Ubisoft atraviesa uno de sus momentos más críticos. Tras el anuncio el pasado 21 de enero de un «reinicio masivo» de sus operaciones, la respuesta de la plantilla no se ha hecho esperar. Bajo el liderazgo del sindicato Solidaires Informatique, al menos 1.200 trabajadores —principalmente en Francia (París, Annecy, Montpellier) y con apoyo en Ubisoft Milán— se han unido a un paro laboral que busca frenar lo que consideran decisiones «absurdas» de la directiva.
Los tres pilares del conflicto
El malestar de los empleados no responde a un único factor, sino a una acumulación de medidas que, según los sindicatos, están degradando las condiciones de vida de los desarrolladores:
- El fin del teletrabajo: Ubisoft ha impuesto un mandato de retorno a la oficina de cinco días a la semana. Los sindicatos denuncian que esto es un «despido encubierto», ya que muchos empleados trasladaron sus residencias lejos de las sedes durante la pandemia y ahora no pueden permitirse el coste de vida cerca de las oficinas con sus salarios actuales.
- Recortes y cancelaciones: La reestructuración anunciada en enero incluyó la cancelación de seis juegos (entre ellos el accidentado remake de Prince of Persia: The Sands of Time) y el cierre de los estudios de Ubisoft Estocolmo y Ubisoft Halifax.
- Salarios estancados: Marc Rutschlé, representante sindical, ha denunciado que la empresa no planea subidas salariales para 2026, a pesar de llevar años con incrementos mínimos o nulos y de haber creado nuevos puestos directivos con sueldos que califican de «excesivos».
1,200+ Ubisoft employees began a three-day international strike in response to the company’s “major reset.”
This includes studio shutdowns, multiple project cancellations and delays, potential 200 voluntary departures, and a strict return-to-office policy. pic.twitter.com/iFoszTsmew
— Pirat_Nation 🔴 (@Pirat_Nation) February 12, 2026
La respuesta de la empresa
Ubisoft, por su parte, ha intentado rebajar la escala de la protesta. En un comunicado emitido el 12 de febrero, la compañía cifró en 538 los empleados que notificaron oficialmente estar en huelga. Según la dirección:
«La transformación busca fortalecer la autonomía y creatividad de los equipos mediante las nuevas ‘Creative Houses’. Entendemos que estos cambios generen sentimientos fuertes, pero son necesarios para la sostenibilidad del Grupo en un entorno económico exigente».
El futuro de Yves Guillemot en entredicho
La huelga no es solo por condiciones laborales, sino que se ha convertido en una enmienda a la totalidad de la gestión de Yves Guillemot. Los sindicatos han pedido abiertamente su dimisión, alegando que el CEO ha perdido el contacto con la realidad de su empresa. La situación financiera tampoco ayuda: tras el anuncio de la reestructuración, las acciones de Ubisoft cayeron un 34%, acumulando una pérdida de valor del 95% en los últimos ocho años.
Con la huelga finalizada este jueves, la pelota queda en el tejado de la directiva. La comunidad de jugadores y analistas observa con pesimismo; mientras algunos esperan una nueva ola de despidos, otros apuntan a que Ubisoft podría convertirse en un objetivo de adquisición inminente si no logra estabilizar su clima interno.