La ciencia ficción lleva décadas imaginando civilizaciones destruidas, planetas hostiles y criaturas extraterrestres aterradoras. Studio Lifeforms quiere recorrer un camino diferente. Su próximo videojuego propone adentrarse literalmente en una conciencia alienígena gigantesca, explorar sus recuerdos y enfrentarse a las anomalías que amenazan su existencia. Todo mientras su protagonista persigue un objetivo mucho más personal: encontrar a alguien que desapareció dentro de ese extraordinario mundo.
ETRE convierte una mente alienígena en todo un planeta explorable
La premisa de ETRE resulta difícil de confundir con la de cualquier otro videojuego de ciencia ficción. Una gigantesca mente extraterrestre se aproxima al colapso y, en lugar de escapar de ella, el protagonista decide introducirse en su interior.
Esta conciencia recibe el nombre de Orbis y funciona, literalmente, como el mundo donde se desarrolla la aventura. El jugador controla a Xyle, que entra en esta especie de planeta consciente buscando a su alma gemela desaparecida, Atel.
Studio Lifeforms define su propuesta como “techno-fantasy”, una combinación de ciencia ficción y fantasía tecnológica que también determina su llamativa dirección artística. Orbis está construido mediante colores intensos, estructuras difíciles de interpretar, geometrías extrañas y escenarios prácticamente psicodélicos.
La intención es que recorrer este mundo produzca la sensación de estar explorando algo vivo y, sobre todo, imposible de comprender completamente.
Pero Orbis tampoco está vacío.
Dentro de esta mente ha surgido una sociedad posthumana formada por criaturas conocidas como Etre. Sus habitantes se han dividido en dos facciones con posiciones enfrentadas respecto al destino de la conciencia que los contiene.
Y las decisiones del jugador podrían terminar definiendo algo mucho más importante que el futuro de una civilización.
Despertar a Orbis puede cambiar mucho más que este extraño mundo
El destino de Orbis estará relacionado directamente con las acciones de Xyle. El despertar de esta gigantesca conciencia puede desembocar en diferentes escenarios, desde encontrar cierto equilibrio entre sus habitantes hasta alcanzar una forma de trascendencia o provocar consecuencias mucho más inquietantes para el resto de la galaxia.
Para trasladar estas ideas a la jugabilidad, Studio Lifeforms describe ETRE como una especie de metroidvania ligero tridimensional.
La exploración será fundamental. Xyle podrá escanear elementos del entorno para obtener conocimiento, encontrar nuevas armas, desbloquear mejoras y acceder posteriormente a lugares que inicialmente estaban fuera de su alcance.
Esto incentivará regresar a escenarios anteriores después de conseguir nuevas capacidades, reinterpretándolos desde perspectivas diferentes.
Sin embargo, probablemente la mecánica más peculiar sea el denominado Mind Space.
Xyle podrá conectarse con determinadas máquinas alienígenas y acceder directamente al subconsciente de Orbis. Estas secciones cambiarán el ritmo tradicional de la aventura para convertirse en experiencias más contemplativas donde será posible desplazarse libremente, volar y descubrir información relacionada con los recuerdos y secretos de la mente-planeta.
Lo interesante es que ambos espacios estarán conectados: aquello que ocurra dentro del Mind Space podrá producir consecuencias visibles fuera de él.
Sus enemigos tampoco quieren parecerse a los alienígenas habituales
ETRE no será únicamente una experiencia contemplativa. La exploración estará acompañada de combates contra criaturas que Studio Lifeforms denomina anomalías.
También aquí el estudio intenta escapar de las convenciones.
En lugar de recurrir a monstruos extraterrestres tradicionales, estas entidades presentan patrones, geometrías y formas abstractas. Su existencia está vinculada directamente al estado mental de Orbis y al proceso que podría conducir hacia su despertar definitivo.
Esto permite que prácticamente todos los elementos del juego formen parte de una misma idea.
El escenario no es simplemente un planeta. Los enemigos no son únicamente obstáculos. Incluso las transformaciones ambientales pueden entenderse como manifestaciones de una conciencia gigantesca atravesando una situación límite.
Detrás de toda esta extravagancia visual existe además una historia centrada en cuestiones bastante humanas: el amor, la memoria, las conexiones personales y la relación entre un individuo y algo infinitamente más grande que él.
Studio Lifeforms también quiere evitar deliberadamente otra característica habitual de la ciencia ficción moderna: la obsesión por los futuros completamente devastados.
Su universo pretende transmitir maravilla y curiosidad en lugar de apoyarse constantemente en ciudades destruidas, mundos cubiertos de polvo y alienígenas diseñados exclusivamente para provocar miedo.
Habrá que esperar hasta 2027, pero ETRE podrá probarse antes
El proyecto comenzó su desarrollo alrededor de 2021 y actualmente se encuentra en fase de producción completa. Studio Lifeforms todavía no ha comunicado una fecha exacta, aunque su objetivo pasa por lanzar ETRE a finales de 2027.
La espera, sin embargo, tendrá algunos puntos intermedios.
El estudio planea organizar playtests a principios de 2027, permitiendo que algunos jugadores prueben anticipadamente esta peculiar aventura. También está prevista una demo pública para uno de los eventos Steam Next Fest que se celebrarán durante ese mismo año.
Mientras tanto, ETRE ya puede añadirse a la lista de deseados de Steam.
Todavía queda bastante para comprobar si todas sus ideas funcionan cuando estén unidas en un videojuego completo, pero Studio Lifeforms ya ha conseguido algo particularmente complicado dentro de un género tan explotado como la ciencia ficción: construir un universo que resulta difícil de comparar directamente con otros.
Porque esta vez no tendremos que salvar simplemente un planeta.