El sábado, Ubisoft publicó un mensaje breve en la cuenta oficial de Rainbow Six Siege en X: estaban “al tanto de un incidente” y trabajando en una solución. Poco después, confirmaron que Siege y el Marketplace se cerraban de forma intencional mientras el equipo investigaba.
Para entonces, el daño ya estaba hecho. El ataque —aparentemente dirigido a los servidores del juego— había provocado una situación absurda:
- Créditos premium cayendo en cuentas al azar
- Skins extremadamente raras apareciendo en inventarios
- Alpha Packs acumulándose sin explicación
- Y, en el extremo opuesto, jugadores con sus balances completamente borrados
Nadie entendía nada. Y Ubisoft no decía casi nada.
➡️ Nobody will be banned for spending credits received. A rollback of all transactions that occurred since 11 AM (UTC time) is underway.
➡️ The ban ticker was turned off in a past update. Any messages seen were not triggered by us.
➡️ An official R6 ShieldGuard ban wave did… https://t.co/zbPYDJQa3O
— Rainbow Six Siege X (@Rainbow6Game) December 27, 2025
Cinco horas de silencio y rumores fuera de control
Tras el cierre, pasaron cinco horas sin comunicación oficial. En ese vacío informativo, la comunidad hizo lo que siempre hace: especular. En Reddit, X y Discord comenzaron a circular rumores cada vez más graves, incluyendo que el hack era una tapadera para robar todo el código fuente de Ubisoft (no hay ninguna prueba de eso) o que cualquiera que gastara el dinero “regalado” sería baneado.
Este último rumor explotó por una razón muy concreta: antes del apagón, el ticker de baneos del juego empezó a spamear mensajes anunciando cantidades enormes de jugadores expulsados. Ver tu pantalla llena de “bans” mientras te llegan millones de créditos no es precisamente tranquilizador.
Ubisoft aclara… y quita la Navidad
Cuando Ubisoft volvió a hablar, lo hizo para desmentir los baneos.
“Nadie será baneado por gastar créditos recibidos”, afirmaron, aclarando que “los mensajes vistos no fueron activados por nosotros”.
Pero la alegría duró poco. En el mismo mensaje añadieron lo inevitable: se estaba ejecutando un rollback completo de todas las transacciones realizadas desde las 11:00 UTC del sábado. Es decir, todo lo que habías ganado —legal o ilegalmente— iba a desaparecer.
Otras 21 horas de silencio (otra vez)
Con el juego aún offline, Ubisoft volvió a desaparecer. Esta vez, durante 21 horas. Para una comunidad que ya estaba nerviosa, fue gasolina sobre el fuego. No hacía falta una solución inmediata; hacía falta comunicación básica. Incluso un “seguimos trabajando en ello” habría evitado buena parte del pánico.
Finalmente, el domingo al mediodía, llegó un comunicado más largo: Rainbow Six Siege estaba siendo restaurado a su estado previo al hack, seguido de “pruebas exhaustivas de control de calidad” para garantizar la integridad de las cuentas.
El regreso… con letra chica
Siete horas después, Ubisoft inició una reapertura gradual. Primero, algunos jugadores. Luego, el resto. El estado del juego quedó fijado en la madrugada del sábado, antes del ataque.
El resultado final fue claro:
- Todas las compras realizadas durante el caos fueron revertidas
- Todos los ítems “regalados” desaparecieron
- Y Ubisoft avisó de que un pequeño porcentaje de jugadores podría perder temporalmente acceso a objetos legítimos, mientras continúan las correcciones durante las próximas dos semanas
El Marketplace, por su parte, sigue cerrado “mientras continúan las investigaciones”.
No es la primera vez en 2025
Este no ha sido un año tranquilo para Rainbow Six Siege. En junio, otro fallo relacionado con tarjetas prepago ya había provocado una inflación masiva de moneda premium, costándole dinero real a Ubisoft. Este nuevo incidente, en pleno periodo navideño, podría tener un impacto similar.
Dicho eso, hay que reconocer algo: arreglar un desastre de este tamaño en menos de 48 horas no es trivial. El problema no fue tanto la velocidad técnica como la gestión del silencio.
El problema de fondo sigue ahí
Más allá del caos puntual, queda una pregunta incómoda:
¿cómo fue posible un ataque de este calibre en primer lugar?
Ubisoft no ha confirmado si datos de cuentas fueron accedidos o robados. Tampoco ha explicado qué vulnerabilidad permitió el ataque, ni si existe riesgo de que vuelva a ocurrir. Por ahora, lo único prudente para los jugadores es cambiar contraseñas y cruzar los dedos.
Rainbow Six Siege volvió a estar online. El dinero infinito se evaporó. El pánico bajó. Pero la confianza, una vez más, quedó tocada. Y en juegos como este, eso cuesta mucho más que cualquier cantidad de créditos.