será posible tratar enfermedades y preparar elixires de dudosa procedencia para ayudar al grupo. Esta combinación de medicina, ocultismo y experimentación refuerza el tono extraño de una aventura que no parece tener demasiados reparos a la hora de plantear soluciones poco convencionales.
La progresión también permitirá especializar a cada personaje. Entre una noche y otra, los jugadores podrán obtener páginas de códice que sirven para ampliar un árbol de habilidades y modificar el equipamiento disponible. De esta forma, cada integrante puede desarrollar funciones diferentes dentro del equipo.
La muerte tampoco supone necesariamente abandonar la partida. Si un jugador cae, puede regresar como fantasma y continuar ayudando a sus compañeros mientras sigue buscando pistas. Esta mecánica permite mantener la participación incluso después de perder el cuerpo físico y encaja con una aventura en la que lo sobrenatural forma parte de las reglas desde el principio.
En el lado contrario, los cuerpos de los compañeros fallecidos pueden convertirse en parte de las decisiones posteriores. El juego permite transportarlos para utilizarlos en experimentos o incluso como ofrendas a demonios. Son situaciones deliberadamente macabras que muestran hasta qué punto la propuesta quiere alejarse de las convenciones de los juegos cooperativos más tradicionales.
Aunque está diseñado alrededor de grupos cooperativos, también podrá jugarse en solitario. La experiencia admite entre uno y cinco participantes, manteniendo como objetivo que los jugadores colaboren realmente en lugar de limitarse a recorrer el mismo escenario de forma paralela.
El apocalipsis tendrá que esperar hasta 2027
La combinación de investigación, supervivencia y fenómenos sobrenaturales llegará a PC con una estructura pensada para ofrecer partidas diferentes. Cada noche puede cambiar la distribución de los problemas y la relación entre las distintas historias, por lo que la experiencia dependerá tanto de la capacidad de deducción como de la manera en que el equipo gestione sus recursos.
El sistema de progresión pretende dar continuidad a esas partidas. Las páginas de códice permiten desbloquear nuevas capacidades y modificar las configuraciones disponibles, ofreciendo más opciones conforme los jugadores avanzan. La especialización puede ser especialmente importante cuando varias amenazas aparecen al mismo tiempo y el grupo necesita repartir responsabilidades.
El componente procedural no elimina el trabajo artesanal de sus historias. Las situaciones que aparecen durante cada noche están construidas a partir de piezas narrativas creadas manualmente, pero su colocación puede cambiar. El resultado busca mantener una estructura reconocible sin convertir cada partida en una repetición exacta de la anterior.
La ciudad también será parte activa de ese proceso. Las maldiciones y decisiones pueden alterar la forma en que reaccionan sus habitantes y determinados edificios, haciendo que las consecuencias no queden limitadas a una pantalla de resultados.
El proyecto de The Planar Danse tiene previsto su lanzamiento durante el primer trimestre de 2027 para Windows PC a través de Steam. Todavía queda tiempo para que el estudio muestre más detalles sobre sus sistemas, pero la propuesta ya deja clara su intención: convertir una investigación paranormal cooperativa en una experiencia donde equivocarse puede acelerar el final de toda la ciudad.
La mezcla de detectives, exorcistas, medicina y criaturas sobrenaturales resulta poco habitual incluso dentro del género de terror cooperativo. Aquí no basta con apuntar y disparar para resolver el problema. Primero hay que descubrir qué ocurre, entender cómo funciona la amenaza y decidir cómo enfrentarse a ella.
Si el equipo consigue romper suficientes maldiciones, quizá Seracheim pueda sobrevivir una noche más. El problema es que cada decisión puede acercar un poco más a los jugadores al desastre.