Durante años, el debate sobre el precio de los videojuegos parecía relativamente estable. Primero fueron los 60 euros, luego llegaron los 70… y ahora muchos jugadores se preguntan si ese es realmente el techo. Para Greg Reisdorf, veterano de la industria y exdirector creativo de Call of Duty, la respuesta es clara y poco tranquilizadora: no, todavía no hemos visto el límite.
Según su visión, el futuro pasa inevitablemente por juegos de 100 dólares o euros, y no como excepción, sino como estándar para los grandes lanzamientos.
Los juegos AAA ya no son “un juego”
En declaraciones recientes a EsportsBets, Reisdorf explicó que el precio actual de los videojuegos ya no refleja lo que realmente se ofrece. Puso como ejemplo la propia saga Call of Duty, que hoy funciona como “cuatro juegos en uno”:
- Campaña para un jugador
- Multijugador competitivo
- Modo Zombis
- Integración permanente con Warzone, un servicio gratuito pero carísimo de mantener
Todo eso implica equipos enormes, desarrollo continuo, servidores, parches, temporadas y soporte a largo plazo. Desde su punto de vista, vender un producto así por 70 euros es cada vez menos sostenible para las grandes editoras.
El miedo a ser el primero… pero alguien lo hará

Reisdorf es tajante: los juegos de 100 euros “van a llegar”. El único motivo por el que aún no están aquí es que nadie quiere ser el primero en cruzar la línea.
Recordó el caso de The Outer Worlds 2, que generó polémica simplemente por situarse en los 80 dólares. Para él, ese episodio demuestra que la industria está tanteando el terreno, midiendo hasta dónde puede estirar el precio sin provocar una rebelión masiva.
Y ahí entra un nombre clave.
GTA 6, el juego que puede romperlo todo

Para Reisdorf, el título con más papeletas para normalizar los 100 euros es Grand Theft Auto VI.
No porque otros estudios no quieran hacerlo, sino porque Rockstar puede permitírselo. La expectación es descomunal, el presupuesto es gigantesco y el mantenimiento de GTA Online implica costes que pocos juegos pueden igualar.
Según su análisis, si GTA 6 se lanza a 100 euros y vende millones —algo que muchos dan por hecho—, el mensaje será inmediato: si Rockstar puede, el resto también.
A partir de ahí, el efecto dominó sería casi inevitable.
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— Greg Reisdorf (@gregreisdorf) December 24, 2025
¿Comprar menos juegos será la nueva normalidad?
El escenario que dibuja Reisdorf es claro: menos juegos comprados, pero más caros. Para muchos jugadores, eso significará elegir con mucho más cuidado y apostar solo por uno o dos títulos al año.
Paradójicamente, esto podría reforzar aún más el poder de las grandes superproducciones, mientras que los lanzamientos medianos quedarían atrapados en tierra de nadie.
El exdirectivo también lanzó un aviso sobre el modelo gratuito. Aunque ha dominado la última década, Reisdorf cree que muchos juegos free-to-play no son sostenibles, pese a inversiones de cientos de millones.
Su propuesta ideal pasa por juegos premium a precio completo, con microtransacciones “ligeras”, en la línea de modelos híbridos que ya están probando algunos estudios. Incluso sagas como Call of Duty, con Warzone como estandarte gratuito, no serían inmunes a este replanteamiento a largo plazo.
Un cambio que parece inevitable
La conclusión es incómoda, pero coherente con la evolución de la industria: presupuestos disparados, equipos cada vez más grandes y expectativas técnicas y narrativas más altas que nunca.
Si Greg Reisdorf tiene razón, los videojuegos de 100 euros no son una exageración futurista, sino el siguiente paso lógico. Y cuando ese momento llegue, quizá no estemos hablando de si un juego es caro… sino de cuál merece realmente ocupar nuestro único cartucho anual.
[Fuente: 3dJuegos]