10. Bertha en Vagón de carga Bertha
Bertha Thompson (Barbara Hershey) es una de las criminales más carismáticas de Scorsese porque convierte la rebelión en una forma de arte: no solo huye de la ley, sino que baila a través de ella. Hershey la interpreta con un encanto despreocupado, mostrando una sonrisa amplia y desafiante incluso cuando va de un preso a otro, de un amante a otro, de un vagón de tren a otro. A diferencia del cálculo frío de CasinoEl as Rothstein o la ambición despiadada de Uno de los nuestros‘Henry Hill, el carisma de Bertha no se basa en el control, sino en la libertad. Seduce a los hombres con la misma facilidad con la que les roba, y cuando lleva a cabo un atraco, no se trata de poder, sino de juego. Incluso cuando lo que está en juego es mortal, como cuando ella y su equipo se embarcan en una aventura. Como jefa de ferrocarril, hay una imprudencia magnética en ella: cree en la causa pero ama el caos. Y eso es lo que la hace inolvidable: no es solo una criminal, es una proscrita en el sentido más puro, que se ríe en la cara de un mundo que le dice que se quede en su lugar.