Saltar al contenido

Crisis en Ubisoft: huelga de 1.200 trabajadores contra la reestructuración y el fin del teletrabajo

La tensión en Ubisoft ha estallado en una huelga internacional de tres días. Entre el 10 y el 12 de febrero de 2026, más de un millar de empleados han paralizado su actividad en protesta por los recortes masivos, el estancamiento salarial y la orden de regresar a las oficinas a tiempo completo.

Ubisoft atraviesa uno de sus momentos más críticos. Tras el anuncio el pasado 21 de enero de un «reinicio masivo» de sus operaciones, la respuesta de la plantilla no se ha hecho esperar. Bajo el liderazgo del sindicato Solidaires Informatique, al menos 1.200 trabajadores —principalmente en Francia (París, Annecy, Montpellier) y con apoyo en Ubisoft Milán— se han unido a un paro laboral que busca frenar lo que consideran decisiones «absurdas» de la directiva.

Los tres pilares del conflicto

El malestar de los empleados no responde a un único factor, sino a una acumulación de medidas que, según los sindicatos, están degradando las condiciones de vida de los desarrolladores:

  • El fin del teletrabajo: Ubisoft ha impuesto un mandato de retorno a la oficina de cinco días a la semana. Los sindicatos denuncian que esto es un «despido encubierto», ya que muchos empleados trasladaron sus residencias lejos de las sedes durante la pandemia y ahora no pueden permitirse el coste de vida cerca de las oficinas con sus salarios actuales.
  • Recortes y cancelaciones: La reestructuración anunciada en enero incluyó la cancelación de seis juegos (entre ellos el accidentado remake de Prince of Persia: The Sands of Time) y el cierre de los estudios de Ubisoft Estocolmo y Ubisoft Halifax.
  • Salarios estancados: Marc Rutschlé, representante sindical, ha denunciado que la empresa no planea subidas salariales para 2026, a pesar de llevar años con incrementos mínimos o nulos y de haber creado nuevos puestos directivos con sueldos que califican de «excesivos».

La respuesta de la empresa

Ubisoft, por su parte, ha intentado rebajar la escala de la protesta. En un comunicado emitido el 12 de febrero, la compañía cifró en 538 los empleados que notificaron oficialmente estar en huelga. Según la dirección:

«La transformación busca fortalecer la autonomía y creatividad de los equipos mediante las nuevas ‘Creative Houses’. Entendemos que estos cambios generen sentimientos fuertes, pero son necesarios para la sostenibilidad del Grupo en un entorno económico exigente».

El futuro de Yves Guillemot en entredicho

La huelga no es solo por condiciones laborales, sino que se ha convertido en una enmienda a la totalidad de la gestión de Yves Guillemot. Los sindicatos han pedido abiertamente su dimisión, alegando que el CEO ha perdido el contacto con la realidad de su empresa. La situación financiera tampoco ayuda: tras el anuncio de la reestructuración, las acciones de Ubisoft cayeron un 34%, acumulando una pérdida de valor del 95% en los últimos ocho años.

Con la huelga finalizada este jueves, la pelota queda en el tejado de la directiva. La comunidad de jugadores y analistas observa con pesimismo; mientras algunos esperan una nueva ola de despidos, otros apuntan a que Ubisoft podría convertirse en un objetivo de adquisición inminente si no logra estabilizar su clima interno.

You May Also Like