Subir una montaña ya puede ser complicado. Hacerlo con siete amigos más, atravesando islas flotantes y utilizando desde cuerdas hasta palos de pogo, lleva la idea a otro nivel. La nueva propuesta de los responsables de DEVOUR apuesta por convertir cada caída en parte de la diversión y ahora ha tenido que ajustar sus planes de lanzamiento.
Una escalada cooperativa donde caer también forma parte del juego
Los hermanos Joe y Andrew Fender, responsables del exitoso DEVOUR, y la editora Future Friends Games han confirmado que Sunset Summit retrasará su lanzamiento hasta el 9 de septiembre. El título propone una aventura cooperativa de escalada para grupos de hasta ocho jugadores, con una fórmula que busca combinar desafío, exploración y situaciones caóticas sin convertir cada error en una derrota definitiva.
La aventura comienza a bordo de un globo aerostático que lleva al grupo hasta un conjunto de islas flotantes. Allí esperan diferentes rutas de ascenso diseñadas manualmente, cada una con sus propios obstáculos y recorridos. El objetivo es sencillo de entender: alcanzar la cima antes de que termine el día.
La propuesta, sin embargo, no pretende castigar demasiado las caídas. El escenario incluye numerosos puntos de control y los personajes reaparecen rápidamente después de caer, lo que permite continuar el ascenso sin tener que repetir grandes segmentos de la ruta.
Este sistema cambia el enfoque de la escalada. En lugar de tratar cada error como un fracaso definitivo, el juego convierte los accidentes en parte natural de la partida. Los jugadores pueden probar caminos, arriesgarse con nuevas herramientas y volver a intentarlo después de una caída.
La cooperación será fundamental para progresar. Los integrantes del grupo pueden utilizar diferentes objetos para ayudarse mientras avanzan, desde herramientas específicas para escalar hasta sistemas capaces de transportar objetos a otros compañeros.
La comunicación también tendrá un papel importante. El juego incorpora chat de proximidad y walkie-talkies para coordinar movimientos, advertir de peligros o simplemente intentar organizar a un grupo que probablemente no tardará demasiado en separarse durante el ascenso.
Cuerdas, drones y palos de pogo para llegar a la cima
La escalada no depende únicamente de las manos y los caminos preparados por el equipo de desarrollo. Sunset Summit incorpora un conjunto de herramientas diseñadas para facilitar el recorrido, aunque algunas pueden terminar generando situaciones bastante menos previsibles de lo esperado.
Los piolets son una de las herramientas principales para ganar altura y avanzar por las superficies más complicadas. Las cuerdas permiten ayudar a otros jugadores y crear conexiones entre diferentes puntos, mientras que los drones de entrega pueden transportar objetos para que un compañero reciba el recurso que necesita sin tener que regresar.
Pero la propuesta también permite experimentar con herramientas mucho más extrañas. Los jugadores pueden utilizar palos de pogo, sombrillas, píldoras potenciadoras y otros objetos que modifican las posibilidades de movimiento.
La gracia está precisamente en descubrir cómo utilizar cada elemento. Una herramienta puede servir para superar un obstáculo concreto o convertirse en una solución improvisada cuando el grupo se encuentra en una situación complicada. El juego apuesta por esa combinación de cooperación y experimentación para que las rutas no se reduzcan a seguir una única estrategia.
La experiencia incluye 16 recorridos creados manualmente distribuidos entre cuatro islas flotantes diferentes. Esto proporciona una variedad de escenarios suficiente para que el grupo tenga que adaptarse a nuevos obstáculos y recorridos durante sus expediciones.
También habrá una modalidad para un solo jugador que permite afrontar las rutas sin necesidad de formar un grupo. De esta manera, quienes prefieran avanzar a su propio ritmo podrán explorar las islas y familiarizarse con las herramientas antes de intentar coordinar una partida con más personas.
Otro detalle pensado para reforzar la sensación de aventura es la cámara integrada. Los jugadores podrán capturar fotografías durante sus recorridos, lo que añade una actividad más a una experiencia que no se limita a llegar rápidamente a la cima.
El lanzamiento se retrasa hasta septiembre
El objetivo inicial ha tenido que ajustarse y Sunset Summit llegará finalmente el 9 de septiembre. El retraso permitirá al equipo disponer de más tiempo antes de poner a disposición de los jugadores una experiencia cooperativa cuyo principal atractivo depende de que todos sus sistemas funcionen correctamente cuando se reúne un grupo completo.
La estructura está claramente diseñada alrededor de las partidas compartidas. Hasta ocho personas pueden participar en una misma expedición, repartirse herramientas, ayudarse durante los ascensos y utilizar los sistemas de comunicación para mantenerse coordinados.
La presencia de puntos de control frecuentes también reduce la frustración habitual de los juegos de escalada. Una caída puede obligar a replantear el siguiente movimiento, pero no significa necesariamente perder todo el progreso conseguido durante los últimos minutos.
Esa filosofía encaja con la idea de convertir el fracaso en una fuente de diversión. La montaña puede ser difícil, pero el juego busca que los errores generen situaciones memorables en lugar de simplemente castigar al jugador.
El proyecto procede del equipo responsable de DEVOUR, una producción que ha conseguido vender más de siete millones de copias. Future Friends Games también llega al proyecto después del éxito de CloverPit, que ha superado los cinco millones de jugadores.
Sunset Summit apuesta ahora por otro tipo de experiencia, mucho más centrada en la exploración cooperativa y en las situaciones inesperadas que pueden surgir cuando varias personas intentan resolver juntas el mismo problema.
El lanzamiento del 9 de septiembre será el momento en que los jugadores podrán comprobar hasta qué punto funcionan sus rutas, herramientas y sistemas de cooperación. Porque en esta montaña, llegar a la cima puede ser importante, pero probablemente lo más divertido ocurra cuando alguien termine cayendo por el camino.