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Valor Mortis apuesta por un oscuro soulslike en primera persona ambientado en una Europa devastada por la guerra y la plaga

El nuevo proyecto del estudio responsable de Ghostrunner ya tiene ventana de lanzamiento y promete una experiencia intensa. Combina combates exigentes, parkour vertical y una historia ambientada en una Europa alternativa marcada por la guerra y una misteriosa corrupción.

El género soulslike se ha convertido en uno de los terrenos más competitivos del videojuego moderno. Cada nuevo proyecto intenta aportar una identidad propia dentro de una fórmula conocida por su dificultad, su narrativa fragmentada y su atmósfera oscura. Sin embargo, algunos estudios buscan ir un paso más allá mezclando ese estilo con otras ideas menos habituales. Un nuevo proyecto surgido de un estudio europeo pretende precisamente eso: combinar el desafío característico del género con movimiento ágil, combate en primera persona y una ambientación histórica alterada por elementos sobrenaturales.

Una Europa alternativa donde la guerra napoleónica nunca terminó

La historia se sitúa en una versión alternativa del continente europeo marcada por las consecuencias de las guerras napoleónicas. En este escenario devastado, los campos de batalla y las ciudades arruinadas se han transformado en territorios dominados por una extraña plaga que corrompe tanto a los vivos como a los muertos.

El jugador se pone en la piel de William, un soldado que perteneció a la Grande Armée y que regresa a la vida de una forma que desafía cualquier explicación lógica. La resurrección no llega como un milagro, sino como parte de una corrupción que parece extenderse por todo el continente.

A medida que avanza la historia, William comienza a escuchar una voz que lo guía durante su viaje. Esa presencia resulta ser el propio Napoleón Bonaparte, aunque en una forma espectral que plantea más preguntas que respuestas. Su influencia acompaña al protagonista mientras atraviesa escenarios que reflejan el colapso de una Europa sumida en el caos.

Las localizaciones recorren campos de batalla abandonados, ciudades inspiradas en la arquitectura del siglo XIX y regiones montañosas que sirven tanto como zonas de combate como espacios para explorar rutas alternativas. Cada área muestra señales de la guerra y de una enfermedad desconocida que ha deformado a quienes la padecen.

Este planteamiento mezcla historia y fantasía oscura para construir un mundo donde la frontera entre lo humano y lo monstruoso se vuelve cada vez más difusa.

Combate exigente, parkour y exploración en primera persona

La propuesta jugable apuesta por trasladar las bases del género soulslike a una perspectiva en primera persona, una decisión que cambia por completo la forma en que se perciben los enfrentamientos.

El sistema de combate se centra en la precisión. Bloquear ataques en el momento justo, esquivar con rapidez y aprender los patrones de cada enemigo se vuelve fundamental para sobrevivir. Como ocurre en muchos juegos del género, morir forma parte del proceso de aprendizaje.

Cada derrota obliga a replantear la estrategia, estudiar mejor a los enemigos y regresar con una nueva comprensión del combate. Sin embargo, la propuesta introduce elementos adicionales que modifican el ritmo habitual de este tipo de experiencias.

El protagonista puede utilizar armas de época como la espada ropera, pero también desarrolla habilidades sobrenaturales relacionadas con la corrupción que lo ha devuelto a la vida. Esta mezcla entre combate físico y poderes especiales amplía las opciones durante las batallas.

El movimiento también juega un papel importante. El juego recupera algunas mecánicas que hicieron popular a Ghostrunner, como la posibilidad de correr por paredes o utilizar un gancho de agarre para desplazarse rápidamente por el escenario.

Estas habilidades no solo sirven para moverse con rapidez, también permiten flanquear enemigos, encontrar rutas ocultas o alcanzar zonas inaccesibles. De esta manera, la verticalidad se convierte en un elemento clave dentro de la exploración.

El resultado es una experiencia que combina el desafío táctico del género soulslike con una movilidad mucho más dinámica de lo habitual.

Monstruos deformados, exploración interconectada y una atmósfera opresiva

El mundo que recorre el protagonista está habitado por enemigos que reflejan los efectos de la plaga que asola el continente. Soldados infectados, criaturas deformadas y guardianes corrompidos patrullan ruinas y fortalezas abandonadas.

Entre los adversarios más inquietantes aparece una criatura conocida como The Orphan, un jefe cuya anatomía ha sido alterada por la enfermedad hasta el punto de poder lanzar ácido desde una cavidad abierta en su torso. Enfrentamientos como este obligan a dominar tanto el combate como el movimiento.

También aparecen enemigos como la Eternal Guard, antiguos soldados convertidos en vigilantes infectados que exigen combinar sigilo, desplazamiento rápido y ataques precisos para sobrevivir.

La estructura del mundo sigue un diseño de áreas conectadas que recuerda al estilo metroidvania. Esto significa que muchas rutas permanecen bloqueadas hasta que el jugador obtiene habilidades específicas que permiten acceder a nuevas zonas o descubrir secretos ocultos.

Visualmente, el proyecto apuesta por una estética oscura y madura. Desarrollado con Unreal Engine 5, utiliza iluminación dramática y escenarios cargados de sombras para reforzar la sensación de decadencia.

La música también juega un papel importante en la atmósfera. La banda sonora está compuesta por Arkadiusz Reikowski, conocido por su trabajo en proyectos de terror recientes, lo que añade intensidad a los momentos de exploración y combate.

Con esta mezcla de historia alternativa, combate exigente y exploración vertical, Valor Mortis busca posicionarse como una de las propuestas más curiosas dentro del panorama de los soulslike contemporáneos.

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