Un mundo destruido puede esconder mucho más que ruinas. También puede contener recuerdos perdidos, criaturas peligrosas y otros jugadores dispuestos a ayudarte… o a convertir tu aventura en una trampa. Esa es la particular combinación que propone Fractured Worlds, un RPG de acción que ahora prepara su llegada a una nueva plataforma.
Un mundo fragmentado lleno de secretos
Laser Guided Games ha confirmado que Fractured Worlds estará disponible en Nintendo Switch el 26 de agosto de 2026. El proyecto, desarrollado por el veterano Matt Oelfke, propone una aventura de fantasía oscura ambientada en una realidad que terminó hecha pedazos por la ambición de sus propios habitantes.
La historia comienza con una misteriosa voz que guía al protagonista mientras explora diferentes fragmentos de ese mundo. En el camino deberá recuperar recuerdos perdidos y descubrir qué ocurrió realmente antes de que todo se derrumbara.
Los escenarios no se limitarán a un único tipo de fantasía. Habrá mazmorras medievales, bosques encantados, zonas volcánicas, ciudades con estética steampunk e incluso un núcleo cósmico que conecta las distintas partes de esta realidad.
Cada zona podrá aportar nuevas pistas sobre el pasado. La exploración tendrá así una doble función: avanzar por lugares peligrosos y reconstruir poco a poco una historia que permanece fragmentada.
El combate será otro de los pilares. La propuesta apuesta por enfrentamientos precisos y con peso, donde cada tipo de arma tiene un ritmo diferente. Mazas de dos manos, lanzas y armas vinculadas al Aether ofrecerán alternativas para adaptar el estilo de juego.
Un RPG sin clases donde los jugadores también son una amenaza
Una de las características más llamativas será su sistema de progresión sin clases. En lugar de quedar limitado a un arquetipo determinado, el jugador podrá modificar su configuración y cambiar de enfoque según las armas y objetos legendarios que encuentre.
Esta libertad también se traslada al multijugador. En determinados momentos, diferentes realidades pueden superponerse y permitir que otros jugadores aparezcan durante la aventura. El encuentro puede terminar en cooperación, intercambio de recursos o directamente en un enfrentamiento.
El sistema está inspirado en las invasiones de los Souls-like, aunque busca que las interacciones surjan de manera más natural. Un jugador puede aparecer para ayudar, mientras otro puede aprovechar la situación para preparar una emboscada.
A esto se suma el sistema Map Shard, que permite compartir fragmentos del mundo para crear partidas cooperativas con modificadores aleatorios. Estos cambios pueden alterar enemigos y recompensas, haciendo que cada incursión tenga condiciones diferentes.
La combinación convierte la exploración en una experiencia menos predecible. No solo habrá que preocuparse por las criaturas controladas por el juego, sino también por lo que pueda ocurrir cuando las realidades de varios jugadores entren en contacto.
Jefes que pondrán a prueba cada decisión
La aventura también contará con enfrentamientos contra jefes diseñados para exigir precisión y paciencia. Entre ellos aparecen criaturas como el Golem del Tesoro, un Caballero Fantasmal y un Dragón, además de un enemigo especialmente particular: una sombra capaz de reproducir el equipamiento y las habilidades del propio jugador.
Este último enfrentamiento puede convertirse en una prueba directa de la configuración elegida. La misma combinación de armas y habilidades que funciona contra otros enemigos podría convertirse en un problema cuando el adversario puede utilizarla en su contra.
Fractured Worlds llegará a Nintendo Switch el 26 de agosto de 2026, ampliando el alcance de una propuesta que combina fantasía oscura, progresión libre y multijugador emergente.
El proyecto está desarrollado por Laser Guided Games, estudio independiente fundado en 2012 por Matt Oelfke, veterano que trabajó en Epic Games en títulos como Gears of War y Unreal Tournament.
Su apuesta pasa por tomar elementos conocidos de los RPG de acción y añadir sistemas capaces de generar situaciones inesperadas. Entre la exploración de un mundo destruido, los combates exigentes y la posibilidad de encontrarse con otros jugadores, cada recorrido puede terminar siendo diferente.
La gran pregunta será si el jugador conseguirá descubrir la verdad detrás del cataclismo antes de que el propio mundo, sus enemigos o alguien al otro lado de la conexión se lo impidan.