Frictional Games lleva más de una década redefiniendo el terror psicológico, pero con Ontos parece dispuesta a romper incluso sus propias reglas. Tras el éxito de Amnesia: The Bunker, el estudio sueco ha decidido cambiar su forma de diseñar juegos para dejar al jugador completamente solo ante el peligro… y ante sus elecciones.
Un complejo lunar que esconde algo más que miedo
En Ontos encarnamos a Aditi Amani, una ingeniera que llega al complejo hotelero Samsara, situado en la Luna, para investigar la desaparición de su padre. El personaje está interpretado por Stellan Skarsgård, y su presencia refuerza el tono dramático de una historia que se despliega a través del entorno, no de exposiciones directas.
Samsara es un espacio abierto e interconectado, construido sobre los restos de una antigua colonia minera. Cada sala, pasillo o estructura abandonada guarda fragmentos de un pasado inquietante que el jugador debe recomponer explorando, observando y sacando conclusiones por su cuenta.
Libertad total: no hay una forma correcta de jugar
La gran ambición de Ontos está en su diseño sistémico. Frictional ha dejado claro que no existe una única manera de avanzar. Los obstáculos pueden resolverse manipulando maquinaria, usando objetos del entorno o tomando decisiones morales que tendrán consecuencias reales y permanentes.
Thomas Grip, director creativo del estudio, define el objetivo como crear una experiencia donde el jugador “interactúe activamente con el mundo”, en lugar de seguir soluciones predefinidas. Esto convierte a Ontos en el proyecto más arriesgado del equipo, tanto a nivel jugable como temático.
La herencia de Amnesia y SOMA, llevada al extremo
El juego recoge ideas de Amnesia: The Bunker, especialmente su enfoque emergente del terror, pero las traslada a un universo con una estética retrofuturista que recuerda inevitablemente a SOMA… y, en algunos aspectos, a BioShock. La diferencia es que aquí no hay un guion que te empuje: el miedo surge de no saber si la decisión que tomas es la correcta.
Todo esto se apoya en el motor propio HPL4, con el que Frictional promete un salto notable en escala, detalle y construcción de escenarios. Más espacio, más sistemas y, sobre todo, más responsabilidad para el jugador.
El terror cuando nadie te dice qué hacer
Ontos no busca asustar con sustos fáciles ni con caminos cerrados. Su propuesta es más incómoda: darte libertad absoluta en un entorno hostil y dejar que el terror emerja de las consecuencias. Frictional Games no solo quiere que tengas miedo, quiere que sientas que ese miedo es culpa tuya.
El juego llegará en 2026 a PC y consolas. Y si cumple lo que promete, puede convertirse en el título que redefina —otra vez— cómo entendemos el terror interactivo.