En el espacio, perder el control puede ser tan peligroso como recibir un disparo. Una maniobra demasiado agresiva puede enviar una nave directamente hacia una zona de riesgo, mientras que una trayectoria bien calculada puede convertir un planeta en el aliado perfecto para lanzar un ataque inesperado. Esa es la base de una nueva propuesta que quiere hacer de la física una parte esencial de cada combate.
La aventura combina misiones tácticas, progresión propia de los roguelite y combates espaciales en los que cada movimiento tiene consecuencias. Los jugadores tendrán que decidir cuándo arriesgarse, qué ruta tomar y cómo aprovechar el entorno para salir con vida de expediciones cada vez más peligrosas.
Detrás del proyecto se encuentra Dreamwave Labs, un estudio independiente que ha apostado por una fórmula en la que el movimiento importa tanto como el arsenal disponible. Y cuanto más se profundiza en su propuesta, más claro queda que la gravedad no será simplemente un elemento visual.
La gravedad cambia por completo la forma de combatir
La principal particularidad de esta aventura está en su sistema de movimiento orbital. Los planetas y otros cuerpos celestes no funcionan únicamente como parte del escenario, sino como herramientas que pueden modificar la trayectoria de la nave y de sus ataques.
Una de las posibilidades será utilizar la atracción gravitatoria para realizar maniobras alrededor de los planetas. Estas técnicas permitirán ganar velocidad, cambiar de dirección o colocarse en una posición favorable antes de lanzar un ataque. También será posible aprovechar las trayectorias orbitales para curvar determinados proyectiles y alcanzar objetivos desde ángulos poco habituales.
Eso hace que cada enfrentamiento dependa de algo más que apuntar y disparar. La posición de la nave, la velocidad acumulada y la relación con los cuerpos cercanos pueden determinar el resultado de una batalla. Un movimiento mal calculado puede dejar al jugador expuesto o incluso enviarlo hacia una zona peligrosa.
La estructura roguelite refuerza esa sensación de incertidumbre. La campaña se organiza mediante un mapa ramificado en el que será necesario elegir qué misiones afrontar y qué riesgos asumir. Cada recorrido puede llevar a situaciones diferentes, por lo que repetir una partida no significa necesariamente seguir el mismo camino.
Durante las expediciones habrá campos de asteroides, nebulosas y zonas dominadas por fuerzas gravitatorias. El jugador tendrá que adaptar su estrategia a cada entorno mientras intenta conseguir suficientes recursos para continuar avanzando.
El sistema contempla más de 13 tipos de misiones, además de una variedad de armas, habilidades pasivas y dispositivos desplegables. La combinación de estos elementos permite construir configuraciones diferentes y buscar sinergias que faciliten las siguientes etapas de una partida.
Cooperativo para cuatro jugadores y decisiones que afectan a la historia
La propuesta también quiere convertir sus combates en una experiencia cooperativa. Será posible jugar en solitario o formar un equipo de hasta cuatro pilotos mediante partidas online. Cuando haya varios jugadores, las fuerzas enemigas aumentarán de forma dinámica para mantener el desafío.
La cooperación tendrá un papel importante porque cada piloto podrá aportar herramientas y estrategias diferentes al campo de batalla. Coordinar movimientos alrededor de un planeta, aprovechar distintas trayectorias o combinar armas puede ser especialmente útil cuando las amenazas aumenten.
Al mismo tiempo, cada jugador conservará su propia progresión y obtendrá recompensas individuales. Esto permite que participantes con diferentes niveles de experiencia compartan partida sin que uno de ellos tenga que abandonar su avance personal.
Pero el combate será solo una parte de la experiencia. Entre una misión y otra, los jugadores regresarán a su nave nodriza, donde podrán interactuar con la tripulación y dedicar tiempo a mejorar sus relaciones.
Este componente narrativo está relacionado con uno de los principales misterios de la aventura: la desaparición de una nave hermana. Poco a poco, las conversaciones y los acontecimientos que se producen entre las expediciones permitirán reconstruir qué ocurrió.
Las decisiones tomadas durante estos momentos también tendrán consecuencias. Algunas conversaciones pueden desbloquear nuevas interacciones o bonificaciones, mientras que otras elecciones pueden modificar el desarrollo de la historia.
La estructura está pensada para que el contenido narrativo crezca a medida que se completan nuevas incursiones. De esta forma, avanzar no consiste únicamente en conseguir mejores armas o sobrevivir a más enemigos, sino también en descubrir información sobre el misterio que rodea a la tripulación.
Una aventura espacial donde arriesgarse puede tener recompensa
El sistema de progresión está diseñado alrededor de una decisión constante: continuar avanzando para conseguir mejores recompensas o regresar antes de poner en peligro todo lo conseguido.
Esa elección adquiere todavía más importancia dentro de una estructura roguelite. Cada misión puede ofrecer nuevas oportunidades para mejorar el equipamiento, pero también aumentar el riesgo de perder una partida que estaba progresando favorablemente.
La posibilidad de elegir diferentes rutas permite adaptar cada expedición al estilo de juego de cada piloto. Algunos jugadores podrán buscar enfrentamientos más exigentes para obtener mejores recompensas, mientras que otros tendrán motivos para avanzar con mayor precaución.
La personalización del equipamiento amplía esas posibilidades. Las armas, habilidades pasivas y dispositivos pueden combinarse para crear configuraciones orientadas a diferentes situaciones. El objetivo no es encontrar una única fórmula perfecta, sino aprender qué herramientas funcionan mejor según el recorrido elegido.
El uso de la gravedad añade una capa adicional a ese sistema. Una configuración poderosa puede perder parte de su eficacia si el jugador no sabe posicionarse correctamente, mientras que una maniobra inteligente puede convertir el propio escenario en un arma.
Perihelion llegará a PC y Linux a través de Steam. El proyecto todavía se encuentra en desarrollo, pero su propuesta ya tiene claro cuál será su principal apuesta: convertir el movimiento orbital en una parte central de los combates y no en un simple recurso decorativo.
Con partidas individuales y cooperativas, mapas ramificados, progresión entre expediciones y una historia centrada en una nave desaparecida, la aventura busca combinar acción y estrategia sin perder de vista su particular sistema de física. En este universo, sobrevivir no dependerá únicamente de tener el arma más potente. A veces, saber hacia dónde caer puede ser mucho más importante.