A comienzos de este mes, Twitch presentó un nuevo programa que permitiría utilizar el contenido de sus streamers como material para entrenar sistemas de inteligencia artificial. La decisión generó críticas rápidamente, especialmente porque los usuarios quedaron incluidos de manera predeterminada y debían desactivar manualmente la opción si no querían participar. Ahora, un creador considera que las implicaciones van mucho más allá y ha presentado una demanda colectiva contra Twitch y su empresa matriz, Amazon.
Un streamer lleva a Twitch y Amazon ante los tribunales
Warren Pandiscia, streamer residente en Connecticut, ha iniciado acciones legales por el supuesto uso de sus videos para entrenar sistemas de IA.
La demanda, de 37 páginas, sostiene que las transmisiones de Pandiscia habrían sido utilizadas sin su autorización y sin ofrecerle ningún tipo de compensación.
Según el documento, el carácter comercial de los productos de inteligencia artificial de Amazon habría generado un fuerte incentivo para obtener cantidades masivas de información destinada al entrenamiento de estos sistemas.
La denuncia sostiene que, en lugar de negociar las correspondientes licencias o solicitar autorización a los creadores, Twitch y Amazon habrían accedido a transmisiones y videos alojados en la plataforma para utilizarlos como un enorme conjunto de datos destinado al desarrollo de productos de IA.
Por ahora, estas afirmaciones forman parte de las acusaciones presentadas por el demandante y deberán ser evaluadas durante el procedimiento judicial.
Twitch sabía que pocos usuarios aceptarían voluntariamente
Uno de los aspectos más polémicos del nuevo programa es precisamente que los streamers quedaron incluidos automáticamente.
Poco después de que la medida se hiciera pública, Mike Minton, director de producto de Twitch, reconoció que si la participación no estuviera activada de manera predeterminada, probablemente “nadie aceptaría”.
La declaración reforzó las críticas de quienes consideran que el sistema debería funcionar exactamente al contrario: los creadores tendrían que dar su consentimiento antes de que su contenido pudiera utilizarse para estos fines.
Incluso desactivar la opción podría no resolver completamente el problema.
Según la información incluida en las condiciones del programa, existirían situaciones en las que fragmentos de una transmisión compartidos por otros usuarios podrían seguir siendo utilizados, aunque el creador original haya desactivado la función en su propio canal.
La demanda apunta a videos publicados desde 2024
La acusación más importante podría estar relacionada con el uso retroactivo de contenido.
Pandiscia sostiene que Amazon y Twitch podrían haber utilizado material publicado antes de que los creadores dispusieran de una opción específica para rechazar el entrenamiento de inteligencia artificial.
Basándose en declaraciones anteriores de Minton, la demanda afirma que Twitch puede haber utilizado videos publicados desde 2024, independientemente de que posteriormente los usuarios decidieran excluir sus canales del programa.
Si esta interpretación es correcta, la controversia dejaría de limitarse únicamente a la nueva configuración introducida por Twitch.
El debate pasaría entonces a centrarse también en si los creadores dieron algún tipo de autorización válida para que sus contenidos anteriores fueran utilizados como material de entrenamiento.
El contenido para entrenar IA vuelve a generar problemas legales
La obtención de grandes cantidades de información para entrenar modelos generativos se ha convertido en uno de los asuntos más controvertidos alrededor de la inteligencia artificial.
Las compañías tecnológicas necesitan enormes conjuntos de datos para desarrollar estos sistemas, mientras que creadores, artistas, escritores y propietarios de contenido cuestionan cada vez con mayor frecuencia cómo se recopila y utiliza ese material.
Amazon mantiene importantes inversiones en inteligencia artificial generativa, mientras que Twitch alberga millones de horas de contenido producido directamente por sus usuarios.
Esta combinación convierte la política de entrenamiento en un asunto especialmente delicado para una comunidad que lleva años planteando debates sobre remuneración, condiciones de trabajo y control sobre sus propias producciones.
La demanda podría tener consecuencias más allá de Twitch
Pandiscia no busca únicamente una compensación económica.
La demanda también solicita medidas cautelares destinadas a conseguir que su contenido sea eliminado de los conjuntos de datos utilizados para entrenamiento.
El caso todavía deberá avanzar por los tribunales y la presentación de una demanda colectiva no implica que las acusaciones hayan sido demostradas ni que el procedimiento vaya a prosperar en los términos planteados.
Sin embargo, su importancia potencial va mucho más allá de un único streamer.
Una resolución sobre hasta qué punto una plataforma puede utilizar el contenido generado por sus propios usuarios para entrenar productos comerciales de inteligencia artificial podría tener consecuencias para otras compañías tecnológicas que emplean estrategias similares.
Por ahora, Twitch y Amazon se enfrentan a una cuestión que probablemente será cada vez más habitual en la era de la IA generativa: quién tiene derecho a utilizar el contenido publicado en una plataforma, con qué consentimiento y bajo qué condiciones.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.