Sobrevivir al fin del mundo ya es complicado. Hacerlo mientras diriges una secta puede ser todavía peor. Join Us apuesta por convertir esta situación en una aventura de supervivencia con mundo abierto, gestión y cooperación para hasta cuatro jugadores. Un nuevo vídeo de 11 minutos permite descubrir mejor sus sistemas y muestra una experiencia que parece tomarse el apocalipsis bastante menos en serio de lo habitual.
Construir una secta será solo el principio
El gameplay presentado durante la Gamescom ofrece una visión más completa de esta peculiar propuesta. En lugar de comenzar simplemente buscando comida, materiales y un lugar donde pasar la noche, aquí el jugador tendrá que asumir un papel mucho más particular: convertirse en la cabeza visible de una comunidad con sus propias creencias.
Todo comienza con la creación y personalización del líder. Después llegará el momento de explorar el entorno, localizar recursos y encontrar personas dispuestas a unirse al grupo. Los seguidores serán una parte fundamental de la experiencia, ya que mantenerlos comprometidos y conseguir que la comunidad funcione correctamente será tan importante como protegerla de las amenazas externas.
El asentamiento actuará como centro de operaciones. Será posible construir nuevas instalaciones, ampliar el refugio y mejorar sus capacidades a medida que avance la partida. Pero la gestión irá más allá de colocar estructuras. Las decisiones relacionadas con las creencias de la comunidad también tendrán consecuencias sobre la forma en la que evoluciona el grupo.
El mundo exterior, por su parte, estará lleno de oportunidades y peligros. La exploración permitirá conseguir materiales, descubrir nuevos lugares y enfrentarse a diferentes enemigos. Todo ello estará acompañado por un tono de humor negro que busca transformar situaciones potencialmente tensas en momentos mucho más absurdos.
El vídeo también muestra algunos aspectos que todavía necesitan trabajo. Ciertas animaciones y movimientos se perciben algo rígidos, aunque el lanzamiento todavía está lo suficientemente lejos como para que el equipo pueda continuar mejorando el apartado técnico.
La cooperación será clave para mantener el refugio
La propuesta puede disfrutarse en solitario, pero la posibilidad de jugar con amigos añade otra capa a la fórmula. Hasta cuatro personas podrán formar una comunidad y repartirse las tareas necesarias para mantenerla en pie.
La división del trabajo puede convertirse en una de las claves de las partidas cooperativas. Mientras un jugador explora los alrededores para encontrar materiales, otro puede encargarse de las instalaciones y un tercero prepararse para defender el asentamiento. Cuando las amenazas aumenten, coordinarse será fundamental para evitar que todo el esfuerzo termine destruido.
Los seguidores también requerirán atención constante. Reclutar más personas no significa necesariamente tener una comunidad mejor organizada. Habrá que conseguir que permanezcan fieles al grupo y que puedan contribuir al funcionamiento del asentamiento. Una mala gestión puede generar problemas justo cuando los recursos comiencen a escasear.
La progresión permitirá desbloquear nuevas estructuras y opciones para mejorar la base. También habrá armas y diferentes recursos que ayudarán a preparar al grupo para los peligros del exterior. De esta manera, la evolución de la comunidad estará directamente relacionada con la capacidad del jugador para explorar y conseguir lo necesario para seguir avanzando.
El mundo abierto funcionará como el escenario donde todas estas decisiones terminarán conectándose. Salir del refugio permitirá obtener recursos y descubrir nuevas situaciones, pero también expondrá a los jugadores a enemigos y otros riesgos.
Ese equilibrio entre gestión y supervivencia es precisamente lo que puede hacer que las partidas sean diferentes entre sí. Con varios jugadores tomando decisiones al mismo tiempo, además, el caos puede aparecer en cualquier momento, algo que encaja perfectamente con el tono desenfadado de la propuesta.
El apocalipsis llegará en marzo de 2027
Después de este primer vistazo, queda claro que el proyecto quiere alejarse de la fórmula más tradicional de los juegos de supervivencia. Aquí no basta con reunir recursos y construir una base segura. También hay que convencer a otras personas para que formen parte de la comunidad y conseguir que el grupo sobreviva mientras el mundo exterior se desmorona.
La combinación de exploración, construcción y gestión puede ofrecer bastante libertad para afrontar cada partida. A esto se suma el componente cooperativo, que permitirá que hasta cuatro jugadores se organicen para repartir tareas, buscar recursos y defender el asentamiento.
El humor negro será otro elemento importante. La propuesta utiliza situaciones absurdas para darle una identidad propia a una fórmula que, por lo demás, resulta familiar. En lugar de presentar el apocalipsis únicamente como una lucha desesperada por sobrevivir, el juego parece interesado en descubrir qué ocurre cuando alguien decide aprovechar el desastre para crear su propia comunidad de seguidores.
El lanzamiento está previsto para marzo de 2027 en PC, a través de Steam y Epic Games Store, además de PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Por ahora, no se ha anunciado el precio ni se han confirmado pruebas jugables previas al estreno.
Todavía quedan varios meses para que el desarrollo llegue a su recta final. El gameplay mostrado en Gamescom deja, eso sí, una idea bastante definida de su propuesta: un mundo abierto donde sobrevivir será importante, pero conseguir seguidores, construir un refugio y mantener en funcionamiento una secta pueden terminar siendo desafíos igual de complicados.