Durante la noche del domingo, miles de jugadores de League of Legends se encontraron con un problema inesperado: el cliente del juego no permitía iniciar sesión y los servidores parecían completamente caídos en todo el mundo. El incidente comenzó alrededor de las 21:00 (hora peninsular española) y no se resolvió hasta bien entrada la madrugada.

Al principio, muchos pensaron en un fallo técnico habitual o incluso en un posible ataque externo. Sin embargo, con el paso de las horas salió a la luz un motivo mucho más mundano —y difícil de creer— para una compañía del tamaño de Riot Games.

El problema no fue técnico: el certificado digital había caducado

La causa real del apagón no estuvo en los servidores ni en la infraestructura de red. Riot Games dejó caducar el certificado SSL del cliente de League of Legends, un elemento básico de seguridad que permite cifrar datos y verificar la identidad del servicio al que se conecta el usuario.

Cuando un certificado de este tipo expira, el sistema bloquea automáticamente la conexión por motivos de seguridad. En la práctica, los servidores seguían funcionando, pero el cliente del juego se negaba a comunicarse con ellos.

La prueba definitiva llegó cuando algunos usuarios descubrieron que, al cambiar manualmente la fecha del sistema en Windows, el cliente volvía a permitir el acceso. Esa pista llevó a la comunidad a revisar el estado del certificado… y ahí estaba el error: había expirado sin que nadie lo renovase a tiempo.

Vacaciones, servicios mínimos y un despiste muy caro

La explicación más plausible apunta al calendario laboral de Riot Games. Como cada año, el estudio aplica un parón casi total durante las fiestas navideñas, manteniendo solo servicios mínimos entre el 19 de diciembre y el 5 de enero.

Todo indica que la renovación del certificado —una tarea rutinaria y normalmente automatizada— quedó en tierra de nadie durante ese periodo. El resultado fue una caída global que recordó a muchos a los primeros años del juego, cuando los problemas de estabilidad eran mucho más frecuentes.

La anécdota se viralizó rápidamente en redes sociales, tanto por lo insólito del fallo como por lo poco habitual que resulta ver un error tan básico en un título con más de una década de experiencia operativa.

Una solución drástica: certificado renovado hasta el año 2125

Tras resolver el problema, Riot Games optó por una solución tan simple como contundente: renovar el certificado SSL por 100 años. La nueva fecha de caducidad está fijada en 2125, lo que hace prácticamente imposible que vuelva a repetirse un incidente similar durante la vida útil actual del juego… y de sus jugadores.

El apagón no tuvo consecuencias permanentes ni afectó a cuentas o progresos, pero sí dejó una lección clara: incluso los servicios más grandes del mundo pueden caer por un simple despiste administrativo.

Eso sí, cuando llegue 2125, quedará una duda en el aire: ¿seguirá League of Legends sumando campeones… o alguien tendrá que volver a acordarse de renovar el certificado?

[Fuente: 3DJuegos]

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