Saltar al contenido

El director de Star Wars: Fate of the Old Republic, Casey Hudson, asegura que no será un juego de 200 horas ni utilizará una IA “creativamente vacía”

El proyecto está financiado por un exdirectivo de NetEase.

Star Wars: Fate of the Old Republic fue una de las mayores sorpresas de la pasada edición de The Game Awards 2026. Casi tan inesperado como el anuncio del juego fue descubrir que Casey Hudson, reconocido director de Mass Effect, estaría al frente del proyecto. El antiguo responsable de BioWare consiguió financiación para el título gracias a una fuente igualmente inesperada: un veterano del conglomerado chino NetEase, compañía que el año anterior había retirado el apoyo económico al estudio previo de Hudson.

Un nuevo informe de Bloomberg detalla cómo Simon Zhu, exdirectivo de NetEase, ha comenzado a rescatar proyectos a los que la empresa había retirado financiación antes de su salida el año pasado. Entre ellos se encuentran el anterior estudio de Hudson, Humanoid Origin, y BulletFarm, el nuevo proyecto liderado por David Vonderhaar, veterano de Call of Duty. Zhu fundó una nueva sociedad llamada GreaterThan Group, respaldada por inversiones privadas de hasta 100 millones de dólares, con el objetivo de cubrir el vacío que, según él, ha dejado una “sobrerreacción” de la industria, donde la inversión está abandonando el sector de los videojuegos para centrarse en la tecnología y la inteligencia artificial.

Hudson lidera ahora Arcanaut Studios, equipo que ya ha prometido lanzar Star Wars: Fate of the Old Republic antes de 2030. Sin embargo, Zhu quiere mantener estructuras de trabajo reducidas y “evitar tener cientos y cientos de personas” a medida que avance el desarrollo. Hudson también dejó claro que la inteligencia artificial generativa no será la solución para lograrlo.

“Personalmente, considero que la IA es creativamente vacía”, declaró a Bloomberg. “Me cuesta imaginar en qué parte del proceso puede resultar realmente útil. La verdad es que no me impresiona en absoluto”.

Además, Star Wars: Fate of the Old Republic tampoco aspira a convertirse en una experiencia gigantesca de más de 100 horas como Crimson Desert, el reciente proyecto de Pearl Abyss. “Más grande no significa necesariamente mejor”, explicó Hudson. “Si me entusiasma un juego y luego descubro que dura 200 horas (aunque no tenga intención de completarlo) termino preguntándome si, después de invertir 20 horas, seguiré todavía en el primer acto. Muchos jugadores simplemente quieren disfrutar de algo y terminarlo”.

Por su parte, Vonderhaar comentó a Bloomberg que también busca mantener BulletFarm como un proyecto pequeño y enfocado, alejándose de la anterior ola de estudios financiados por inversionistas que aumentaban rápidamente sus plantillas sin contar con una visión clara ni un calendario de producción realista. “Si me dieran 200 millones de dólares, no me los gastaría todos”, afirmó. “El dinero no hace que un juego sea bueno. Las personas sí”.

Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.

You May Also Like