Los simuladores de gestión atraviesan uno de sus mejores momentos gracias a propuestas que buscan alejarse de las fórmulas tradicionales. Después de administrar hospitales, prisiones o parques temáticos, un estudio independiente decidió mirar hacia un escenario mucho menos habitual. El resultado es una aventura que combina construcción, estrategia y una fuerte inspiración en la cultura china, ofreciendo una experiencia que promete destacar tanto por su personalidad como por sus mecánicas.
Un simulador que cambia las ciudades por un gigantesco inframundo
PixelsCove Games ha revelado oficialmente Hundred Nights: DIFU, un nuevo simulador de gestión y construcción que ya se encuentra en fase alfa. El anuncio llegó acompañado por un primer tráiler con secuencias jugables que permiten descubrir el enfoque de una propuesta muy distinta a lo habitual dentro del género.
La inspiración de sus creadores es evidente. Títulos como Two Point, Prison Architect o Tiny Glade sirven como referencia para construir una experiencia donde la planificación eficiente sigue siendo el eje principal, aunque trasladada a un escenario completamente diferente. En lugar de desarrollar una ciudad moderna, los jugadores asumirán el papel del nuevo administrador del inframundo oriental, con la responsabilidad de restaurar un reino que ha dejado de cumplir correctamente su función.
La misión consistirá en reorganizar todo el sistema para que las almas puedan completar su proceso de reencarnación. Para lograrlo será necesario construir edificios especializados, optimizar recursos y mantener funcionando cada uno de los servicios que forman parte de este enorme mundo inspirado en la tradición china.
Uno de los elementos más llamativos será la libertad creativa. El sistema de terraformación permitirá modificar completamente el terreno, elevando o reduciendo montañas, creando islas flotantes o diseñando escenarios inspirados en los legendarios dieciocho niveles del infierno. A ello se suma una amplia colección de elementos decorativos como árboles, rocas, huesos y estructuras tradicionales que ayudarán a personalizar cada partida.
Todo estará representado mediante un estilo artístico tridimensional de aspecto caricaturesco que apuesta por combinar referencias culturales con un tono desenfadado, ofreciendo una identidad visual diferente a la de la mayoría de simuladores actuales.
Administrar almas exigirá tanta estrategia como levantar edificios
Aunque la construcción ocupará buena parte de la experiencia, el verdadero desafío estará en gestionar correctamente el flujo constante de almas que llegan al inframundo.
Cada una deberá atravesar distintas etapas antes de alcanzar la reencarnación. Para ello será imprescindible crear instalaciones dedicadas al juicio, el castigo y el renacimiento, procurando que los procesos sean lo suficientemente eficientes para evitar largas esperas.
El estudio explica que la organización será fundamental. Los jugadores podrán contratar guardianes espirituales con habilidades diferentes para mejorar el funcionamiento de cada área y acelerar las tareas más importantes. Elegir correctamente dónde asignar a cada trabajador influirá directamente en la estabilidad del reino.
Sin embargo, una mala planificación tendrá consecuencias. Si las colas se vuelven demasiado largas, las almas comenzarán a acumular resentimiento hasta transformarse en unas entidades llamadas Grudges. Estas criaturas provocarán daños en edificios e interrumpirán el funcionamiento de las instalaciones, obligando al jugador a reaccionar rápidamente para recuperar el control.
Paralelamente también será necesario desarrollar la ciudad de Fengdu, un espacio destinado a satisfacer las necesidades de las almas antes de completar su ciclo. Alimentación, descanso, entretenimiento, higiene e incluso la nostalgia por el mundo de los vivos influirán en su comportamiento.
Este sistema introduce una segunda capa de estrategia, ya que no bastará con construir correctamente. También será imprescindible mantener felices a los habitantes temporales del inframundo para evitar que el caos termine extendiéndose por toda la administración.
Humor, cultura oriental y mucha creatividad para destacar entre los grandes del género
Más allá de las mecánicas de gestión, uno de los principales objetivos del estudio consiste en ofrecer una ambientación poco habitual dentro de este tipo de videojuegos.
La mitología china sirve como punto de partida para un mundo lleno de referencias culturales, personajes extravagantes y situaciones cargadas de humor. Los desarrolladores prometen que tanto las animaciones como los diálogos y los anuncios internos estarán repletos de pequeños detalles que aportarán personalidad a cada partida.
El sistema de construcción libre también pretende convertirse en uno de los grandes atractivos. Gracias a las herramientas de terraformación, cada jugador podrá diseñar un inframundo completamente distinto, adaptando la distribución de edificios y la forma del terreno según su propio estilo de gestión.
Aunque todavía permanece en desarrollo y no existe una fecha oficial de lanzamiento, el primer avance deja claro que PixelsCove Games busca ofrecer algo diferente dentro de un mercado donde resulta cada vez más complicado sorprender. La combinación entre estrategia, construcción, humor y una ambientación inspirada en el folclore oriental convierte a esta producción en una de las propuestas independientes más curiosas que llegarán próximamente a PC.