Pocas aventuras gráficas han conseguido mantenerse tan presentes durante décadas como Monkey Island. La saga creada por Ron Gilbert comenzó en 1990 y terminó convirtiéndose en uno de los grandes referentes del género gracias a su humor, sus rompecabezas y personajes como Guybrush Threepwood, Elaine Marley y el pirata fantasma LeChuck.
Después de años sin una nueva entrega dirigida por su creador original, Gilbert sorprendió en 2022 con Return to Monkey Island. El proyecto permitió recuperar la historia después de más de tres décadas, pero también demostró hasta qué punto la situación alrededor de la franquicia había cambiado desde los tiempos de LucasArts.
Ahora la pregunta inevitable es si aquel regreso podría repetirse. Gilbert acaba de hablar sobre la posibilidad y su respuesta deja espacio para la esperanza, aunque también evidencia un problema importante: crear otro Monkey Island necesitaría poner de acuerdo a varias compañías diferentes.
Y precisamente esa complejidad empresarial es una de las razones por las que su próximo videojuego seguirá un camino completamente distinto.
Ron Gilbert no puede simplemente decidir hacer otro Monkey Island
En una entrevista con Bloomberg realizada después del anuncio de Thimbleweed Park 2, Gilbert fue consultado sobre la posibilidad de regresar nuevamente a la franquicia que ayudó a crear.
El principal obstáculo está en los derechos. Monkey Island pertenece actualmente a Disney, como consecuencia de la adquisición de Lucasfilm y sus propiedades. Eso significa que, aunque Gilbert sea uno de los creadores fundamentales de la saga, no puede desarrollar una nueva entrega de manera completamente independiente.
Return to Monkey Island ya requirió una estructura empresarial más compleja. Disney participó como propietaria de la licencia, mientras Devolver Digital se encargó de publicar el videojuego.
Gilbert dejó claro que su experiencia creativa con Disney no fue negativa. El problema, según explica, está relacionado principalmente con la escala de las compañías con las que Disney prefiere trabajar.
“Disney, simplemente por la forma en que funciona, prefiere trabajar con grandes compañías”, explicó el desarrollador. Esto significa que su pequeño estudio independiente, Terrible Toybox, difícilmente podría negociar y desarrollar directamente un nuevo Monkey Island con Disney.
Para hacerlo necesitaría incorporar nuevamente a otra empresa.
Disney necesitaría otro socio y ahí comienza a complicarse todo
Gilbert explicó que una hipotética nueva entrega probablemente necesitaría una compañía intermediaria comparable a Devolver Digital. De esta manera, el proyecto dejaría de ser simplemente una relación entre Terrible Toybox y Disney para involucrar al menos a una tercera parte.
“Se vuelve realmente complicado”, reconoció el creador.
Disney continúa utilizando precisamente este modelo para desarrollar videojuegos basados en sus propiedades. En lugar de mantener todos sus proyectos dentro de estudios propios, la compañía trabaja con desarrolladores y editoras externas capaces de manejar grandes licencias.
Kingdom Hearts 4, desarrollado junto a Square Enix, es un ejemplo particularmente visible de esta estrategia. Desde la perspectiva de Gilbert, una corporación del tamaño de Square Enix encaja mucho más naturalmente dentro de la estructura con la que Disney está acostumbrada a trabajar que un estudio independiente pequeño como Terrible Toybox.
Eso no significa que otro Monkey Island sea imposible. Return to Monkey Island demostró precisamente que existe una fórmula capaz de hacerlo realidad. El problema es que Gilbert tendría que volver a construir toda esa estructura empresarial antes incluso de poder desarrollar el proyecto.
Y existe otro elemento que actualmente tampoco lo convence: las condiciones que muchas editoras ofrecen a los desarrolladores independientes.
Los acuerdos tradicionales con editoras tampoco convencen a Gilbert
La situación actual de la industria independiente influyó directamente sobre la manera en la que Ron Gilbert decidió financiar su próximo videojuego. En lugar de firmar un contrato convencional con una gran editora, el desarrollador buscó una alternativa para producir Thimbleweed Park 2.
El proyecto consiguió financiación mediante un inversor privado cuya identidad todavía no ha sido revelada. Según Gilbert, esta estructura ofrece condiciones considerablemente más equilibradas que algunos de los acuerdos disponibles actualmente para estudios independientes.
El inversor recuperará primero el dinero aportado y, posteriormente, los beneficios se repartirán bajo unas condiciones que Gilbert considera razonables.
La diferencia es importante. Con Thimbleweed Park, Terrible Toybox controla directamente la propiedad intelectual, por lo que no necesita conseguir la autorización de una compañía como Disney antes de desarrollar una continuación.
Tampoco necesita incorporar obligatoriamente una gran editora únicamente para facilitar las negociaciones relacionadas con la licencia. Eso proporciona al estudio mucha más libertad para decidir cómo financiar, producir y distribuir el videojuego.
Para un creador acostumbrado a trabajar con equipos relativamente pequeños, esa autonomía parece haberse convertido en una prioridad.
Thimbleweed Park 2 ocupará por ahora el lugar de una nueva aventura gráfica de Gilbert
Todo indica que quienes esperen otra aventura de Guybrush tendrán que seguir teniendo paciencia. Ron Gilbert no ha anunciado una nueva entrega de Monkey Island y sus comentarios sugieren que actualmente no existe una estructura preparada para producirla.
Su próximo gran proyecto será Thimbleweed Park 2, continuación de la aventura gráfica lanzada originalmente en 2017 y creada como una especie de homenaje moderno a los clásicos del género.
El nuevo juego tiene previsto llegar a Windows PC a principios de 2028. Su financiación fuera del sistema tradicional de grandes editoras permitirá además observar cómo funciona este nuevo modelo para Terrible Toybox.
Mientras tanto, Return to Monkey Island continúa disponible en Android, iOS, Nintendo Switch, PC, PlayStation 5 y Xbox Series X, ofreciendo una forma relativamente accesible de descubrir el regreso de Gilbert a la franquicia.
La puerta tampoco parece estar completamente cerrada. El creador no afirma que jamás vaya a existir otro juego, sino que explica por qué conseguir que ocurra actualmente requiere muchas más piezas que simplemente tener una buena idea para una nueva aventura.
Monkey Island podría regresar algún día. Pero antes de que Guybrush pueda volver a zarpar, Ron Gilbert tendría que conseguir algo posiblemente más difícil que resolver uno de sus rompecabezas: poner de acuerdo a Disney, una editora y su propio estudio independiente.