Grand Theft Auto VI lleva tantos años en desarrollo que comenzó a tomar forma en una industria muy diferente a la actual. Desde entonces, la inteligencia artificial generativa ha irrumpido con fuerza y promete transformar la creación de videojuegos. Sin embargo, Rockstar parece haber seguido una filosofía distinta para construir su proyecto más ambicioso, y los números que empiezan a conocerse permiten dimensionar hasta dónde llega esa apuesta.
Un GTA 6 construido con una filosofía que parece de otra época
La producción de Grand Theft Auto VI se extiende durante tantos años que sus primeras etapas son anteriores al actual auge de la inteligencia artificial generativa. Rockstar comenzó a levantar las bases del proyecto cuando herramientas capaces de producir imágenes, textos, voces o recursos digitales mediante IA todavía no ocupaban el centro del debate tecnológico.
Desde entonces, el panorama ha cambiado radicalmente. Numerosas compañías han comenzado a experimentar con estas tecnologías para acelerar determinados procesos de producción, reducir tareas repetitivas o facilitar el trabajo de sus equipos. GTA 6, sin embargo, habría mantenido durante todo este tiempo una filosofía mucho más tradicional.
El nuevo Grand Theft Auto ha sido construido mediante el trabajo coordinado de desarrolladores, artistas, diseñadores y animadores que llevan años dando forma a Vice City y al estado ficticio de Leonida. La intención de Rockstar no parece limitarse a crear un mapa gigantesco, sino conseguir que ese mundo resulte creíble incluso cuando el jugador presta atención a detalles aparentemente insignificantes.
Esa obsesión llega hasta los interiores. Las habitaciones, los objetos colocados sobre las mesas o incluso las fotografías que decoran determinados espacios habrían sido diseñados teniendo en cuenta quién vive o utiliza cada lugar.
Es precisamente al analizar uno de los apartados fundamentales del juego cuando aparece una cifra que ayuda a comprender la escala de semejante producción.
Más de 600.000 animaciones ponen en perspectiva el tamaño del proyecto
Grand Theft Auto VI contará con más de 600.000 animaciones, una cantidad extraordinaria incluso cuando se compara con otros gigantes desarrollados por la propia Rockstar.
GTA 5 disponía de aproximadamente 55.000, lo que significa que su sucesor multiplica esa cifra más de diez veces. Incluso Red Dead Redemption 2, considerado todavía uno de los videojuegos más minuciosos técnicamente de la industria, se quedaba alrededor de las 300.000 animaciones.
GTA 6 prácticamente duplica ese registro.
Detrás de esta enorme biblioteca existe una combinación de animación artesanal y complejas sesiones de captura de movimiento. El objetivo sería conseguir personajes capaces de desplazarse, reaccionar e interactuar con su entorno de una manera mucho más convincente, pero también aumentar la naturalidad con la que objetos y escenarios responden a las acciones del jugador.
La cantidad, por supuesto, no garantiza por sí sola mejores resultados. Sin embargo, permite entender el volumen de recursos humanos y técnicos que Rockstar está dedicando al proyecto.
También ayuda a explicar por qué GTA 6 lleva tantos años en producción. Construir un mundo abierto de estas dimensiones implica mucho más que ampliar el mapa o incrementar la calidad gráfica: cada nueva interacción necesita animaciones, comportamientos, físicas y sistemas capaces de funcionar simultáneamente.
Y hay otro elemento particularmente llamativo detrás de todo este trabajo.
Rockstar asegura que GTA 6 no contiene contenido generado mediante IA
En plena expansión de la inteligencia artificial generativa, Rockstar ha confirmado que Grand Theft Auto VI no contiene contenido creado mediante esta tecnología.
La información salió a la luz después de una reciente visita de The New York Times al estudio y refuerza una posición que Take-Two ya había anticipado meses atrás. La compañía matriz había defendido un modelo en el que las nuevas tecnologías pueden utilizarse como herramientas de apoyo, pero sin reemplazar el componente creativo que aportan los desarrolladores.
La diferencia es importante. Una cosa es emplear sistemas tecnológicos para optimizar procesos internos y otra muy distinta generar directamente los elementos que terminan formando parte del videojuego.
Rockstar parece haber establecido esa frontera con claridad en GTA 6.
La decisión también permite a la compañía mantenerse al margen de una de las discusiones más controvertidas de los últimos años: el origen de los materiales utilizados para entrenar determinados modelos generativos y el posible impacto de estas herramientas sobre artistas, escritores, actores y otros profesionales creativos.
En el caso de GTA 6, Rockstar parece querer que el protagonismo recaiga precisamente en esas personas.
El mayor lujo de GTA 6 podría ser algo que ninguna tecnología puede acelerar fácilmente
Las más de 600.000 animaciones son impresionantes, pero probablemente cuentan una historia todavía mayor. GTA 6 representa un modelo de producción que muy pocos estudios pueden permitirse actualmente.
Rockstar dispone de años de desarrollo, enormes equipos internacionales y el respaldo financiero necesario para dedicar cantidades extraordinarias de recursos a elementos que muchos jugadores quizá nunca lleguen a descubrir.
Eso convierte al proyecto en una anomalía dentro de una industria que busca constantemente formas de producir contenido más rápido y con menores costes.
Mientras otras compañías estudian hasta dónde puede llegar la automatización, Rockstar parece estar intentando demostrar algo diferente: cuánto puede conseguirse llevando el trabajo humano y artesanal hasta una escala casi industrial.
Será el juego final el que determine si semejante esfuerzo realmente marca una diferencia perceptible. Pero, sobre el papel, la comparación resulta contundente: alrededor de 55.000 animaciones en GTA 5, unas 300.000 en Red Dead Redemption 2 y más de 600.000 en GTA 6.
No es únicamente una progresión numérica. Es una pista de la ambición que existe detrás de Vice City y Leonida.
En una época en la que la inteligencia artificial promete acelerar buena parte de la producción digital, Rockstar está preparando uno de los videojuegos más esperados de todos los tiempos recurriendo a una fórmula mucho menos novedosa: miles de personas, años de trabajo y una obsesión casi enfermiza por los detalles.